lunes, mayo 20, 2013

Chufla, chufla, que como no te apartes tú…

Dicen algunos (¡malas lenguas, quizá!) que los leoneses tenemos mucho que ver con los aragoneses; cazurros y baturros parecen hechos por el mismo molde, al menos en lo que se refiere a la perseverancia, a la tenacidad y a la constancia. Poco que ver, sin embargo (siempre es posible cualquier tipo de caricatura, sobre todo cuando en la parte contraria anida una gran dosis de envidia y hasta de mala uva), con la terquedad o la cabezonería del sí porque sí; alguno habrá, naturalmente, aunque no es exclusivo patrimonio de nuestra gente. Esta obstinación es más bien patrimonio de algunos otros que hablan por boca de ganso y repiten alguna de esas frasecillas cocinadas directamente por las agudas mentes de los “bancos de pensadores” de los partidos, que es lo mismo que decir muletilla sin sustancia y sin sentido vehiculada desde la secta y repetida con el mismo convencimiento que un lorito bobo.

En esas estamos por esta Tierrina nuestra, embarrancados en varios frentes que no conseguimos quebrar y que están minando la moral de la escasa tropa que nos queda, fiel aún a las ideas de una defensa cerrada de lo nuestro, de nuestra especificidad, de nuestra economía, de nuestro patrimonio, de nuestra identidad.

Lo que se lleva últimamente (demasiado tiempo ya para tan probada paciencia que debería ser hasta santificada) es repetirnos aquello de que en el arca ya no quedan ni las telarañas, "No hay dinero para la estación ni el soterramiento y no vamos a engañar" (según el Alcalde, en recientes declaraciones). Pero tampoco hay dinero para poner en valor el Vicus Ad Legionem, ni para desenterrar y musealizar los Principia, ni para acabar con el suplicio de Lancia, ni para adecentar la herida causada por “la integración de FEVE”, ni para terminar el Palacio de Congresos, ni para reflotar el aeropuerto, ni para agilizar la línea del AVE, ni, ni, ni… Y esto solo pensando en lo más inmediato; lo demás parece ya haberlo llevado el viento del olvido, de la desidia, de la apatía o de la resignación.

La segunda frase que llena la boca e hincha los pulmones de nuestros engolados políticos es aquello de que “esto es irrenunciable”; para lo bueno y para lo malo. Para lo bueno en la situación bastante corriente de su bajada de pantalones, en su descrédito y falta de compromiso, creen curarse y justificarse con la susodicha muletilla de la que, se malicia uno, no alcanzan a entender ni el sentido. ¡Son tan limitaditos los pobres! En el segundo caso, y aquí se encuentra la coartada de esta reflexión de hoy, da cobertura a la actitud del politicucho obtuso y cerril (le han elegido en una lista cerrada, pero se cree investido poco menos que de infalibilidad papal) que como el baturro, un poco bruto él, claro está, que, caminando por la vía con su borrico (se trata de una historia bien conocida), se dirigía así al tren que le venía de frente.

Esa es la actitud de una concejala de este Ayuntamiento que nos ha salido respondona y hasta engreída; es muy probable, por sus hechos y actitudes, que no haya pasado de la primera lección de la asignatura de Democracia ¡Ah, claro, que no la hay…! Ya le parecía al Húsar...). Ni consiente que se la contradiga ni siquiera que se opine en contrario de lo que hace, dice o deja de hacer… que es más que lo primero. Claro que, “si tuviera dinero (otra vez la misma cantinela), pondría la ciudad que no la conocería nadie”; ¿para bien o para mal, oiga? Se pregunta el pobre paletín leonés, mientras reflexiona que a la única que "no quisiera conocer" es a la mentada edil... No hay más que ver lo que se está haciendo en la mentada “integración de FEVE” (obra en la que no se ha querido apear del borrico del baturro a pesar de la presentación de más de 3.000 firmas en contrario) o en la, para ella, “irrenunciable” carretera que sepultará, con losa de negro asfalto, unos restos únicos en España: el Vicus ad Legionem... ¡Incalificable!

Puede que este pueblo, adormilado y ya casi domesticado, en un arranque de orgullo y amor propio ponga a cada uno de estos "ilustrados a la violeta" en el lugar que les corresponde: por lo menos en su casita, donde ya no podrán (con su actitud mediocre de obediencia servil al amo a quien tanto deben pues les ha encumbrado por encima del populacho), seguir haciendo daño al común y destrozando las esperanzas, el patrimonio y el futuro de todos.

martes, mayo 14, 2013

¡Atrévete a saber!

Se ha escrito mucho y se reflexiona otro tanto, no siempre con acierto; sin embargo, en cuestiones históricas la “academia”, los estudiosos han deshecho ya un buen puñado de mitos que, a pesar de todo, siguen instalados en las mentes de demasiada gente y, lo que es peor aún, en los libros de textos de nuestros hijos y nietos. Si a esta situación le sumamos el filtro de la autocensura autonosuya, tenemos ya montado el círculo vicioso, el circo mediático y la leyenda mil veces repetida para convertirla en verdad inmutable.

Este tipo de posturas no debería ser, en este siglo XXI, pero ¿qué quieren ustedes? Los que viven de la mentira y de la manipulación, los caciques nada o muy poco evolucionados y descendientes de aquellos del siglo XIX se aferran a un estatus que les favorece grandemente; “hagamos todo lo posible para que nada cambie”. Instalados en el poder por generaciones, no se resignan a las evidencias que les explotan ante los ojos, no aceptarán nunca los cambios que pueden apearlos de su pedestal y seguirán pagando a los que se dejen comprar… que siempre encontrarán algunos, a pesar de que estas mentes preclaras sepan, perfectamente, que lo que escriben no es más que una sarta de bobadas que alguien, en interés de otro, manipuló y que al amo de turno todavía le vienen bien.

Otros, simple y llanamente, no se atreven a saber; la información, es cierto, a veces causa desasosiego porque rompe con verdades establecidas. Es mucho más fácil dejarse llevar por la corriente que nadar en su contra... también en cuestiones científicas, históricas o culturales.

Como ejemplo: apasionado que es uno de los viejos libros, nos hemos hecho con una pequeña joya titulada “Manual de Historia de España” y publicado en 1939. ¡Se imaginan! Con el famoso y conocido VICTOR y publicado por el Instituto de España para ser utilizado como texto escolar. ¡Toma ya historia al servicio del Régimen!

Así comienza, y saquen sus propias conclusiones, aunque no les excusaremos de las nuestras: “La Historia es como un cuento maravilloso; pero un cuento en que todo es verdad, en que son ciertos los hechos grandiosos, heroicos y emocionantes que refiere. (…) Por la Historia se sabe lo que ha ocurrido en cada país y cómo fueron sus Reyes, sus gobernantes y sus personajes más ilustres. (...) La Historia hace relación de las guerras, de las hazañas extraordinarias, de las aventuras fantásticas, (...) y de todo cuanto han realizado los hombres desde los tiempos más antiguos. En la Historia se guarda el recuerdo de la vida del mundo”.

Pues bien, a pesar de estas altisonantes palabras, en el apartado de la Historia Antigua, no se cita nada en absoluto sobre las guerras contra cántabros o astures, no existen ni las Médulas ni los canales que hasta allí transportaban el agua (la mayor de las obras de ingeniería romana, en apreciación de muchos arqueólogos), a la Legio VI e incluso a la VII debió tragárselas algún agujero negro... Dicho de otro modo, no nos sorprenda que de León y sus hechos de esa época nadie sepa nada, nadie lo valore e incluso nadie nos crea cuando argumentamos algo en contrario. Pura consecuencia de generaciones manipuladas... que no se han atrevido a saber, a buscar más lejos en el tiempo, en la historia y en las causas que les expliquen lo que son.

Si esto es lamentable, podríamos calificar hasta de deprimente la explicación que este librito hace de la Edad Media; nada se dice del gran Ramiro II y su victoria de Simancas que hizo arrodillarse ante él a Hasday, emisario del Califa Abderramán III. Se señala (¡dónde irían a buscar las fuentes!) que Sancho el Mayor de Navarra conquistó parte de León reinando aquí Alfonso el Noble (no se cita nada de lo que hizo, a pesar de ser el autor del Fuero de León, en 1017). Para refrendar su insensatez asegura que “esto ocurría en los comienzos del siglo XI” y que, “al morir repartió sus estados entre sus hijos (…) y convirtió en reino el condado de Castilla, que dio a Don Fernando”. Más tarde viene el conocido estrambote: “Fernando I de Castilla se casó con una hija de Alfonso el Noble de León, la que heredó la Corona leonesa, de modo que Fernando I gobernó en León y en Castilla”. ¡Toma explicación convincente y olvida ya lo que sabes de Vermudo III y la batalla de Tamarón!

Aquí, ya se lo imaginaban, aparece también la guinda de la Edad Media española; tras contar a medias la herencia de Fernando, relata: “Luego Sancho el Fuerte puso sitio a la ciudad de Zamora, donde el traidor Bellido Dolfos lo mató por la espalda”. ¡Menos mal que, ya hace algún tiempo hemos conseguido hasta cambiar el nombre del infame “Portillo de la Traición” y Bellido comienza a ser rehabilitado... pero aquí, entre los amigos, sin publicidad, en silencio para que nadie se ofenda; especialmente los de siempre.

No podía faltar ¡claro está!, la famosa “Jura de Santa Gadea” que, como todo el mundo sabe ya, no pasa de ser una leyenda castellana urdida en desprestigio del rey de León. ¡Bueno era Alfonso VI; como para aguantar semejantes tonterías!

La herencia del gran Alfonso es también sorprendente; cuenta este anónimo libro que “Alfonso VI dejó el reino de Castilla a Doña Urraca y formó el condado de Portugal que dio a Doña Teresa”. Absurdo reduccionismo y mentira que hace desaparecer, como si de magia se tratara, el Reino de León bien a pesar de que la citada doña Urraca pidiera ser enterrada con sus antepasados en el Panteón de los Reyes de San Isidoro, al que, ¿para qué?, tampoco se hace la menor mención. Algo semejante ocurre con la torpe e insulsa explicación sobre Alfonso VII: “Unos diez años antes de morir el Batallador, había muerto su mujer, la Reina Doña Urraca de Castilla, donde quedaba por Rey Don Alfonso VII de este nombre en Castilla, hijo de Doña Urraca y del príncipe borgoñón”. Pedante, repetitivo, manipulador y mentiroso.

Ofensiva también, en grado superlativo, es la apreciación sobre nuestro Alfonso IX: “Así como Sancho de Castilla había dejado un hijo que se llamaba Alfonso VIII, su hermano Fernando, Rey de León, dejaba otro hijo también llamado Alfonso, y este era Alfonso IX de León. (...) De los dos primos, el que más valía era el de Castilla, como Rey y como guerrero, deseoso siempre de pelear con los musulmanes. En cambio, Alfonso IX de León tuvo mezquinas ambiciones políticas y guerreó con su primo Alfonso VIII”. Naturalmente; hasta tuvo que interrumpir las Primeras Cortes con representación popular para hacer frente a su fantástico primo, tan pacífico él, que le invadía por el Sur y por el Oeste y que llegó a destruir la Judería que se encontraba en Puente Castro...

Quizá lo mejor, para pasar a la gran historia castellana, hubiera sido que nuestro Alfonso rindiera la urbe regia; el castellano la habría destruido y “muerto el perro se acabó la rabia”. ¡Pero cuánta guerra dan estos leoneses que, una y otra vez, no se dejan conquistar por los castellanos...! ¡Ni el héroe de las Navas, tan majo él, pudo con ellos!

Y llegamos al “fin del Reino” que nos es contado de este modo: Doña Berenguela, mujer de gran talento y discreción, renunció a la Corona de Castilla en favor de Don Fernando, hijo suyo y de Alfonso IX. Luego murió Alfonso IX, y Don Fernando, Príncipe devoto y santo, heredaba de su padre el trono leonés. De este modo volvían a unirse León y Castilla, y esta vez, ya para no separarse más. En realidad, León se fundió con Castilla y al Estado formado con los dos reinos juntos se le siguió llamando Castilla”. Así, con todas las letras, sin mover una ceja e ignorando o despreciando la realidad histórica más elemental...

Pero esto es lo que tenemos, esto es lo que muchos han aprendido y, como loritos bobos, siguen repitiendo. A esto debemos atenernos también y contra estas “verdades” establecidas tenemos la obligación de luchar. De ahí que, como se suele repetir, “la verdad os hará libres”; pero ¿quién se atreve a buscarla, a riesgo de encontrarse con algo que no esperaba? Facilitémosles esa verdad y ahondemos en nuestra historia, con rigor, para combatir sus tristes, ridículos y pobres argumentos.

¡Atrevámonos a saber!

miércoles, mayo 08, 2013

¡Ya somos 50.000!

Hay días en los que parecen “casarse” las noticias que ni hechas por encargo. Puede incluso (uno que sigue siendo realmente malicioso) que algunos periodistas más o menos díscolos las hagan coincidir hasta en la página para intentar burlar a una censura de nuevo claramente establecida por los círculos de poder, los lacayos al servicio del ídem o hasta por los que se auto flagelanpor mor de una bien adquirida costumbre de obediencia servil.

El hecho es que, aunque a muchos ya nos les cause espanto (suele ocurrir con las noticias repetidas cada día puesto que es condición humana acostumbrarse hasta al horror), el mayor problema que asola nuestra sociedad es la falta de trabajo y sus innegables consecuencias. Sin eso que, en un momento pudo ser considerado como un castigo bíblico (“ganarás el pan con el sudor de tu frente”), en el momento actual, y en una sociedad establecida sobre valores casi exclusivos de dinero y poder, llegan situaciones nada deseables de pérdida de autoestima, carencia de lo más esencial, disposición a rebajar pretensiones y aumento de oferta de mano de obra barata; eso sí, aprovechada por aquellos que, sin escrúpulos, siempre estarán especulando que aún se podría ofrecer menos salario o nulas ventajas sociales. En resumen que, de un deseable círculo virtuoso de la economía acabamos cayendo en un círculo infernal.

Y la “casta” sin enterarse; de espaldas al pueblo y a la realidad más sangrante, siguen proa al viento que hincha las velas de su propio ego. En estos días, por ejemplo, muchos analistas insisten en el necesario adelgazamiento de la Administración; sí, en general, puesto que parece aún un sarcasmo, con la crisis hasta el colodrillo, eso de tener un alcalde, un presidente de diputación, un presidente autonómico, un presidente nacional y hasta un presidente de la Comisión Europea. En buena lógica con su legión de comisarios, ministros, ministrines y hasta concejaluchos absolutamente inservibles; incapaces de llevarse el pan a la boca, si tuvieran que vivir de un trabajo honrado y encontrado gracias a sus personales méritos.

Pero ahí no queda todo; sumemos los parlamentarios de variado plumaje, los diputados más o menos generales y hasta cabos furrieles de la política, pasando por la legión de asesores subidos sobre su sueldo por mor de una política digital y ya nos daría una cifra del todo mareante. Hasta el Presidente de la RAE, don Víctor García de la Concha, habla de duplicidades entre el Instituto Cervantes y las embajadas de España en el extranjero. Déjenme que entreabra solo, para cerrarla de inmediato, esta caja de Pandora y sume a ello las "legaciones" de las comunidades autónomas en diferentes países, especialmente en Bruselas, con su variopinto juego de letras entre las que, naturalmente, en el juego de la paja y la viga, no quieren ver a su EXCAL y otras semejantes... Hasta una Fundación de la Lengua Española con idénticos fines a los expresados para esas instituciones anteriores, ha sido creada en "el centro del mundo" (eso sí, con el objetivo de desarrollarse por otros países... ¡serán palurdos!); lean y créanse lo que leen: "para la promoción de la lengua y cultura españolas en países cuya lengua no sea el español, y la difusión de la imagen de España y de Castilla y León por todo el mundo".

¡Pero qué chulos ellos que van luciendo palmito a cuenta de derrochar nuestros dineros y DI-FUNDIENDO su estupidez para ganar aplausos, presumir de amigos y forrar el riñón a los de siempre! Una pregunta inocente: ¿en cuanto ha repercutido esa fundación en las tierras leonesas? EN NADA, absolutamente nada. Eso sí, al parecer, con la anuencia hasta de nuestra universidad y de los preclaros escribidores, cada día menos confesamente leoneses, se han llevado a Fachadolandia más de 4.000 estudiantes a practicar español y conceden, según sus propias cifras, 300 becas. Claro está que allí es donde se habla "el mejor español del mundo"... faltaría más; en el Oeste apenas sabemos ya decir ¡Yahaaaa! o algo semejante. Nos falta un fonetista ilustrado de la UVA que venga a determinarlo...

Como referente y contraste de cuanto afirmamos vaya la consideración y las cifras siguientes (¿no les dará vergüenza?): la autonomía que soportamos prevé perder otros 35.000 empleos más hasta final de año, lo que le llevará a superar seguramente la cifra de 270.000 parados. Para una población total de 2.546.000 habitantes, según la estadística de finales del pasado 2012, no está nada mal. Representaría casi un 11 % de parados considerando en este número hasta los lactantes y los abuelos. De estos, el número de pensiones contributivas se eleva a más de 600.000 por lo que una simple suma de los parados y los pensionistas (no nos hemos parado a contar los niños porque a estas horas están dormidos) nos daría ya la suma de 870.000. Pues bien, cuando la necesidad aprieta de ese lado, esta junta juntera de la puñetería aún no sabe qué hacer con los más de 100 “entes” en los que participa (empresas públicas y fundaciones, algunas de la importancia de ésa que se dedica a “crear conciencia regional” y que obedece al sonoro nombre de Villalar), en casi cuarenta como accionista mayoritario. ¡Viva el despilfarro, los amiguetes y los chollos! Es preferible recortar en sanidad o educación, rascar el bolsillo de los funcionarios o sablear a los abuelos hasta en los medicamentos. ¡Todo un ejemplo de gestión y de política con una mínima sensibilidad!

Pero en León provincia no estamos mejor, más bien todo lo contrario. Hace ya tiempo que hemos tocado suelo pero, acostumbrados quizás a la mina y al terruño seguimos escarbando cada día más abajo y ya estamos en los 50.000 parados, de los cuales casi 28.000 del sector servicios, ése que iba a sacarnos del pozo negro cuando dejamos de ver el horizonte. Recuerdo una grafiti bastante elocuente de hace años que gritaba “en León no hay obreros, todos camareros”. ¡Ahora ni eso! ¡Y anda que los sueldos... ya no son ni de 'mileuristas'!

Sin pretender abrumar a nuestros lectores con otras cifras o porcentajes, solo nos referiremos a esos pobres 7.486 que, con la esperanza en bandolera, se apuntaron a la lista (o la tonta, que tanto da, para lo que resuelve) como demandantes de primer empleo; carne de emigración sin duda alguna. ¡Que continúe la sangría! ¿Qué oportunidades les puede brindar esta provincia, otrora rica y hasta envidiada, que en el momento actual ocupa los deshonrosos puestos de la cola de todas las de España?

Pero, ¿para qué preocuparnos?; algunos seguirán con su eterna y cansina monserga de castellanía que, no se atrevan ni a dudarlo, traerá pan y circo para continuar entreteniendo a la plebe. Y no vayan a quejarse... ni al maestro armero (ya no queda de eso) ni al defensor del común (¿y eso qué es?) ni siquiera al traidorzuelo bien pagado que le acompaña en el palacete. ¡Qué tropa!

jueves, mayo 02, 2013

Manifestación "Por el Futuro de la Región Leonesa"

A través de ComunidadLeonesa.ES, Coordinadora de Organizaciones, Asociaciones y Colectivos, del que nuestro Colectivo de Opinión es Socio Fundador, recibimos información sobre la Manifestación que el sábado, 11 de Mayo, está convocada en Salamanca:

POR EL FUTURO DE LA REGIÓN LEONESA

Ni que decir tiene que apoyamos sin dudarlo la citada Manifestación y esperamos que la misma suponga un punto de inflexión en la concienciación de todos nuestros paisanos e iniciemos, a partir de ahora, la lucha sin complejos por nuestros derechos y por nuestro futuro.