lunes, abril 25, 2011

Manifiesto del 24 de Abril de 2011 - Javier Emperador

HOMENAJE A LOS HÉROES LEONESES

Leoneses, la Patria está en peligro: Fuera los Traidores

En este domingo de Resurrección de 2011, en que lamentamos tantas suspensiones de diversos actos procesionales debido al mal tiempo reinante, los leoneses aquí reunidos, y los que nos acompañan en espíritu desde la diáspora, podemos decir, parafraseando a Felipe II: “No enviamos nuestras fuerzas a luchar contra los elementos”, pero no son los elementos los responsables de la situación en que se encuentra nuestra tierra.

Este acto de homenaje a los Héroes Leoneses, a todos aquellos que a lo largo de nuestra historia lucharon y luchan por defender nuestras tierras y nuestras costumbres frente a los invasores, es también un acto reivindicativo y una suerte de llamada a la unidad de acción de todos los colectivos que en uno u otro momento, pelean, desde su pequeña parcela, por el mantenimiento de los derechos leoneses, por la cultura, por la identidad, por la historia, por la lengua.

Como estoy seguro recordareis, no es la primera vez que en este acto de Homenaje organizado por
ComunidadLeonesa.ES se inicia la proclama con la frase que acabamos de citar y es lamentable que, cual “Pepito Grillo” tengamos que lanzarla, periódicamente, ante los ataques, en todos los frentes, que recibimos:

Llámense Sama-Velilla, Directrices de Ordenación del Territorio o Estación de San Glorio.

Llámense Facultad de Medicina o Instalación de la segunda unidad de fecundación in vitro en la misma ciudad en que está instalada la primera, con lo que todas las parejas que necesiten dicho tratamiento se ven obligadas a desplazarse con el gasto consiguiente.

Llámense Traslados del Polvorín de Cuadros y de los Talleres de RENFE con la pérdida de más de 140 empleos directos y los consiguientes indirectos en cascada.

Llámense Cierre de la presa de Riaño (de la que el próximo año se cumplirá el 25 aniversario) o Trasvase del Esla al Carrión, o llámense los ataques a una de nuestras instituciones más señeras que ha sobrevivido a través de los siglos, como son las Juntas Vecinales, nombre actual de nuestros ancestrales Concejos, que molestan, y mucho, por su carácter independiente de las autoridades políticas y por estar al servicio de la comunidad a título gratuito.

Y todo lo citado es solamente una muestra de tantos y tantos agravios como llevamos soportando desde que hace veintiocho años se inventaron una división territorial en la que se nos trata como si fuéramos una colonia a la que explotar.

Como en diversas ocasiones han dicho los que me precedieron en esta Tribuna, son nuestros políticos quienes debieran estar defendiendo nuestros intereses, los de su tierra y los de sus votantes pero, parafraseando en esta ocasión al tango, parece que 203 años no son nada, que no aprenden de sus errores y que de nuevo debe ser el pueblo leonés, como sucediera aquel 24 de Abril de 1808, el que lance el grito de la rebelión.

Es hora de que la sociedad civil EXIJA a los políticos su implicación real en la defensa del Reino de León, más allá de las promesas vanas que hacen cada cuatro años, y que, sistemáticamente, incumplen, una vez pasada la cita electoral.

Cuéntennos lo que han hecho para defender esta sufrida tierra que no merecen representar y no nos hablen de promesas vacías que lo mismo nos da que se llamen Biomédica o Reapertura de la Vía de la Plata, Escuela de Pilotos o Plan del Oeste.

Y a todos los leoneses de nacencia y de querencia que escuchéis este Manifiesto tengo que deciros que es hora de luchar unidos por nuestros derechos y por nuestro futuro, que cuando nos unimos podemos conseguir nuestros fines y que acabamos de tener una prueba de esto con LANCIA. La Comision Territorial de Patrimonio ha recogido nuestros argumentos porque nos movilizamos para salvar no unas “piedras viejas”, como algunos se empeñaban en decir, sino una parte importante de nuestra historia y de la historia universal.

Esta victoria que hemos conseguido, es solo la primera batalla, importante sí, porque sin ella el camino estaría cortado, pero solo el inicio puesto que ahora tenemos ante nosotros el desafío de conseguir que Lancia, el yacimiento astur-romano de Lancia, sea excavado, musealizado, puesto en valor y dado a conocer al mundo y todo ello sin olvidar las ruinas que han aparecido en Puente Castro, sobre las que también pende la espada de Damocles del pseudo progreso que supone la destrucción de la historia y la cultura para pasar sobre ella una infraestructura que puede, perfectamente, pasar por otro sitio. El progreso puede y debe ser compatible con la conservación y mantenimiento de nuestros valores patrios.

Tenemos un amplio y glorioso pasado romano y mientras turistas de todo el mundo viajan a otras latitudes para conocer dicho pasado, aquí destruímos los restos que, convenientemente tratados representarían una industria turística pujante, un revulsivo económico para la zona y la creación de puestos de trabajo de los que tan necesitados estamos.

¿Cómo es posible que los políticos, que en breve nos venderán humo durante la campaña electoral, sean tan ciegos que no se percaten de que una fábrica de pantalones, por ejemplo, se puede deslocalizar pero un yacimiento arqueológico sólo puede visitarse en el lugar en que estuvo ubicado?

Así pues EXIGIMOS a las administraciones que hagan en nuestra tierra las mismas inversiones que hacen en la región vecina, que nos subyuga y trata de anularnos. La diferencia de tratamiento a los monumentos leoneses, el agravio comparativo que esa desigual de trato presupone, es la demostración palpable de que no nos encontramos ante una comunidad, siendo así la administración la primera en demostrarlo.


Leoneses la Patria está en peligro. MUERAN los traidores

También en aquel 24 de Abril de 1808 se oyó esta frase, mucho más contundente que la primera con que iniciaba el Manifiesto.

Ni qué decir tiene que nunca propugnaremos la violencia, pero sí quiero evocar desde esta Tribuna una institución existente en el mundo clásico como era la Muerte Civil, por la que, ante determinados crímenes, el responsable era apartado del mundo, siendo privado de sus derechos civiles y considerado, a todos los efectos, como fallecido.

¿Qué mayor crimen que traicionar a la tierra y a las gentes que se debe defender? Si actuásemos así con todos los traidores a su tierra, a sus paisanos y a nuestro futuro, demostrándoles con nuestro desprecio lo que pensamos de ellos, negándonos a llamarles por su nombre y, sobre todo, a apoyarles con nuestros votos, ciertamente se verían obligados a cambiar.

No estamos dispuestos a seguir aceptando sacrificios, no estamos dispuestos a seguir aceptando supuestas razones de estado y sobre todo, no estamos dispuestos a que siempre nos engañen invocando la solidaridad, hermosa palabra desvirtuada por gentes que desconocen hasta su significado, ya que si siempre va en el mismo sentido, no es solidaridad sino abuso por parte de unos y sumisión por parte de los otros.

Los leoneses hemos demostrado hasta la saciedad nuestra solidaridad que nos ha llevado a los últimos puestos de renta per cápita de España por lo que ahora EXIGIMOS que los demás sean solidarios con nosotros pero fieles al refrán de “Ayúdate y Dios te ayudará” os animo a defender, en todo tiempo y lugar, nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra historia, nuestra lengua y el derecho a llevar con orgullo nuestro nombre: LEONESES, sin añadidos recientes que ni podemos ni queremos compartir.

VIVAN LOS HÉROES LEONESES
VIVA EL REINO DE LEÓN.
VIVA EL PAÍS LEONÉS

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