sábado, mayo 15, 2010

1230: ¿El fin de un sueño o el comienzo de un mito?

Este es el título de la Conferencia que el pasado miércoles, 12 de Mayo, y dentro del III Ciclo de Conferencias Reinu de Llión de la Conceyería de Cultura Llïonesa del Ayuntamiento de León, impartió Hermenegildo López, Catedrático de Filología Moderna de la Universidad de León.

Podríamos hacer sesudos comentarios sobre la misma pero cree el Húsar que lo más atinado es dejar aquí el texto de la conferencia que, si bien es un poco largo, termina sabiéndonos "a poco" cuando llegamos al final.

Gracias Hermenegildo por enviarnos el texto:


INTRODUCCIÓN

“El pasado no predetermina el futuro de los pueblos pero lo condiciona. Todo pueblo que se olvida de su historia está inexorablemente condenado a repetirla. Es más, una colectividad solo cobrará conciencia rigurosa y fiel a su imagen en el espejo de su propio pasado. No por vanagloria ni por autocomplacencia, tampoco por masoquismo. Solo en esa imagen que le devuelva el espejo del pasado puede un pueblo desvelar tanto sus limitaciones cuanto su auténtica potencialidad de futuro”.

Seguramente, todos los presentes suscribirían estas palabras que, con algunas variantes, hemos escuchado, leído o incluso repetido muchas veces, hasta con una cierta dosis de deseo de que así sea, al menos para nosotros; sorpréndanse, sin embargo. Lo que acabo de leer no es mío, ni de ningún escritor leonés ni de ningún político sospechosamente leonesista; se trata de unas palabras, sacadas, tal cual, de un discurso del entonces Presidente de las Cortes de Castilla y León, en la inauguración de aquel infausto Congreso titulado Cortes de Castilla y León, habido en Burgos en 1986 y que comenzaría a representar, una vez más, una mascarada (como la que acabamos de presenciar el pasado día 4 con la programación y la contraprogramación de la Junta que nos malgobierna), la ceremonia de la confusión y la burda manipulación sobre nuestras Cortes Leonesas de 1188; sí, las de un joven Alfonso, llamado desacertadamente el noveno, y que cometió el “error histórico” de convocar antes que nadie y, sobre todo, sin pedir permiso a la Junta de Castilla y León, de convocar, digo, al estamento que más tarde será denominado “el Tercer Estado”, un día de primavera de dicho año 1188 en el recinto de la Iglesia Palatina de la Urbe regia, en la Real Basílica-Colegiata de San Isidoro. Pues bien, estas mismas palabras nos sirven hoy como entrada para esta conferencia o por mejor decir para esta reflexión en voz alta que pretendemos ante ustedes y con ustedes.

Cierto es que, como se alude en ellas, y como suele decirse habitualmente, “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”, pero también estamos hartos de oír y de constatar que “la historia que traspasa los siglos la escriben los vencedores”; de hecho, conocemos que ya los griegos preferían un historiador que escribiera los hechos a su manera antes que un general que les hubiera conducido por el camino de la victoria. Más cerca de nosotros aún, cabría lamentarse, ¡qué fácil es manosear y manipular la historia en algunos períodos, por ejemplo en la Edad Media, tan voluntariamente confusa para algunos!; así, se omite lo que se quiere, se interpretan los hechos a beneficio de inventario o como dice, o más bien decía, Juan Pedro Aparicio, tan de actualidad en estas celebraciones con sordina del 1.100 aniversario de la coronación de nuestro primer rey. Pues bien, el escritor opinaba, en un determinado momento, que se lee en las leyendas y “en los versos lo que a algunos les gustaría leer en la realidad”

Sin embargo, y según Luis Suárez Fernández, en su reflexión sobre “León, en torno a 1188” obra a la que haremos más de una alusión, “un historiador está obligado a considerar, en cualquier hecho histórico, todas sus circunstancias; solo así se librará de los defectos...” tan comunes, añadiría yo, de esas interpretaciones históricas al dictado de los que detentan y ostentan el poder.

Pero, ¿acaso no representa, hoy todavía, casi una herejía, hablar de historia leonesa? Claro, y es fácil deducir el por qué: si hablamos de la verdadera historia leonesa, se tendría que abundar en unos hechos que contradicen la versión oficialista, lo políticamente correcto, aquí también. Si hablamos de la historia leonesa habría que hablar de hechos y costumbres genuinamente leoneses; sin embargo, lo constatamos y lo sufrimos cada día, lo que se pretende es anular nuestro legado histórico o manipularlo hasta hacer de él una especie de muñón informe y detestable, un sueño surgido, como alguien afirmó en una tesis pagada por la fundación Villalar, de la mente “de los ilustrados del siglo XIX”. Pero ¿cómo se ha podido llegar a negar tal evidencia? ¿Cómo se puede afirmar tamaña majadería que hiere sensibilidades innecesariamente, miente de manera descarada y trata de anular, de incinerar en la pira de una estúpida decisión de diseño de despacho megalómano, una de las identidades más significadas de la historia de este país?

Volviendo, pues, a las palabras que nos han servido para comenzar esta reflexión, cabe una primera y esencial pregunta, ¿cuál es, entonces, la historia que debemos recuperar?

El 24 de septiembre del año 1.230, fecha de la muerte del último rey privativo del Reino de León, Alfonso, ha sido contemplado e interpretado desde varios y muy diferentes puntos de vista:

Para unos es el momento en el que se ha eliminado (¡qué respiro!), de una vez y para siempre, el penúltimo obstáculo en el camino de una siempre deseada y deseable unidad nacional, la reconquista de la vieja patria visigoda, la visión de D. Lucas de Tuy que algunos han denominado goticismo, encarnada curiosamente por este reino y a la que, sin embargo, se oponía los díscolos castellanos deseosos de libertad fuera de las ataduras del Reino de León. Así, para Álvarez Palenzuela “La unión de los dos reinos (obsérvese que no habla para nada de coronas) abría enormes posibilidades de Reconquista a la que pronto se daría el empuje final”.

O, como apunta Gutiérrez Cuñado, “es el hecho de más trascendencia política que registra la Historia de España, desde la derrota de Don Rodrigo en la batalla del Guadalete hasta la expulsión de los moros de Granada”. ¡Casi nada! Es evidente que, para este bien pensante caballero, no debieron existir personajes como nuestro Alfonso o el otro Alfonso, el Emperador, o aún otro Alfonso, el VI, conquistador de Toledo o aún Ramiro II que pudo, para muchos historiadores, especialmente tras la batalla de SIMANCAS, ya en agosto del año 939, acabar la Reconquista si hubiera encontrado un más decidido apoyo por parte de toda una caterva de envidiosos, entre ellos el supuesto héroe castellano Fernán González, al que tuvo que traer a la urbe regia, por dos veces, cargado de cadenas.

Para otros supone, sin embargo, el hundimiento definitivo de lo leonés, de su interpretación del mundo, de sus relaciones consigo mismo y con los demás, de su autoestima incluso; en resumen, de todo lo que este reino representaba. Esa es, por lo que entendemos, la interpretación, entre otros, de J.P. Aparicio que cito: “¿Qué ocurrió con León? ¿Qué se hizo de aquella Carta Magna Leonesa? (...) No caben engaños. Adiós León y adiós libertades leonesas. El León oficial y el León real se separan tanto que el primero se va; en resumen, no encontramos más caracterización para esta fecha que la de un triste y desgraciado final”.

Ilustrativo epitafio; pero no lo es menos el de D. José González: “Así feneció, gallarda, patrióticamente, el Antiguo y Glorioso Reino de León”.

Y, por último, en nuestro contexto actual, citaremos a aquellos que utilizan torticeramente la fecha como dato irrefutable para encontrar unas raíces en las que hundir el nacimiento de la actual Comunidad Autónoma, en la que la Región Leonesa se halla encuadrada, tras todo un proceso anómalo, atípico y dudosamente democrático. Con ello parece nacer, especialmente en las interpretaciones posteriores al proceso autonómico que se dio en los años 70 del pasado siglo, un espiritu castellano-leonés que se nos sigue antojando como algo completamente artificial y que, en modo alguno, justifica lo que pretende justificar: la presencia de León en una determinada Comunidad Autónoma, y ello, sin tapujos, hay que repetirlo y reiterarlo cuantas veces haga falta, a espaldas de la opinión popular. Y cito: “Más tarde, en 1157, el Reino se separa con la muerte de Alfonso VII. Castellanos y leoneses han de llevar 73 años de malas relaciones y, en algunas ocasiones, al borde de la guerra civil. Por fin, en el año 1230 se consigue la paz y definitivamente se unen Castilla y León que es el origen del nacimiento de nuestra región”. Esto en la más pura elucubración y en la interpretación más simplista y sesgada, a nuestro entender, de Miguel Angel Millán Abad, autor, entre otros de algunos libros, curiosamente, sobre Valencia de Don Juan.

De modo semejante se expresan otros muchos escribidores a sueldo o personajes completamente mediatizados por esta nueva realidad administrativa, subvencionadora e iguladora de identidades en provecho propio; un simple ejemplo de un tal García Bartolomé, que elegimos, entre varios, por la referencia al Pacto habido entre Teresa y Berenguela, las dos ex-esposas de Alfonso IX, denominado Fabla de Dueñas y al que haremos mención más adelante: “Por el pacto, pontifica este señor, quedaron indisolublemente unidos Castilla y León; otra cosa no hubiera sido si esta página de la historia castellana no hubiera sido escrita”. Sin comentario ¿verdad?

Esta es, en resumen y para no abrumarles con ejemplos que rayan en la más pura estupidez, la más burda de las manipulaciones y hasta lo claramente ofensivo para un leonés medianamente ilustrado o interesado por su historia; esta es, repito, la interpretación más extraña y a la que trataremos de contestar en esta charla. Por esta razón, nuestros argumentos irán en la línea de demostrar, fundamentalmente, que la unión de las dos coronas no supone el nacimiento o la consolidación de una determinada “región”, ni mucho menos en el contexto en el que hoy interpretamos el vocable, un puro mito entonces, justo sería reconocerlo. Y todo ello, sobre todo, buceando en la propia Historia con mayúsculas y no en las leyendas, en los romances, muchos de ellos antileoneses, y en las interpretaciones sesgadas que venimos padeciendo desde hace ya demasiados años. Nos apoyaremos, asimismo, en la Geografía y por esta razón comenzaremos con una breve mirada a los límites de ambas coronas en la fecha de referencia.

I. APROXIMACIÓN GEOGRÁFICA

Los dos últimos reyes de León, Fernando II y Alfonso IX (o mejor, VIII en la línea de sucesión asturleonesa), habían tenido una preocupación constante y casi única: consolidar unos límites muy concretos para su reino, y procurar, por todos los medios, que no le ocurriera lo que al de Navarra; es decir que se quedara sin posibilidades de extenderse hacia el sur. Todo ello basándose en la experiencia heredada de sus antepasados y ante el empuje de dos nuevas realidades políticas emergentes, ambas, curiosamente, desgajadas de sus antiguos territorios y con un real o aparente complejo de Edipo, que éste es uno de los problemas, sin duda: Castilla por el Este y Portugal por el Oeste. En este sentido deben entenderse, con toda seguridad, matrimonios, guerras, paces y tratados que ocurren durante los dos reinados.

Como resultado de todo ello podríamos establecer como límites de la Corona Leonesa en el momento de la muerte de Alfonso IX los siguientes:

Por el Norte, el Reino se extendía hasta el Mar Cantábrico; la frontera del Este descendía casi por el extremo occidental de la actual provincia de Santander (la Liébana era tierra leonesa) hasta encontrar el río Pisuerga que constituyó, en esa zona, durante largo tiempo, la frontera de Castilla. El Sur quedaría delimitado por las últimas conquistas de Alfonso y de los caballeros de las órdenes militares de Santiago y Alcántara que, alrededor de 1220, ya han repoblado el sur de Extremadura y el norte de la provincia de Huelva. Por el Oeste, los límites se encuentran en el Océano Atlántico y en la frontera con Portugal, consolidada por las conquistas o determinada para el futuro por el Tratado de Coimbra que definía las zonas de influencia de cada uno de los tres reinos (León, Castilla y Portugal). Este famoso pacto, como veremos, tuvo lugar el 11 de noviembre de 1212; en dicho pacto, promovido por el papa Inocencio III, se designaron jueces que pudieran resolver cualquier tipo de conflico entre los tres Alfonsos, y el leonés conseguía, de manera definitiva una franja segura de conquista hacia el sur cuyo final sería Sevilla, Ciudad que se dispuso a conquistar en cuanto le fue posible puesto que no confiaba demasiado en los otros firmantes del pacto. La muerte le impediría llevar a feliz término esta idea, cuando ya sus tropas la tenían a su alcance. No olvidemos, también a este respecto, que desde Fernando I, y hacia 1065, este reino de Sevilla pagaba ya las parias al Reino de León.

Estos límites arriba señalados, y que en nada apoyan las tesis oficialistas anunciadas, tienen, además de otras constataciones (culturales, dialectales, etc.) una, claramente geográfica: véanse, a este respecto, los nombres de algunos pueblos que así lo determinan. Así, si por el Este, entre León y Castilla, algunos pueblos se apellidan “de la Frontera”, en el Sur encontramos varios con el apellido “de León”: Fuentes de León, Segura de León, Arroyomolinos de León, etc.

Es decir y como resumen, la Corona Leonesa abarca, fundamentalmente, Asturias, de la que no se separó nunca, Galicia (que estuvo separada sólo en tiempos de García I, y ni siquiera durante todo su reinado), el núcleo del Reino, constituído, al menos, por las actuales provincias de León, Zamora y Salamanca y la Extremadura Leonesa; una extensión aproximada de 120.000 Km2.

Por su parte, los límites de Castilla, se extendían, por el Noreste hasta la frontera con Francia; Navarra le servía de límite por el Este hasta encontrarse con el reino de Aragón, en una delimitación semejante a la actual, más el Reino de Valencia. Las respectivas zonas de influencia para Castilla y Aragón habían sido determinadas y aceptadas en el pacto de Tudilén, firmado ya el 27 de enero de 1151, entre nuestro Emperador Alfonso y Ramón Berenguer IV, cuñado suyo, conde de Barcelona y príncipe de Aragón. Por cierto que este pacto sería tomado siempre como referente para otros tratados posteriores como el de Lérida en 1157, el de Cazorla en 1179 o el de Almizra en 1244 por el que se fijaron los límites de expansión en la región de Levante de las dos grandes coronas peninsulares.

Pero volviendo a los límites del Reino de Castilla y como resumen, diremos que contaba con el País Vasco, la actual Cantabria, la provincia de Santander, por cierto, siempre denominada el Mar de Castilla, la actual La Rioja, la provincia de Logroño, y el resto de lo que luego se denominaría Castilla la Vieja, el Reino de Toledo, además de otros pequeños reinos de Taifas de la parte septentrional de Andalucía y gran parte del Reino de Murcia. Todo ello representaba una extensión aproximada de 160.000 Km2.

Como consecuencia, la unión de la Corona L,eonesa y la de Castilla, en la persona de Fernando III, supone un conjunto territorial de unos 280.000 Km2. Recordemos a este respecto que la actual Comunidad Autónoma de Castilla y León, a pesar de ser reivindicada, cantada y contada, casi cacareada como “la más grande” (aunque, seguramente, no la más “libre”), comprende, “solamente”, 94.147 Km2, de los que 38.363 pertenecen al núcleo del Reino de León o Región leonesa. ¿Qué se han hecho o dónde han ido a parar esos casi 200.000 Km2 restantes que nos faltan en esta suma de Castilla y de León a la muerte de nuestro Alfonso? ¿Dónde queda ahora esa soñada región de tanto relumbrón que estaba en el origen de aquella unión? ¿Habrá que reivindicar, acaso con nueva cruzada, esos territorios que nos han sido escatimados en el reparto? Ridículo argumento, puro humo, demostración de chamarilero venido a menos, pues no resiste ni el menor de los análisis.

Descartando, entonces, la justificación geográfica de la pretendida “unión”, trataremos de encontrar argumentos ahora, por si los hubiere, en lo que se refiere a la propia historia.

II. ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Creemos, a este respecto, y en aras de una necesaria seriedad en el análisis, que debemos considerar, siguiendo el consejo de los analistas de la Historia, todas las circunstancias propias de una fecha y de las anteriores por haber marcado, también en este caso y de manera innegable, el futuro de ambos reinos.

Según Jackson, “León se volvió a separar de Castilla entre 1157 y 1230". (Les recuerdo que el período hace alusión a los dos últimos reyes privativos leoneses, tras el testamento del Emperador Alfonso). Curiosa frase ésta, convendrán conmigo, que culpa a León de una situación en la que fue más sujeto pasivo que activo y, hemos de recordar también aquí, que, si debemos hacer caso a los hechos, que son tozudos, era el Condado de Castilla el que siempre había pretendido independizarse y separarse de León, Reino que, por otro lado, y sobre todo desde Lucas de Tuy parecía haber asumido, por el contrario, el papel activo de la recuperación de la unidad de la patria visigótica; la doctrina del goticismo, como hemos ya señalado.

Recordemos también, en este espinoso tema de las separaciones testamentarias de los diferentes reinos, que nunca se había dado esto en la tradición leonesa y que fue, precisamente, Fernando I el que impondría la visión patrimonial de los reinos dada su formación y procedencia navarra.

Hemos de confesar, sin embargo, que al situarse el Reino de León como beneficiario de esta nueva situación, separado de Castilla, y conociendo a lo largo de estos 73 años de independencia efectiva su mejor momento como nación, también se le trata de hacer protagonista y causante de esta provechosa situación.

Así la define Carlos Cabañas Vázquez en su libro Esto es el País Leonés: “El País Leonés, en la época de su separación de Castilla, vivió el momento más fecundo, rico y creativo de su historia; convivían en él las más diversas razas, lenguas y religiones, con pocos enfrentamientos y un ambiente de tolerancia y libertades”.

No obstante, la línea argumentativa de Jackson parece cuestionar los mismos orígenes de ambos reinos. Hay, para nosotros y para cualquier historiador imparcial y avisado, determinados hechos que son incontrovertibles, bien simples y que enunciamos en forma de preguntas retóricas: ¿Cuál de los dos existió primero? ¿Quién perteneció a quién? ¿Quién se separó, por qué razones y en función de qué intereses e influencias? ¿Qué consecuencias se derivaron de esas separaciones?

Alfonso IX que había nacido en la ciudad leonesa de Zamora, llega al trono en 1188, a los 18 años, y no sin problemas (especialmente por motivos dinásticos, a causa de los deseos de su madrastra, la castellana Hurraca López de Haro, de convertir a su hijo en sucesor de Fernando II, y en plena guerra contra los castellanos). Ese mismo año, en San Isidoro, Iglesia Palatina del Reino y que albergaba los sepulcros de la mayor parte de sus predecesores, ocurre lo que, para unos pocos hace tan solo unos años, para algunos más después del 800 aniversario del hecho, y hoy, por suerte, para casi todos, una vez que hasta el propio rey Juan Carlos se ha pronunciado al respecto, y en palabras de J. P. Aparicio, ocurre, digo, “el hecho más excelso de la historia de los pueblos de España” y al que el mismo escritor ha comparado bien recientemente con el descubrimiento de América: la Carta Magna Leonesa.

Sin extendernos en la explicación de estas Cortes, hoy día harto conocidas y celebradas como la primera manifestación del Parlamentarismo moderno, diremos como resumen que en ellas se recogen muchos de los derechos humanos todavía vigentes:
  • Defensa de la persona contra los abusos del poder.

  • No discriminación por razón de sexo ni de estatus social ni de religión

  • Inviolabilidad de correspondencia y domicilio… (que ya tenían antecedentes en el Fuero de León de 1017 otorgado por su tatarabuelo Alfonso V, El de los Buenos Fueros)
En palabras de Luis Suarez Fernández, “el Rey se había colocado debajo de las leyes y no por encima de ellas” Situación novedosa para la época, debemos convenir.

Todas estas pretensiones, en una sociedad de la Edad Media causaban, sin ningún género de dudas, innegable temor, sobre todo en la Nobleza y en el Gran Clero, los cuales darán al nuevo rey (Fernando III) todo tipo de apoyo para que éste restaure la situación anterior.

Las conquistas realizadas, gracias al arrojo de las mesnadas leonesas, en Huelva y en Sevilla, puestas en manos de estos nobles sumisos e interesados, darán lugar, por ejemplo, a los latifundios andaluces. ¡Qué poco cambian los tiempos y cómo se cobran las traiciones contra aquellos a los que, por obligación o devoción, habría que defender! Ayer eran los nobles y hoy son esos que se autodenominan, pomposamente, los representantes de la voluntad popular. ¡Qué ironía!

En una sociedad en la que se da una clara “preponderancia de lo movedizo, representado por una monarquía ambiciosa y expansiva, Castilla (y estamos utilizando, de nuevo, palabras de J. P. Aparicio), su monarquía y aristocracia gozaban de ocasión de medro más favorable (...), tan favorable como para arrastrar (incluso) la voluntad de los poderosos leoneses.

Parece claro, sin embargo, que la unión de los intereses de los dos últimos reyes de León y de éste su pueblo habían sido muy diferentes a esas ideas expuestas por lo que al otro reino se refiere y podrían concretarse como sigue: fijación de unas fronteras definidas y profundización en los aspectos jurídicos, cuestión ésta de suma importancia para una colectividad, para un país, si no quiere convertir las relaciones entre sus individuos en lo que algunos han denominado la ley de la selva, el poder del más fuerte y, como consecuencia, el aplastamiento del más débil.

Definiremos estos aspectos en tres apartados muy concretos:

1. POLÍTICA MATRIMONIAL

Los matrimonios de Fernando II y Alfonso IX son claramente dictados por “necesidades del Estado”. Ambos tratarán, en un primer momento, de encontrar una alianza segura con Portugal y quién sabe si un acercamiento definitivo a este reino que, unos pocos años atrás, en 1143, se había separado de la Corona Leonesa por los afanes de notoriedad y poder desarrollados por la infanta Teresa de León, hija ilegítima de Alfonso VI y una noble berciana, Jimena Muñiz. Por esta razón se llevarán a cabo los matrimonios de Fernando de León con Urraca de Portugal y de Alfonso con Teresa.

Uno y otro serán declarados nulos y, como si el hijo hubiera aprovechado la experiencia de su padre, se producirá en ambos casos aquella vieja maniobra política que sigue el consejo conocido: “si no puedes vecer a tu enemigo, alíate con él”; de este modo los reyes de León desposarán posteriormente dos infantas castellanas: Urraca López de Haro y Berenguela, hija esta del rey de Castilla Alfonso VIII, según el nomenclator impuesto por los historiadores ortodoxos, pero primero de este reino y declarado enemigo confeso de León. Se reproduce, asimismo, la solución de compromiso y un arranque de generosidad, exactamente los mismos que, en su momento y ante las reiteradas traiciones del conde castellano Fernán González, encontraría Ramiro II que, sin embargo, no utilizó ni con sus primos, los descendientes de Fruela en Asturias ni con su propio hermano Alfonso IV, a los que condenó a la desorbitación.

Fernando II, sin embargo, y como si esta medida le repugnara, intentará primero una solución intermedia: el matrimonio con Teresa Fernández (que desgraciadamente moriría muy pronto), noble gallega emparentada con el clan de los Lara, poderosa familia casi siempre detrás de la mayoría de las intrigas habidas en ambos reinos.

2. POLITICA EXTERIOR

Entraremos ahora a desbrozar lo que hemos denominado política exterior o, dicho de otro modo, las relaciones con el resto de los reinos de la Península, algo que nos pondrá sobre la pista de los objetivos de nuestros dos últimos reyes privativos.

Alfonso VII, el Emperador, muere en el sitio de la Fresneda, provincia actual de Toledo, en 1157 y reparte su reino entre sus hijos; algunos historiadores no dejan de razonar el hecho desde el punto de vista de la imposibilidad de convivencia entre los dos grandes reinos que lo componen o incluso en el coste que suponía tratar de mantener esta condición de imperio, nacido, de cualquier modo, de la tradición leonesa y no de la castellana que había sido un reino independiente durante un breve espacio de tiempo, con el hijo de Fernando I, Sancho, muerto, es bien conocido, al pie de las murallas de Zamora.

Como se sabe, el segundo hijo del Emperador, Fernando, marcha precipitadamente a León para hacerse cargo del reino “como si temiese alguna maniobra de su hermano” Sancho que había heredado Castilla; esto en palabras de Alvarez Palenzuela. Entre otras razones, había quedado una cuestión pendiente y era la delimitación efectiva entre ambos reinos, especialmente en esa línea difusa y cambiante al albur de los caprichos de los nobles de la zona o a la belicosidad de los reyes de turno; nos referimos, naturalmente a la denominada Tierra de Campos, para muchos, sin embargo, siempre asociada a las tierras de León bajo el conocido nombre de los Campos Góticos.

Por otro lado, el problema con Portugal se agrava al no llegarse a un acuerdo con Alfonso I Enriquez y al haberse establecido un pacto previo de amistad (firmado en Sahagún en 1158) entre León y Castilla que determinaba, incluso, una posible repartición de dicho reino en proceso de formación.

La desconfianza mutua y el recelo del portugués provocarán la realización de actos violentos en la frontera, la sublevación de Salamanca (con la efectiva ayuda de Portugal), dos nuevas entrevistas con Alfonso, la repoblación de Ledesma y Ciudad Rodrigo, la delimitación de la frontera en la comarca de Tuy por medio del Tratado de Lérez (1165) y el matrimonio de Fernando con la infanta portuguesa Urraca, como ya hemos comentado anteriormente.

Nuevos avances portugueses en el reino moro de Badajoz, que no agradan a Fernando, enfrentarán de nuevo a suegro y yerno, decidiendo este último la firma de una alianza transitoria “con el infiel” que fue calificada de “escandalosa”. Sin embargo, en esta situación política de arenas movedizas, la mayor parte de las veces, en 1171, los leoneses ayudarán eficazmente al rey portugués en su ataque contra Santarén, zona claramente de conquista portuguesa, hecho que vendrá a significar, por lo tanto, la ruptura de la amistad con el pequeño califa.

Convendremos, de cualquier modo, a la vista de los hechos y de nuevo con Alvarez Palenzuela, que “Fernando II es coherente con los intereses de su reino, tanto cuando colabora con los musulmanes para impedir que los portugueses tomen Badajoz, o para lograr que le devuelvan sus conquistas en la frontera, en 1170, o cuando derrota a los portugueses en Argañal, en 1179, como cuando, gracias a su intervención, los portugueses salvan Santarén en dos ocasiones, en 1171 y, sobre todo, en 1184.

En 1178 se producen nuevos ataques contra las fronteras del reino, esta vez por parte de los castellanos. El problema se agrava ya que, al año siguiente, Fernando se verá obligado a combatir en dos frentes, pues los ataques se producirán, de una forma coordinada, por parte de castellanos y portugueses. La gravedad de la situación hace que el Rey convoque dos Curias, pero no consigue despertar el entusiasmo de los nobles y obtener recursos para la guerra, dado que algunos de ellos tenían intereses a ambos lados de la frontera.

De nuevo aquí se impone una referencia hacia su sucesor Alfonso que, en situación similar, permitirá y favorecerá la incorporación a estas curias, del denominado tercer estamento, los representantes populares que, ellos sí, le prestán una efectiva ayuda.

Pero volviendo a la situación delicada de Fernando II de León, diremos que, a regañadientes, éste firma el tratado de Fresno-Lavandera en junio de 1183, intentando, una vez más y ya van muchas, que se establerieran los límites de León y Castilla y sus áreas de influencia en la conquista, al menos hasta 1193. Sin embargo, la voracidad del rey castellano le lleva a no respetarlo y, apenas cinco años más tarde, en los momentos más que difíciles de la muerte y sucesión de Fernando, invadirá el reino y llegará en su avance por el sur hasta Coyança (Valencia de don Juan).

La amenaza de una previsible alianza anticastellana que se está gestando entre Portugal, Aragón y León, por la que venía abogando desde hacía años Alfonso II de Aragón ante esta nueva realidad castellana que todos temían, frenó los ímpetus belicosos del rey de Castilla y decidió a éste a pactar con León. Se produce entonces una primera entrevista y posteriormente la Curia de Carrión en la que Alfonso IX es armado caballero por su primo (si bien hay que señalar que en el acto queda claro que no existe ningún tipo de sometimiento ni relación de vasallaje) y se compromete en matrimonio con una infanta castellana. Cabe señalar, como anécdota, que, en la misma ceremonia fue armado caballero el Principe Conrado de Suabia, hijo del Emperador Federico Barbarroja de Alemania. El citado príncipe había venido con el objetivo de desposar a la Infanta Doña Berenguela, algo que no pudo hacer debido a la oposición de ésta. De cualquier modo, hemos de recordar que el rey de Castilla, sin embargo, no renuncia, tampoco, explícitamente a sus conquistas en León. Todo ello sigue entonces avivando el sentimiento anticastellano entre los leoneses así como en Aragón, pues ambos reinos ven en Castilla un peligro para el equilibrio entre las diferentes entidades e identidades del momento.

Se llega así, tras una serie de reuniones y de acuerdos, previos a un nuevo tratado, el Tratado de Huesca (1191), en el que participa también el rey de Navarra, Sancho IV, acordándose la guerra contra Castilla y el matrimonio del rey leonés con Teresa de Portugal.

Una serie de circunstancias que podríamos resumir en la muerte del rey navarro, la nulidad del matrimonio de Alfonso IX cuando ya habían nacido de él tres hijos, las preocupaciones ultrapirenáicas y mediterráneas del aragonés y el avance incontenible de los almohades, todo ello desaconseja una guerra que algunos habían ya comenzado aunque con muy poco entusiasmo.

A comienzos de 1194, se iniciaba un nuevo acercamiento entre León y Castilla sellado con un tratado de amistad en la localidad de Tordehumos, incoherente, lleno de falsas buenas intenciones y, por lo tanto, muy breve. Al año siguiente se produce la estrepitosa derrota de Alarcos en la que el castellano, juzgando imprudentemente el número de los combatientes almohades, decide comenzar la batalla antes de la llegada de los soldados leoneses y de los navarros a los que pretendía, de este modo, no invitar tampoco al subsiguiente botín. Esta situación produce un nuevo enfrentamiento y la creación de un nuevo frente anticastellano que también apoya Navarra; Alfonso el leonés consigue atraer hacia sí, incluso a los musulmanes lo que reproduce la antigua política de acercamiento al “infiel” comenzada por su padre Fernando.

Como consecuencia de todo ello, el leonés es excomulgado lo que faculta a sus enemigos cristianos a invadir su reino. A ello se deciden de manera feroz Portugal, Aragón y Castilla lo que trae como consecuencia verdaderas devastaciones fundamentalmente en la frontera del Este.

Falto de apoyo por la poca combatividad de Navarra y ante la tesitura del descrédito por mor de su excomunión, además de la tregua ofrecida por el Califa a Alfonso el de Castilla, nuestro Alfonso no tiene otra salida que la de un matrimonio de compromiso, esta vez con Berenguela, la hija del rey castellano. Enlace efímero también, por el parentesco de ambos esposos que, además de no solucionar ninguno de los problemas entre los dos reinos (se agravarán, incluso, con la ruptura del matrimonio) trae como consecuencia, esta vez, la enemistad con Portugal.

Postponiendo estos y otros muchos problemas entre los reinos cristianos, puesto que se predica por entonces una cruzada contra los árabes, se firman una serie de paces y tratados (entre León y Castilla, la Paz de Cabreros) y todos se preparan para la lucha contra el enemigo común. Pero, curiosamente, mientras se produce la batalla de Las Navas, Alfonso IX que no participa, aprovecha la ausencia de su primo y se apodera de algunas posiciones fronterizas que venía reclamando desde antiguo (incluso en época de su padre) como pertenecientes al Reino de León. Por lo que se constata, tampoco los leoneses de aquella época olvidaban fácilmente sus justas y razonadas reivindicaciones.

Tras la batalla de las Navas, en 1212, comienza el derrumbe del imperio almohade y se abren para los reinos del Norte grandes posibilidades de conquista. Algo semejante a lo ocurrido tras la batalla de Simancas en época del gran Ramiro II. En estas condiciones, el acuerdo es fácil pues garantizaba aquello por lo que León venía trabajando con ahinco y sin desmayo desde la división del imperio de Alfonso VII: una reserva de conquista hacia el sur. Así, en noviembre de ese mismo año 1212 se firma el acuerdo de Coimbra (el llamado el de los tres Alfonsos) y se pone momentáneo fin a las disputas y luchas fronterizas.

Comienza incluso una época de tímido acercamiento entre los tradicionales enemigos, León y Castilla, por medio del matrimonio de Enrique, el nuevo rey de Castilla, y Sancha, heredera del trono de León tras la muerte prematura del heredero Fernando, con 22 años y sin dejar descendencia.

Sin embargo, la indecisión de Alfonso, no demasiado convencido de las bondades de esta solución y, sobre todo, la muerte del joven rey castellano impiden la puesta en práctica de esta idea. Como consecuencia de esta muerte inesperada, aparece una grave crisis sucesoria en Castilla habilmente explotada a su favor por Berenguela, hermana del difunto y ex-esposa de Alfonso de León, la cual cede a su hijo los derechos del trono de Castilla.

Para el rey de León, la solución es una verdadera catástrofe pues las tierras del Infantado (los Campos Góticos) que pertenecían a su hijo Fernando, como consecuencia del pacto de Cebreros, pasaban así a Castilla, algo que los leoneses no están dispuestos a tolerar. Por esta razón el rey invade inmediatamente Castilla y logra, por medio de un nuevo tratado que, al año siguiente (estamos en 1218), se rectifique la frontera favoreciendo a León.

Liberado de esta preocupación, el rey pasa sus últimos años en una especie de agitada campaña de conquistas (Mérida, Cáceres, Talavera la Real, Badajoz, etc), de repoblaciones y de concesión de fueros, haciendo país y tratando de llegar hasta Sevilla, como hemos señalado, límite del reino por el sur, para asegurar, de una vez por todas, la frontera de su reino. Cuando el 24 de septiembre de 1230, peregrino a Santiago, le sobreviene la muerte en Villanueva de Sarria, Sevilla ya estaba al alcance de su mano, pero Alfonso no podrá ver cumplidos sus sueños de conquista.

En resumen podemos afirmar que este período de 73 años de la historia del Reino de León fue sin duda turbulento, pero nos demuestra, de una manera clara y reiterada el orden de prioridades y los deseos de la monarquía reinante.

3. LA ACTIVIDAD LEGISLADORA

Alfonso IX, recien llegado al trono y además de las intrigas palaciegas promovidas por su madrastra Urraca la cual pretendía el trono para su hijo Sancho, se encontró ante un grave apuro: las tropas castellanas de su primo, el otro Alfonso, penetraban por la Tierra de Campos. Convocó entonces a toda su corte para una asamblea o Curia y pidió, en palabras de Luis Suarez, “a las ciudades y villas, las más importantes de su Reino que acudiesen también, haciéndose representar por medio de procuradores. (...) Se había establecido el gran principio revolucionario de que el tercer estamento tenía la misma voz que los dos primeros en cuanto atañía a los asuntos del reino”

Pero nos cabe ahora una pregunta ¿por qué se da precisamente en León lo que, según Carretero, “podría ser denominada la Carta Magna española, anterior en varios años a la inglesa (...) y más liberal y democrática que la de Juan sin Tierra”? La conquista de las libertades para un pueblo no es nunca un hecho casual ni surge por generación espontánea; necesita, a mi entender, fundamentalmente dos cosas: una conciencia bien definida de colectividad y unos “hábitos” especiales de convivencia.

Desde el castro al municipio, pasando por las condiciones de la reconquista y la constitución de los nuevos núcleos de población como comunidades de hombres libres, podemos afirmar sin duda, que estas condiciones subyacen en la vida de los habitantes del solar leonés. Todo ello ha ido constituyendo unas costumbres, unas instituciones (los concejos), unas propiedades comunales e incluso un derecho, que tendrán reflejo en un largo proceso que pasa por varios momentos importantes; en un apretado resumen señalamos:

Las leyes que se conocen como el Fuero de León de Alfonso V dadas en 1017 y que el mentado Luis Suarez considera como “la primera piedra del efificio de la libertad. Para toda Europa y no solo para el pequeño rincón de la Península”.

El Concilio de Coyanza en el que, además de contemplarse aspectos referidos a la vida de la Iglesia, el rey Fernando refrenda solemnemente y acepta los compromisos de los monarcas anteriores (fundamentalmente Alfonso V) y dicta reglas de convivencia para los súbditos de sus reinos.

Los sucesivos Fueros otorgados a las diferentes ciudades y villas del Reino y los concilios y Curias Regias, especialmente las dos convocadas por Fernando II en 1178, ante el ataque de los castellanos, hasta desembocar en el reinado de Alfonso IX que toma, sin duda, como modelo, ampliándolo, el mismo que fue utilizado diez años antes por su padre.

Con estas tres premisas a las que venimos haciendo alusión y que recogemos de nuevo, a los efectos de una mejor comprensión (la política matrimonial, la política exterior y la actividad legisladora), estaremos en disposición de entender mejor los acontecimientos que se producen a la muerte de Alfonso IX y que pasamos a considerar de inmediato.

III. LA SUCESIÓN A LA CORONA LEONESA

Alfonso muere, como hemos comentado, camino de Santiago en cuya catedral está enterrado al lado de su padre Fernando (por cierto, presididos sus sepulcros por sendos escudos de Castilla y de León, en el summun de la incongruencia), dejando expresamente como herederas de su reino o reinos, si consideramos las entidades de Asturias y Galicia, a las hijas habidas de su primer matrimonio con Teresa de Portugal, Sancha y Dulce, ya que el primogénito, Fernando, había muerto, como hemos recordado anteriormente, sin herederos. La voluntad clara del difunto rey, en su testamento, determinaba que desconocía los derechos de su segundo matrimonio con Berenguela, manifestando su negativa expresa a que reinara en León su hijo Fernando, entonces ya Rey de Castilla. Existía, incluso, una promesa firme de la Orden de Santiago de defender estos derechos contra las posibles apetencias de Fernando.

Este hecho, esta decisión que algunos historiadores mediatizados por la interpretación más despectivamente oficialista han llegado a calificar como “de un salto en el vacío”, enlaza, sin embargo, de manera clara, con el celtismo imperante en el Reino de León. Urraca, por ejemplo, ya había sido reconocida como sucesora de Alfonso VI y además en las propias Cortes de 1188 se había determinado de manera clara la “no discriminación por razón de sexo”. Existía, además, un precedente inmediato en la propia Berenguela que había conseguido los derechos de sucesión de su padre Alfonso VIII de Castilla. ¿Lo que sirve para unos por qué no debería servir para otros?, cabe preguntarse.

Fernando que se hallaba, en aquel momento, combatiendo en Jaén, suspende el ataque por indicación de su madre y se encamina a toda prisa a la urbe regia para hacerse coronar. La diplomacia, sin embargo, se mueve delante de él y se produce el episodio conocido como las “fablas de dueñas” que, en resumen, es como sigue: Berenguela concierta en Benavente (algunos autores hablan de Coyança) una entrevista con las verdaderas herederas y su madre Teresa y llega al acuerdo de comprar los derechos de sucesión por 30.000 maravedíes anuales para cada una.

Fernando, sin embargo, no se atreve a llegar hasta León donde, según García Bartolome, “había numerosos partidarios de las infantas”. Cosa lógica, opinaría cualquiera, por ser las herederas legítimas y por la serie de problemas que venían siendo causados durante siglos desde la frontera del Este. Por esta razón se hace coronar en Benavente, algo verdaderamente insólito según la costumbre de la urbe regia.

El Maestre de Santiago rompe su promesa (¿nos suena a la actualidad, verdad?) y por ello es incluso excomulgado por el Papa, pero ante las exigencias del Alto Clero será perdonado más tarde. Nadie piense, sin embargo, que la situación se soluciona de una forma tan sencilla; si abrimos cualquier texto de historia veremos alusiones a revueltas leonesas (las más inmediatamente cercanas a los hechos, en Zamora, Ciudad Rodrigo y Salamanca) que tuvo que reprimir Fernando. Y, otra vez en la apreciación de Aparicio, “cuando el rey sofoca la resistencia, el inquietado lector no tiene más remedio que liberar un suspiro de alivio. ¿Qué demonios querían aquellos leoneses que no aceptaban a Fernando III, santo además? Aquí no queremos inventarnos nada (...). Si alguien quiere expresar los deseos leoneses de la época le basta con un solo vocable: libertad.

El botín es sabroso y suculento para los vencedores y para los traidorzuelos que se venden por algo más que aquel socorrido plato de lentejas bíblico; la consecuencia, en este caso, según Sanchez Albornoz (nada sospechoso de veleidades leonesistas, dado su origen castellano), “un pueblo que no conocía el régimen feudal, ve cómo los nobles van acrecentando sus señoríos, de qué manera menguan sus libertades y hasta qué punto, una de sus instituciones más señeras, el Concejo Abierto, se transforma o desaparece para ser sustituído por los ayuntamientos que, desde su constitución, quedan en manos de unas pocas familias.

¿LA UNIÓN DEFINITIVA?

A partir de ese momento, el Reino de León aparecerá encuadrado en una unidad más amplia que ha venido denominándose, para abreviar, Corona de Castilla o simplemente Castilla en un absurdo y ofensivo reduccionismo; sin embargo, seguimos manteniendo, con argumentos sólidos, que nunca perdió su identidad a pesar de los siglos y los esfuerzos invertidos en ello. Hay que decir, a pesar de todo, que el sentir leonés (e incluso el español) se encontró muchas veces oculto tras unos intereses que nunca habían sido los suyos (políticas de las casas de Austria o de Borbón) y sobre todo en nombre de lo que ha sido una cruz que ha lastrado, sin necesidad, la identidad leonesa por no ser ambas incompatibles, eso que algunos han denominado “la sagrada unidad de España” o “los intereses de Estado”. ¿De qué estado, podrían preguntarse muchos? ¿Del estado de postración al que León ha venido siendo sometido?

Aquella integración, nadie se engañe, no debió ser tan sencilla como algunos pretenden que nos creamos. Además de esas inmediatas reacciones de protesta, a las que aludíamos más arriba, se produjeron otras a lo largo de toda la Edad Media. Recordaremos solamente las más importantes:
  • Antes de la muerte de Alfonso X se produce un problema sucesorio en el que interviene el propio príncipe Sancho. Hay levantamientos en Zamora, donde el príncipe llega a establecer una corte separada de la de su padre, en Toro y en Sahagún. El rey pide ayuda a los árabes y finalmente derrota a los leoneses. Como fruto de esta ayuda a quien será luego Sancho IV, los habitantes de estas tierras recobrarán algunos de sus antiguos privilegios.
  • A la muerte de este rey, bajo la regencia de María de Molina, de nuevo constatamos enfrentamientos entre leoneses y castellanos. El príncipe don Juan, apoyado por gallegos, portugueses y aragoneses, reinó, con el nombre de Juan I en Galicia, León y Sevilla de 1296 a 1301 durante la minoría de edad de Fernando IV.
  • Durante el reinado de Alfonso XI, la muerte de los regentes leoneses originó nuevas desavenencias y, así, en 1315 se acordó que los alcaldes del Reino de León se reunieran cada año por noviembre en Benavente. En ese mismo año se derogan los privilegios que Alfonso IX había otorgado a los judíos leoneses, estallan nuevas revueltas y estas terminan, como tantas otras veces, enriqueciendo más y más a la nobleza. En 1325 el rey se deja llevar por los consejeros castellanos y se organiza la matanza de los leoneses que habían intentado la rebelión o que la habían apoyado (Don Juan es asesinado en Toro, Osorio en Valderas, etc.), lo que produce una nueva rebelión de las ciudades leonesas. A estos episodios, sin embargo, algunos autores tienen el atrevimiento, y la poca vergüenza intelectual, de denominarlos “luchas internas castellanas” (Diccionario Enciclopédico Plaza y Janés).
  • En la lucha dinástica entre Pedro I y Enrique de Trastamara (a pesar de ser éste hijo de una tataranieta de Alfonso IX de León, Leonor Núñez de Guzmán Ponce de León), los leoneses apoyaron a quien, a la postre, sería el perdedor, lo que les vale nuevas purgas y limpiezas varias; en estas guerras participan figuras tan conocidas como Men Rodríguez de Sanabria (héroe de la novela de Gil y Carrasco) o Fernando de Castro.
  • Durante la minoría de edad de Enrique III existe todavía la costumbre del nombramiento de un regente por León (Ferrán de Aspariegos, en este caso) y otro por Castilla. Se produce también por estos años, el intento de Don Fadrique, descendiente de Alfonso IX, de coronarse rey en León, apoyado, eso sí, por Zamora, Benavente, Salamanca, Villalpando, etc., y finalmente vencido en Roa (1397), 196 años después de aquella unión que algunos habían calificado de “indisoluble".
Como resumen, podemos afirmar que todas estas luchas no fueron sino un intento de secesión leonesa y no creemos necesario recordar de nuevo la razón de las mismas.

Mas, dejando a un lado las guerras, y rastreando otros indicios de una más que evidente falta de unidad en este conglomerado creado por los intereses de los unos y el conformismo culpable de los otros, encontraremos los siguientes:
  • Alfonso X redacta las leyes godas para los reinos de León y de Toledo, lo que nos lleva a inferir que el rey consideraba que estos territorios tenían un sistema legislativo diferente del que regía en el reino de Castilla. Todos sabemos que las leyes son algo que marca de manera más clara las diferencias entre países.
  • Por la misma época se celebran cortes en Zamora, estableciéndose los representantes de las ciudades (9 por Castilla, 8 por León y 6 por Extremadura). Consecuentemente podemos deducir que tanto Extremadura como León como Castilla eran consideradas entidades muy diferentes bajo una misma corona.
  • Por otro lado, no está de más recordar que hasta el siglo XV, las cortes de León no comenzarán a reunirse con las de Castilla. La causa por la que lo hacen no es por deseos de unión sino para vigilarse mutuamente, por recelos, envidias y odios; en algún caso, incluso, sus representantes llegaron a enfrentarse a golpes delante del rey.
  • Una última reseña podría referirse a la época del Emperador Carlos, entre cuyos títulos exhibe el de “Rey de León”. Pues bien, en sus ausencias de España, deja como gobernador del Reino de León al Conde de Benavente mientras le acompaña por Italia y Alemania el Marques de Astorga. Sin olvidar, en este sentido, la propia figura del Adelantado Mayor del Reino de León, institución que se mantuvo hasta el siglo XIX.
Existió, no parece prudente ni siquiera dudarlo, una clara diferenciación de territorios a lo largo de la historia y fruto de ello será la organización administrativa del Estado, vinculada a la visión centralista de los Borbones.

Esta división conoce diversos ensayos (Foridablanca, Llorente, el Trienio Liberal, etc.), hasta llegar al decreto del 30 de noviembre de 1833, de Javier de Burgos, por el que se divide el territorio nacional en cuarenta y nueve provincias y que, con la partición de Canarias en dos, en la época de Primo de Rivera, llega hasta nuestros días.

Pues bien, con algunas variantes, en todas esas divisiones se ha reconocido siempre una entidad particular denominada Reino de León o Región Leonesa y que comprende las provincias de León, Zamora y Salamanca. En el intento, incluso, de la Primera República (1873) para incluir a León dentro de Castilla la Vieja, se produce una inmediata y contundente respuesta por parte de la Diputación Leonesa, pidiendo a los Estados Generales ser un estado autónomo de la República Federal. Dicha República, como sabemos, fue abortada por la Restauración Borbónica del año siguiente tras el pronunciamiento del general Martínez Campos.

CONCLUSIONES

A lo largo de esta reflexión sobre la pretendida unión de los reinos de León y de Castilla, de la ocultación de León y de esa fecha de 1230 invocada como exorcismo, encantamiento o hechizo contra díscolos leoneses que siguen cuestionando una realidad política impuesta, he pretendido, además de considerar la propia unificación, sus circunstancias y consecuencias, comentar también las posibles causas y tomando para ello como testigos más que fiables a la geografía y a la historia misma que rodea esos hechos. Y ya que, como sabemos, es muy difícil explicar la delicada situación de aquel momento (y de cualquier otro de una determinada época), sobre todo extrayéndolo de su contexto, uno se ha visto obligado también a comenzar hablando de fechas anteriores para poder acometer con mayor fiabilidad el tema en sí.

Por todo ello podemos afirmar, ya para poner fin a esta charla, que, por lo que hemos constatado, ni existió ni existe tal unión, ni tampoco la identificación que se pretende de lo leones como castellano, y mucho menos se puede seguir argumentando que nos encontramos ante el antecedente más palmario de las raíces de la comunidad autónoma en la que, una vez más hay que repetirlo, no solo nos integraron contra nuestra voluntad sino que se usaron las trampas más saduceas para dar a la situación un tinte de democracia y modernidad.

Ante todo este cúmulo de lo que hemos calificado como un MITO, solo cabe una solución: conocer nuestra historia y divulgarla para que, en el conocimiento, nadie sea motivo de manipulación o engaño; no nos sorprenden reacciones como las que hemos padecido y constatado cuando, desde el poder alguien ha sido capaz de expresarse del modo que vais a comprobar, pues nada hay más intimidatorio, nada produce más terror en este país y sobre todo en aquellas épocas de despertar democrático que sacar en procesión el espantajo amenazante de la ruptura de España:

El 30 de junio de 1978 se constituye el Consejo General de Castilla y León. El Presidente de dicho Consejo General, José Manuel García Verdugo envió una carta a todos los alcaldes de las provincias integrantes para advertirles sobre una campaña disgregadora: "En esta campaña que pretende la división de castellanos y leoneses parecen estar implicados claros enemigos de la Constitución y de la democracia, y representantes de intereses egoístas e insolidarios. Su gravedad es indudable, ya que provoca discrepancias y enemistades, precisamente en momentos que requieren serenidad y sosiego". Además del mito, injustificado a todas luces, el miedo que, como dice el refrán, intenta guardar la viña; la suya y la del vecino, claro está.

Por mi parte, y tratando, a pesar de todo, de terminar en una actitud de esperanza en el futuro, solo quisiera aportarles el conocido consejo de Ambrosino a Rómulo en la novela de Massimo Manfredi, La Última Legión: "Cuando se huye y uno deja todo a sus espaldas, el único tesoro que podemos llevarnos con nosotros es la memoria. Memoria de nuestros orígenes, de nuestras raíces, de nuestra historia ancestral. Solo la memoria puede permitirnos renacer de la nada. No importa dónde, no importa cuándo, pero si conservamos el recuerdo de nuestra pasada grandeza y de los motivos por los que la hemos perdido, resurgiremos”.

¡QUE ASÍ SEA!

viernes, mayo 14, 2010

Argusino de Sayago - In memoriam

Nuestro amigo, el fotógrafo Víctor L. Gómez (www.victorlgomez.com) nos envió un reportaje fotográfico que realizó en tierras de Sayago el pasado 2 de Mayo y que encontraréis en el siguiente enlace:

http://www.facebook.com/album.php?aid=178340&id=655699733&l=ae31416a8d

Victor nos dice en su correo "Sirva este álbum como recuerdo a todos aquellos pueblos como Riaño o Vegamian que están sepultados bajo las aguas".

Llegados a este punto, el Húsar no puede olvidar tampoco otros muchos pueblos de nuestro País Leonés asesinados vilmente para que otras tierras y otras gentes medraran a costa del sufrimiento y sacrificio ajenos. Situación que tratan de reproducir, nuevamente, con líneas de alta tensión, cementerios nucleares, energía eólica, cielos abiertos, etc., etc.

Y el Húsar se pregunta, una vez más ¿hasta cuando seguiremos aguantando los leoneses que siempre traten de justificar la destrucción de nuestra tierra y nuestro futuro con palabras como "progreso" o "solidaridad"?

También os dejamos una pequeña reseña sobre lo sucedido en Argusino de Sayago hace 43 años, para todos aquellos que la desconozcan:


En 1967 el pueblo de Argusino, situado en la comarca de Sayago en Zamora (España), fue anegado por las aguas en favor del “progreso” con motivo de la construcción de la presa de Almendra.

Cinco años mas tarde se construyó, por iniciativa popular, una ermita al pie del embalse (término municipal de Villar del Buey) y en una zona próxima a donde descansa anegado el pueblo. Desde entonces se celebra una romería cada primer domingo de Mayo (en honor a la Santa Cruz) en recuerdo del pueblo y sus antepasados.

jueves, mayo 13, 2010

II Gala de los Premios MT 2010

Nuestro amigo Goyo, de Benavente, nos envía invitación para asistir, el próximo 21 de Mayo, Viernes, a la Gala citada en el título. Aquí os dejamos su invitación y... ¡¡¡Nos vemos en Benavente!!!



Estimados compañero/s:

El próximo día 21 de mayo, viernes, celebramos la II Gala de los Premios MT 2010 en el Teatro Reina Sofía de Benavente, a partir de las 20,30 horas.

En ella haremos entrega de los galardones Premio MT Joven Valor y el Premio MT Trayectoria de este año, que han recaído en ALFREDO DOMÍNGUEZ PRADA y AMADOR MARTÍN REGALADO respectivamente. Asimismo se hará entrega de los Premios de la modalidad Alumnado.

La Gala incluirá diferentes actuaciones de grupos de música y baile tradicionales así como todo lo típico de una Gala de estas características.

Con ella pretendemos también servir de excusa para que todos los protagonistas y amantes del folclore de nuestra tierra se puedan encontrar y compartir charla y amistad por un día.

Es por ello que desde la Organización de los Premios MT 2010 quisiéramos contar con tu/vuestra presencia en este momento tan especial para nuestra música y para los propios homenajeados.

Estáis por lo tanto INVITADOS. Lo único que pedimos es que nos confirméis vuestra presencia, y el número aproximado de asistentes, para reservaros acomodo en el Teatro con antelación.

Lo dicho.

Esperando tu/vuestro correo, recibid un abrazo.

Goyo Diez
Coordinador Premios MT 2010

miércoles, mayo 12, 2010

Este es mi momento, no me lo estropees.

Con este título, el pasado 15 de Enero, nuestro colaborador Victor, publicó en su blog "Despierta León" y nos hizo llegar el siguiente poema. Pensamos publicarlo (incluso creíamos haberlo hecho) pero inexplicablemente quedó como un borrador en el blog hasta que, por pura casualidad, nos hemos dado cuenta de nuestro error.

El poema sigue estando de plena actualidad por lo que os lo dejamos aquí, agradeciendo a Victor que nos lo remitiera:

Nací en una epoca dificil
un momento de caos y dolor
un lugar muchos siglos explotado...
por uno u otro ejercito invasor,

y, a veces, tambien por "la razón".

Mis gentes son recias sin embargo,
tan honradas y sufridas
que tan solo con sus manos y una azada
sacan fruto de la piedra.

El Romano se llevó mi oro,
el nazi mi wolframio,
mi España el carbón de mis entrañas
y la energía de mis rios.

Castilla me anega por mi agua...
mi gente ha de marchar por un trabajo
y mis mayores, y mis pueblos,
envejecen en silencio.

Pero es tan grande mi riqueza,
tan enorme mi pasión,
tan Augusto mi pasado
que ni propios ni invasores
pondrán freno al por venir.

Ilustres arquitectos construyeron mi esqueleto
un crisol de culturas,
ciudades, palacios y caminos
la fé, catedrales, colegiatas y cenobios.

Escalada, iluminó la edad mas oscura del hombre.
El Cister de La Moreruela, la primera farmacia
San Isidoro, Toro y Zamora
cima y ejemplo del romanico.
Salamanca la cultura
Hospital, refugio de peregrinos
Bejar nuestra última frontera...

Tratados, Fueros, Leyes
Reyes, Cortes y Pendones
supieron mostrar al mundo,
el camino de la libertad.

Así que,

No me molestes si me ves feliz,
llevaba... mas de mil años esperando este momento.

No intentes consolarme si me ves llorar,
solo pienso en los que cayeron en la lucha por abrirnos el camino.

No me digas que ser libre es imposible,
el tesón es la mejor herramienta y... yo, soy Cazurro.

No me olvides aunque me borren de los libros,
en tu memoria está mi espiritu, sin ti, yo no soy nada.

No pelees por mi, solo lucha por lo tuyo,
y sientete orgulloso de lo que eres y de donde procedes.

Llévame por el mundo en tu corazón
y si alguien te pregunta...

No me estropees el momento,

y dile con orgullo, ¡¡soy Leonés!!, y soy Cazurro.

¡Con nuestro queso no!

Es muy triste ver cómo, sin otros argumentos que el ordeno y mando, consigue la dichosa junta que nos somete, todo aquello que se le antoja. Sin más, con mayoría absoluta se consigue todo.

En cierta ocasión, durante un año, fui presidente de mi comunidad de propietarios. Resulta que la mayoría de los vecinos pretendían lograr un acuerdo que atentaba contra el sentido común, los estatutos de la comunidad y, además, contra la legalidad vigente.

Tras unos momentos de incertidumbre consulté y pedí consejo al "técnico administrador" que por entonces nos llevaba las cuentas y administraba los dineros. Cuál no sería mi sorpresa cuando la contestación del susodicho "técnico" fue: "Roberto, si lo decide la mayoría, hay que acatarlo".

Yo, no daba crédito. Ni aún leyendo textualmente los artículos que se contravenían de la dichosa Ley de Propiedad Horizontal ...

Llegué a la conclusión, le confesé al administrador, de que, si a la mayoría se le antojaba ejecutar al presidente, dicha ejecución se llevaría a cabo,... El administrador, ¡sin pestañear! dijo: "No lo dudes, Roberto"

Ni que decir tiene, que me negué en redondo y, sin más, les amenacé con ir directamente a los Tribunales de Justicia, texto en mano y, desde el Administrador hasta el último vecino, denunciarles por los ilegales acuerdos a los que pretendían llegar.

Afortunadamente, el primero en recapacitar fue el propio Administrador para, a continuación, el resto de los vecinos, uno por uno entrar en razón y retomar la cabeza sobre los hombros.

Yo, disimuladamente, tragué saliva.

Hoy hemos cambiado de administrador, y no por que yo lo propusiera. Fueron los propios vecinos, que en su día me querían "ejecutar", los que acordaron tan feliz acontecimiento.

Hoy estamos abordando trabajos de mantenimiento y mejoras que antes eran imposibles de llevar a cabo. Nadie nos impone por mayorías, sino por razones, las cosas que queremos hacer con nuestra propia comunidad, con nuestro edificio.

Sin duda que ya habéis leido entre líneas y entrevéis a dónde quiero llegar.

Todo esto viene al caso de la prepotencia de los políticos cuando están en el poder y, sobre todo, respaldados por una mayoría absoluta. No se avienen a razones.

Solamente se arrugan, y no siempre, cuando la Justicia les acosa y les advierte del error. Pero, claro, si esa justicia únicamente es capaz de aconsejar en vez de condenar con firmeza ....

¿Qué es el Procurador del Común? ¿De qué sirven sus resoluciones? ¿Para qué?

Pues yo no lo sé. La verdad es que cuanto más lo pienso menos lo entiendo.

¿Será posible que se empeñen en que León y lo leonés no existe? Si era poco lo de Castilla y León capital ... , ¿cuánto queda para que digamos los ciudadanos de Castilla y León se llaman ... ¿castellanos?

Y mientras tanto, en el particular hemiciclo, nadie se echa las manos a la cabeza: ¡Es una vergüenza!

Pero, mira, que les voten los castellanos de Castilla, vale; pero, que los leoneses tengamos semejantes representantes, clama al cielo.

La avalancha ya ha empezado.

¡Toma el dinero y corre! ¡Pega la etiqueta! Ya verás qué pronto dejaremos, por fin de matar leones para hacer la riquísima cecina de "León". Ya hemos dejado de ordeñar a los leones, ya no hay queso de "León".

¿Comenzaremos a ordeñar castellanos para lo del queso... castellano?... ¡Que se preparen cuando pretendan cecina castellana!

¿Dónde tienen estos políticos el sentido común? No cumplen sus propias normas. Nadie les contraviene ni les llama la atención. La justicia, que incluso debía actuar de oficio, se calla. ¿Qué nos queda? ¿A quién o quiénes podemos recurrir?

No no engañemos, sólo nos quedan las urnas.

No nos dejemos engañar. Para empezar: "¡Con nuestro queso, no!"

martes, mayo 11, 2010

TODO VALE PARA LA JUNTA

Bajo este título, el collaciu Leñador, nos envió una carta que ha sido publicada en diversos medios de comunicación leoneses (al final os dejamos los respectivos enlaces) y de la que no podemos dejar de hacernos eco ya que, como no nos cansamos de repetir "Las cosas pueden decirse más alto, pero no más claro" por lo que no podemos dejar de preguntarnos, por enésima vez, ¿qué oscuros, vergonzantes y vergonzosos intereses se ocultan tras tanta manipulación y tanto afan de destrucción de "lo leonés"? ¿qué hay detrás de todo el contubernio de los grandes partidos para ningunear nuestra identidad, nuestra cultura y nuestra historia y para destruir totalmente nuestra economía condenándonos a la miseria y a la emigración?

En nombre de lo mas sagrado ¿por qué esos "sepulcros blanqueados" no tienen "oídos para oir"?

No quiere el Húsar eternizarse en sus preguntas por lo que, tras colocar las inevitables negrillas os deja con la prometida lectura:


Martes día 4 de Mayo de 2010, un día triste para León y un día lamentable para la monarquía española, cuando unos políticos sin principios utilizan a la Casa Real y a la figura del Rey, en función de sus intereses que no son otros que manipular la legítima celebración del 1100 Aniversario del Reino de León, para intentar poner en valor un proyecto autonómico artificial, basado en la mentira, en la tergiversación de la historia y en la negación de la existencia de un pueblo, el pueblo leonés.

Hacer coincidir la entrega al Rey de la Medalla de Oro de Castilla y León con los actos Reales de celebración del 1100 no ha sido más que un burdo intento, otro más, de confundir a los leoneses y a los castellanos. A unos haciéndoles ver que son la misma cosa realidades que nunca lo fueron y nunca lo serán y a los otros haciéndoles ver que los leoneses estamos encantados con un proyecto que sólo nos ha dado pobreza y despoblación, y que intenta diluir nuestra identidad hasta hacerla desaparecer.

No les basta invertir millones para generar una identidad de nuevo cuño, no les es suficiente crear bancos de pensadores para generar un sentimiento que no existe, no les basta manipular los libros de texto para borrar la memoria y lavar el cerebro de nuestros hijos, ni siquiera les es suficiente manipular los medios de comunicación escritos mediante la propaganda y crear una televisión a la medida del Gobierno autonómico.

Nada de eso ha sido suficiente y esta gente no tiene límites, pocas cosas les quedaban. Por eso decidieron utilizar una institución respetada por muchos, pensando que con ello iban a hacerse partícipes de su credibilidad, pensando que con esa maniobra iban a contagiarse de la legitimidad que se le presupone al Rey. Este acto por si mismo define al Gobierno de la Junta, y pone en evidencia la deslegitimidad de esta Autonomía y de sus gobernantes.

Los políticos de esta tierra tienen una nueva oportunidad de desligarse de estos gobernantes sin principios dispuestos a todo con tal de perpetuar su régimen. Es una de las últimas oportunidades de marcar distancias con aquellos que han perdido el norte y dejar de ser cómplices de la injusticia. Esta tierra y sus gentes lo merecen, es hora de reivindicar lo que es nuestro o seremos cómplices de la ignominia.

http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=525399

http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/Todo-Vale-Para-La-Junta-vn48210-vst232


http://www.leondigital.com.es/cartas.php


http://blogs.periodistadigital.com/elescabuche.php/2010/05/05/todo-vale-para-la-junta

http://astielladeribesla.blogspot.com/2010/05/todo-vale-para-la-junta.html

lunes, mayo 10, 2010

Hijos de Caín. No a la Sama-Velilla.

Nuestra amiga ZMerche, nos envía este vídeo. Como es conocido, una imagen vale más que mil palabras, en este vídeo hay muchas más imágenes que una por lo que esto es todo un discurso contra esa aberración que es la Sama-Velilla.

El Húsar, dice también, como Merche en su correo:

Soy "hijo de Caín", no mezquino y cobarde siervo de semejante "señor"...


domingo, mayo 09, 2010

DICEN QUE LA DISTANCIA ES EL OLVIDO

Nuestra colaboradora Lláncara, nos envía la siguiente carta, concisa y clara. El Húsar solo puede esperar, como Lláncara, que nuestros paisanos que tuvieron que marchar, obligados por las circunstancias económicas que nos "regalan" los políticos que padecemos, no nos olviden:

Parece la letra de un bolero, pero no es así. No estamos para músicas celestiales y mucho menos para zapateados zapateriles. Después de ver las cifras de muertes por cánceres y Alzheimer en nuestra provincia, no nos queda más que rezar para que no se acuerden de nosotros los políticos.

Nuestro ¿paisano? Rodríguez vino a León, ciudad que acunó sus ansias de poder, y soltó la prenda de la Sama-Velilla. ¿No tenemos las cabezas bastante calientes?.

Sigo leyendo las cifras de los que se han ido. En los dos sentidos: a criar malvas y a ganarse el pan. Todo encaja. La mente humana es sabia y enferma para olvidar tanta humillación y tanto desprecio. Otros cogen la maleta y se largan. Pero no creo que olviden.

sábado, mayo 08, 2010

El Jardín de las Artes

Os dejamos una interesante propuesta para la mañana del próximo domingo, 9 de Mayo, de la que nos informan dos compañeros y amigos, Camino Alonso y Luis Ángel González.

Camino nos envía el correo que copiamos a continuación y Luis Ángel el siguiente enlace: http://jardindelasartes.blogspot.com/2010/05/concierto-de-musica-de-camara.html en el que encontraréis información sobre el concierto anunciado.

¡Todos estáis invitados y el Húsar está seguro de que os prestará!


No se si tod@s conocéis el proyecto del Jardín de las Artes, que tiene lugar cada domingo en los jardines del Albéitar.

Es un proyecto de la Universidad y de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de León, y pretende sacar el arte a la calle. Pintor@s, fotograf@s, músicos, escribanos, artesan@s, componemos este proyecto en el que yo también participo.

Este es el segundo año de andadura y estamos haciendo talleres todos los domingos, ya tuvimos algunos de acuarela, arcilla polimérica,y caligrafía gótica.

Este próximo domingo tendremos uno sobre el papel. Reciclado, mentalización y uso del papel, es muy bonito y os lo digo con conocimiento de causa por que le daré yo.

Desde estas líneas quiero invitaros a tod@s a que asistáis al jardín a vernos, a charlar, a pasear o para apuntaros al taller.

Todos los talleres son gratuitos y al finalizar podéis llevaros a casa vuestros trabajos.

También a las 12,30 tendremos un concierto del Cuarteto de Cuerda, Alumn@s del Conservatorio Profesional de Música de León y, además, dos de ellos (los hermanos Javier y Ana González Vicente) miembros también de la Orquesta de las JJMM de León, compuesto por:



Yaiza Montaña González, violín
Javier González Vicente, violín
Ana González Vicente, viola
Julia Martín Arias, violoncello

Que nos interpretaran las siguientes obras:

Ludwig van BEETHOVEN
Cuarteto en Fa M, op 18, nº 1
Allegro con brío
Adagio affettuoso ed appassionato
Scherzo-Trío-Scherzo
Allegro

Franz SCHUBERT
Cuarteto op. 125 nº 1
Allegro moderato
Scherzo-Trío-Scherzo
Adagio
Allegro

Este domingo os espero a tod@s, el taller comenzará entre las 12-12,15h y terminará sobre las 14,00 horas. Intentad estar un poquito antes para que tengamos todo a punto.

Un saludo.

Camino Alonso.

viernes, mayo 07, 2010

No en Villalar

El viernes, 23 de Abril, Emilio Gancedo publicada en Diario de León y dentro de su columna habitual "A esgaya", el siguiente artículo.

No hay nada nuevo en lo que dice (y tanto Emilio como muchos otros leoneses lo hemos dicho con mayor o menor acierto en innumerables ocasiones) pero parece que los políticos que padecemos en este Engendro autonómico son "algo duros de oído" o ¿será quizá que se hacen los sordos por la sencilla razón de que "van muy bien montados en la burra"?

Pues sin más preámbulos os dejamos el artículo prometido junto con los cuatro comentarios que aparecen en el citado periódico que, de un tiempo a esta parte, poco se distingue por su apoyo a la tierra de la que toma el nombre y, salvo honrosas excepciones como la que nos ocupa o las columnas de Margarita Torres, se distingue por su parcialidad e, incluso, ocultación de noticias relacionadas con "lo leonés" y su reivindicación. ¿Por qué será? No creemos necesario añadir más explicaciones.

Solo nos queda añadir que las negrillas son del Húsar:


Se estudia poco, y con pocas herramientas y convencimientos verdaderamente científicos, el asunto de la identidad -”quizá porque jamás se podrá reducir a sumas y restas, a fórmulas y conclusiones, ese pálpito situado tan cerca del corazón o de la cartera-”, pero aquellos que estén interesados en esta resbaladiza materia deberían tener presente al menos una cosa: que la identidad es, ante todo y en primer lugar, «la relación que un ser humano mantiene consigo mismo».

Lo de «Castilla y León», al margen de sentimientos y pulsiones, de intereses y deseos, tendría que ser estudiado como caso clínico en las facultades de Psicología e Historia (sin olvidar las de Dietética y Alimentación). Sus burgomaestres persiguen la unidad, la cohesión, sacrificando los diversos elementos del conjunto. O, lo que es lo mismo, la más vieja tradición déspota y reaccionaria de la piel de toro. ¿Por qué costará tanto? ¿Por qué habrá que invertir tanto tiempo y dinero en esa obsesión de psiquiatra, la «conciencia regional»? La prensa nos proporcionaba, anteayer, la respuesta. El ex presidente Demetrio Madrid recordaba el gran trabajo que supuso «crear todo de la nada». Equilicual. He aquí la nada, el vacío. Nada hay verdaderamente común, sentido, entrañable, querido, porque esto podría haber sido así o asao. Lo que quedó después del reparto final, eso es esta comunidad de vecinos. Extraño reducto de la España inmóvil que desprecia e ignora, tapa con pudor, uno de sus componentes. Queso... castellano. Zona cultural e histórica leonesa... el Oeste. Cañada Real... extremeña.

La identidad es la relación de uno consigo mismo. El último refugio, allí donde se agazapa, allí donde aún respira, el nuestro León de sebes y praos, de brañas y poulos, de subiaos y barcillares, de aluches, de paisanos que dicen los diminutivos en ín. Dentro de nosotros vive León. No en la campa de Villalar.

Comentarios


RIBERA DEL PORMA - 23/04/2010 - 13:46:49 h.
CANSECO TIENES RAZON, AUNQUE CADA VEZ SON MAS LOS LEONESES QUE VAN PERDIENDO EL MIEDO Y EXIBEN CON ORGULLO EL ESCUDO DEL REINO DE LEON. YO LLEVO PEGATINA EN ELCOCHE Y TENGO UNA BANDERA COLGADA DEL BALCON E MI CASA, HOY CON UN CRESPON NEGRO, Y LO PRIMERO QUE VES AL ENTRAR EN MI CASA ES UN MAPA DE LA REGION LEONESA.
CON MUCHO ORGULLO DE SER LEONES

floro - 23/04/2010 - 11:13:29 h.
Apresuramiento al elegir Villalar. Todo por huir de fastos imperiales. El franquismo se apropió de tantas cosas, que no nos dejó nada. Se llevó hasta el sedal.

López - 23/04/2010 - 10:29:19 h.
Ok, estimado Gancedo, no se puede estar mas de acuedo. El día que los tan enfermos cerebros de quienes mandan en el cortijo, sean asesorados por personas normales, se daran cuenta que las señas de identidad para todo el pueblo de león, serán siempre leonesas, naturalmente obedecen al arraigo secular, muy al contrario de lo que sospechamos por el comportamiento de los políticos dirigentes, que, pretenden hacer nuestro su sentimiento castellano, tan difícil como imposible, produce un efecto absolutamente nauseabundo que nos indigna por su reincidencia obsesiva. No se si sus entendederas algún día asimilarán que nuestro sentimiento no es posible hacerlo realidad por obra y gracia del Boletin Oficial de esta artificial Junta Autónoma compuesta por dos regiones tan históricas como diferentes en lo que se refiere asumir un proyecto común de imposible consolidación.

canxeco - 23/04/2010 - 09:45:38 h.
Emilio, ¿Por qué en nuestra región es donde menos se ponen la pegatina identitaria del escudo del león rampante en el coche? Pues Emilio por cierto a la gente le da vergüenza… Así de triste y eso es lo que se ha conseguido con tanta publicidad procastellana y antileonesa desde castilla..., junta, diputación, etc y claro luego esta el leones cobardón y acomplejado donde los haya que hace lo que le dicen desde el ppsoe….por cierto yo llevo una.

jueves, mayo 06, 2010

Certame lliterariu La Caleya 2010 – Reinu de Llión

También recibimos en nuestro buzón de correos la siguiente convocatoria de La Caleya que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Astorga y que también os dejamos para general conocimiento. La información nos ha llegado solamente en leonés pero estamos seguros de que no tendréis problemas de comprensión:

Tamos nel 1100 aniversariu de la capitalidá llionesa del nuesu reinu históricu, el reinu nel que se desendolcó’l romance de los ástures, el reinu qu’allumó la primeira Universidá europea, el reinu nel que xurdió’l parlamentarismu, el reinu del Fueru Xulgu y de los fueros de las ciudades, de la primeira carta de derechos y garantías del ciudadanu; tamos falando del Reinu de Llión.

En sintonía cona reconocencia del llionés pol Estatutu d’Autonomía de Castiella y Llión, l’Asociación Cultural La Caleya, col sofitu la Conceyalía de Cultura Tradicional y Valores Autóctonos del Ayuntamientu d’Astorga y del Institutu Llionés de Cultura de la Diputación de Llión, convoca la cuarta edición del sou certame lliterariu pa obras orixinales en llingua asturllionesa d’acordias conas siguientes:


BASES
  1. Pueden participar tolos ciudadanos de la Unión Europea a títulu individual y con un únicu trabayu que nun seyan ganadores na mesma modalidá (rellatu/poesía) del primer premiu nas cuatro ediciones anteriores d’esti certame.

  2. Los trabayos han de tar escritos en Llionés; almítense en cualquiera de las variedaes dialectales del dominiu llingüísticu asturllionés

  3. El tema, nesta convocatoria, ye llibre masque se valorarán especialmente los trabayos al rodiu de la conmemoración del Reinu de Llión.

  4. La obra ha de ser orixinal, inédita y non galardonada anteriormente en nengún concursu lliterariu nin con outru premiu o distinción.

  5. Na forma, almítense dúas modalidaes: rellatu breve y poesía.

  6. La extensión mínima del poemariu ye de 100 versos y la máxima de 250.

  7. La extensión máxima del rellatu curtiu ye de 10 páxinas.

  8. La presentación tien que s’axustar a las normas vinientes:

  9. a. Cuatro copias en formatu DIN A4 escritas en lletra Times New Roman 12 y impresas por una sola cara y una copia informática del testu.

    b. Las páxinas debidamente numeradas y grampadas.

    c. Na portada consignaráse, únicamente: CERTAME LLITERARIU LA CALEYA 2009, (POEMAS / RELLATU CURTIU) el títulu de la obra y el pseudónimu del autor

    d. Nun sobre zarráu identificáu col seudónimu y títulu del trabayu, incluiráse una ficha conos datos del participante, (nome y apellidos, señas completas, corréu electrónicu y teléfonu de contactu) y una fotocopia del DNI.

  10. El plazu de presentación acaba’l 30 de setiembre de 2010 y los trabayos tienen que s’unviar a:

    Certame Lliterariu La Caleya
    Apartado de Correos 187
    24700 Astorga (Llión)

    Considéranse recibíos dientro de plazu los trabayos que lleven no matasellos postal una data non posterior a l’amentada. Nun s’almiten trabayos unviaos por corréu electrónicu.

  11. El Xuráu vai formase por destacadas personas del ámbitu de la cultura. La composición del mesmu vai dase a conocer oportunamente y ye competente pa decidir sobre cuestiones relativas a esti Certame y que nun figuren espresamente nestas Bases. El secretariu de La Caleya actúa cumo secretariu del Xuráu con voz y sin votu.

  12. El fallu del Xuráu vai dase a conocer el mesmu día de la entrega de premios, n’actu públicu. Los premiaos habrán de presentase a recoyelos no momentu d’entrega de los mesmos o delegar nuna segunda persona. No casu de nun se presentar perderán la parte económica del premiu.

  13. Los participantes eximen a La Caleya de cualquier responsabilidá derivada del plaxu o cualquier otra tresgresión de la lexislación vixente na que pudieran incurrir los participantes.

  14. La Caleya resérvase por cuatro años el dereitu n'esclusiva de la edición de los trabayos premiaos, al igual que los beneficios que puedan siguise arréu. De los exemplares publicaos, entregaránse 5 a cadún de los sous autores.

  15. El xuráu resérvase la facultá de declarar los premios ermos en casu de considerar que la calidá de los trabayos nun chega al mínimu esixible.

  16. Establécense los siguientes premios:

    Primer premiu poesía: 400 € y diploma.
    Primer premiu rellatos: 400 € y diploma.
    Segundu premiu poesía: 225 € y diploma.
    Segundu premiu rellatos: 225 € y diploma.
    Tercer premiu poesía: 100 € y diploma.
    Tercer premiu rellatos: 100 € y diploma.
    Cuartu premiu poesía: Diploma.
    Cuartu premiu rellatos: Diploma.

  17. La presentación al Certame implica l’aceptación de las bases. Cualquier circunstancia non prevista nas mesmas resolveráse de forma inapelable por parte del xuráu.

I Festival Coral Reinu de Llión-Astorga 2010

También recibimos en nuestro buzón de correos la siguiente convocatoria del Ayuntamiento de Astorga que dejamos aquí para general conocimiento. La información nos ha llegado solamente en leonés pero estamos seguros de que no tendréis problemas de comprensión:

Con motivu de los actos conmemorativos del 1100 Aniversariu del Reinu de Llión, l'Ayuntamientu d'Astorga convoca'l Primer Festival Coral Reinu de Llión-Astorga 2010 conas bases que vienen darréu:

1. Datas del festival: sábados del mes d'outubre de 2010.

2. Participantes: Podrán tomar parte nel festival tolas agrupaciones corales polifónicas del Reinu de Llión, o de las suas casas y llares nel esterior, que lo soliciten y seyan escoyidas.
El númaru de miembros de cada coral tará ente 20 y 40 participantes.

3. Inscripción:
Plazos: antias de final d'agostu
Criterios d'escoyeta: Representatividá territorial y orde d'inscripción.
Documentación a unviar cona solicitú:
Currículum de l'Agrupación Coral y del sou direutor.
Repertoriu a interpretar, máximu 20 minutos, faciendo constar: títulu, autor y dura de cada pieza.
Tres copias de las partituras a interpretar.
Cuota d'inscripción: 150 € y
100 € las corales pertenecientes a la “Federación Coral Reino de León” (1) que s'ingresará na cuenta nº 2038/9426/11/6000051494 (Caja Madrid)

(1) organizacionfecorele@gmail.com - www.federacioncoralreinodeleon.blogspot.com

Unviar la inscripción a:
Ayuntamientu d'Astorga.
Festival Coral Reinu de Llión.
Plaza España s/n
24700 Astorga (Llión).


4. Obras a interpretar:
Los coros escoyíos tendrán qu'incluyir nel repertoriu a interpretar nesti Festival:

Dalgún tema con raigañu popular del Reinu de Llión.
L'Himnu a la Virxe del Camín, Patrona de la Rexón Llionesa, Lletra del R.P. Gilberto Blanco y música de Manuel Uriarte. (Estribillu y duas estrofas). La partitura facilitaráse nel Ayuntamientu d'Astorga.
Dura máxima de l'actuación: 20 minutos.

5. Gastos de treslláu y agospedamientu:
La organización dará información hotelera, gastronómica y turística pa orientar a los participantes que lo precisen, que podrán escoyer d'acordias a las suas posibilidaes y intereses.

6. Actividaes previstas:

1) Receición nel Ayuntamientu y vinu llionés de bienvenida.
2) Actuaciones
3) Actividaes turísticas y recreativas: Visitas guiadas a los museos municipales y entrada llibre a la piscina municipal climatizada.

7. Xuráu:
La decisión del xuráu será inapelable.
El Xuráu, baxo'l sou criteriu, podrá declarar ermu cualquiera de los premios o repartilos ex aequo ente varias corales.
El xuráu valorará: afinación de los coros, téunica vocal, empaste de las diferentes cuerdas, precisión rítmica, riqueza espresiva y tímbrica, direición del coru, y eleición del repertoriu.
El xuráu valorará especialmente la interpretación de repertoriu en llingua llionesa.

8. Premios:
1. 1.200 € + Diploma
2. 800 € + Diploma
3. Premiu al meyor coru polifónicu d'ámbitu rural del Reinu de Llión (procedente de poblaciones de menos de 20.000 habitantes): 500 € + Diploma

Las corales que nun foran premiadas, recibirán un recuerdu de la sua participación.

HIMNU A LA VIRXE DEL CAMÍN, PATRONA DE LA REXÓN LLIONESA

Lletra: Gilberto Blanco Música: Manuel Uriarte

CORU

¡Oh Virgen del Camino,
Reina y Madre del pueblo leonés!
muéstranos a Jesús vivo y glorioso
que herencia nuestra es,
que herencia nuestra es.

ESTROFAS

Reina León te llama de tus tierras
y su dulzura, si tu amor implora,
su vida cuando dice que te quiere
y su esperanza cuando gime y llora
su vida cuando dice que te quiere
y su esperanza cuando gime y llora.

Madre León te llama de sus hijos,
y viene a Ti, sus hijos a ofrecerte,
y vuelve a Ti, contigo a consolarse,
cuando a tus brazos los llevó la muerte.

Grande es tu amor, oh Virgen del Camino
y el alma leonesa en él se baña,
y dio por ese amor en santas luchas,
triunfos y glorias a la Madre España.

Reina inmortal, oh gloria de la Gloria
oh Madre, siempre Madre de clemencia,
bendícenos, bendice a nuestros Reyes,
bendice a nuestra Patria, que es tu herencia.

Y de tu amor las cálidas ternuras,
que su alto origen divinal pregonan,
más dulce sean hoy para tus hijos,
los hijos de León que hoy te coronan.

OUTUBRE DE 1930

miércoles, mayo 05, 2010

Perlas "Cultivadas" (55ª entrega)

A la "Silvita" parece que le faltan ¡¡¡tres!!! dedos de frente

Suerte tienen estos malandrines que el Colectivo está harto ocupado en guerras varias y se amontonan las obligaciones de uno y otro signo. A pesar de todo, y aun a riesgo de ser muy poco "políticamente correcto" en el lenguaje, queremos hacer algún comentario, antes de que se nos pase el cabreo (lo olvidaremos definitivamente el día que tanto "pánfilo de colmeno" nos deje en paz...) a propósito de algunas perlas finas que han soltado los mismos pájaros y pájaras de antaño en los días de hogaño.

¿Y cómo no comenzar, entonces, por la "sagaz conserjera", conserja o lo que proceda, de la Agro-incultura de esta odiada monstruosidad? Si el Húsar no fuera educado, que lo es, relataría, en forma de rosario o letanía, la cantidad de bobadas que le son atribuidas a tan "garrida personilla". No vamos a llamarla ni lela ni boba, aunque, en el decir de muchos, son adjetivos que le sentarían como un guante de cabritilla. Tampoco diremos de ella que es una embrollatodo, una consumada metepatas; somos, sin duda, más respetuosos con ella que ella con el leonesín de a pie al que toma por tonto, de manera sistemática.

Sus últimas grandes aportaciones son esa estupidez de la Tierra de Sabor (aunque "Tierra de Hedor" resultaría mucho más apropiado), campaña claramente dirigida a la mayor glorificación de los productos castellufos (¡vade retro!) y lo del queso "castellano". Ya les había clavado un puñal en salva sea la parte el castellano Bono, cuando se les adelantó con el tema del "vino de Castilla", marca que ellos aseguran poseer en exclusiva; ¿o no son las esencias de esa tierra desde los tiempos gloriosos de Atapuerca?. Privados de esta posibilidad y no teniendo ningún interés los del Reino de Toledo en llamar a su queso manchego, queso castellano, debieron pensar: "esta es la mía". Lo que no acertamos a comprender es su lentitud intelectual; algunos pensábamos que estaban tardando ya con la turra esta.

Pues bien, no contenta la más clemente y misericordiosa conserje-ra, con airear este reduccionismo absurdo de lo castellano por lo leonés (¡que no es lo mismo, oiga!) se despacha con una frase que debió regalarle el mismísimo oráculo de Delfos (tiene el mismo sentido que un jeroglífico del TBO): "Todo lo relativo a la polémica suscitada por la marca 'Queso castellano' vinculado a 'Tierra de sabor' es baile de salón, demagogia política y afirmación sin valor".

¡Ole tus atributos! ¡Así se habla! ¿Pero quieres explicar a estos humildes mortales lo que pretendes afirmar con tu jerga? Mira, conserje-ra, para bailarina tú que no te enteras ni de que va la polémica, la defensa de los puestos de trabajo, las denominaciones de origen, ni la identidad asociada al terruño o a un tipo de producto; para demagoga tú que te amparas en la prepotencia asociada al poder para decir lo que te sale de aquel sitio y todo te sirve con tal de seguir alimentando al monstruo... y en el tema del valor y de las afirmaciones prefiero morderme la lengua.

Te repito que el Húsar demuestra bastante más valor, más educación y mejor saber estar que toda la panda de conserjes-ros que lo único que sabéis hacer es vivir del cuento. ¡Así te roan los zancajos los topillos! (aunque también en tu caso sería mejor decir "los toRpillos")

martes, mayo 04, 2010

IV Fiesta del Capilote en Riaño

Ya está en marcha la IV Fiesta del Capilote en Riaño que tendrá lugar el próximo sábado, 8 de Mayo, y en la que se han programado diversos concursos y actividades. Os dejamos a continuación el programa completo definitivo pero quien desee ampliar esta información puede entrar en el siguiente enlace de facebook: http://www.facebook.com/l/59b7c;www.mozosriano.net o enviar un correo solicitando detalles a mozosriano@gmail.com.


Programa

10:00 horas:
Recogida de capilotes y de agua del pantano en calderos (colabora la plataforma Recuperar el Valle de Riaño). Engalanamiento de las calles.

10:30 horas: Misa en la iglesia parroquial de Riaño.

11:30 horas: Procesión con los pendones de Horcadas, Carande, La Puerta y Riaño por las calles del pueblo.

12:00 horas:Exposición en la Plaza de los Pueblos de los ganadores y finalistas de los concursos de fotos, poesías y cuentos ilustrados.

12:30 horas: Concurso de capilotizados. ¿A quién le queda mejor el capilote?

Para capilotizarte y participar envía una foto tuya a mozosriano@gmail.com

13:15 horas: Lectura por parte de los mozos del texto “La gran Capilotización”

13:30 horas: Baile-Vermú en la Plaza de los Pueblos.

15:00 horas: Comida en la Plaza de los Pueblos: paella, carne a la parrilla, bebida, pan y postre. Precio 6 €.

17:00 horas: Juegos infantiles tradicionales en la Plaza de los Pueblos.

19:00 horas: Concurso de "tortillas capilote" y posterior degustación de las mismas en la Plaza de los Pueblos.

23:30 horas: Orquesta Cañón.

00:30 horas: Concurso de baile y entrega de los premios.

Os esperamos el día 8 de mayo en Riaño. Porque ¡¡Riaño vive y queremos que Riaño viva!!

lunes, mayo 03, 2010

Conocer para Defender. Laguna de las Carrizas

Nuestros amigos de la Asociación URZ nos recuerdan la amenaza que se cierne sobre la Laguna de Las Carrizas y el entorno de la Presa del Bernesga. Ya en el mes de Marzo publicamos toda la información sobre las Jornadas en Defensa de este paraje natural, información que podéis consultar en el siguiente enlace:

http://husartiburcio.blogspot.com/2010/03/jornadas-en-defensa-de-la-laguna-de-las.html

Y sin más preámbulos os dejamos el "recordatorio" de URZ:

Nuevamente el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo amenaza con urbanizar la Laguna de las Carrizas y el entorno de la Presa del Bernesga.

En el Plan General de Ordenación Urbana de este Ayuntamiento, estos dos enclaves aparecen catalogados como "suelo urbano", y todos sabemos lo que esto supone hoy en día esta situación.

Los próximos días 7 y 9 de mayo tendrán lugar una serie de actividades cuyo fin es el de divulgar los valores ambientales de la Laguna de las Carrizas y los sotos de la Presa del Bernesga, así como el de revindicar la catalogación de estos emplazamientos como "suelo rústico" en el Plan General de Ordenación Urbana de San Andrés del Rabanedo.

Las actividades han sido organizadas por Ecologistas en Acción y el grupo de fotografía DRYOCOPUS, además la Asociación Urz participa en las actividades del domingo día 9 de mayo realizando una jornada de anillamiento divulgativo en el entorno de la Presa del Bernesga.

Podéis consultar el programa de actividades en el Díptico adjuntado al correo electrónico, así mismo os adjuntamos varios artículos relacionados con la Laguna de las Carrizas.

Únicamente animaros a tod@s a participar en las actividades programadas.

Un saludo,

Asociación para el Estudio y Protección de la Naturaleza, URZ.
Aptd. 384
LEÓN

LATIDOS DESDE LA CASA ROJA - MÚSICA Y POESÍA - JUAN CARLOS MESTRE

El próximo Martes, 4 de Mayo de 2010, la poesía de Juan Carlos Mestre será el hilo conductor del próximo concierto del "Proyecto de Innovación Educativa "MÚSICA PARA TOD@S" del Conservatorio Profesional de Música de León.

Habrá dos funciones: La primera a las 12:30 horas de la mañana en el Auditorio "Ángel Barja" del Conservatorio de León y la segunda a las 19,00 horas en el Auditorio Ciudad de León.


Más información en el siguiente enlace:
http://pfcmusicaparatodos.blogspot.com/search/label/latidos%20desde%20la%20casa%20roja

domingo, mayo 02, 2010

Trayectoria LEONESA: Cena-Homenaje a Oscar García Prieto

El próximo Viernes, 7 de Mayo de 2010, a partir de las 21,00 horas, en el Molín de Javier Emperadoren Villaquilambre, vamos a realizar un Homenaje a Óscar García Prieto como reconocimiento a su destacada TRAYECTORIA LEONESA mediante una Cena-Homenaje que, además, aprovecharemos para entregarle oficialmente el nombramiento de Socio de Honor de ComunidadLeonesa.ES.

El importe de la cena será de 25 euros, más 3 euros para el pequeño detalle que entregaremos a Oscar en el transcurso del Homenaje (La acreditación como Socio de Honor de ComunidadLeonesa.ES está ya pagada con cargo al presupuesto de la Coordinadora).

A dicha cena pueden asistir todos los que deseen acompañar a Oscar en dicho Homenaje, independientemente de que sean o no socios de alguna de las Asociaciones miembros de ComunidadLeonesa.ES.

Quienes, no pudiendo acudir al Homenaje, deseen participar en el regalo pueden efectuar el ingreso de 3 euros en la cuenta de ComunidadLeonesa.ES, abierta en Caja España, nº 2096 0037 11 3067664002 indicando en el ingreso su nombre y Oscar.

Agradeceremos confirméis vuestra asistencia lo antes posible, a fin de poder comunicar el nº de plazas al restaurante, lo más tardar el próximo miércoles, día 5 de Mayo, por la noche, bien mediante correo, bien mediante llamada o sms a cualquiera de los siguientes teléfonos Goyo 685 19 07 07 ó Alicia 653 82 94 82.

¡OS ESPERAMOS!

sábado, mayo 01, 2010

Calendario Regional Leonés - Mayu y 2010


Mayu y 2010
Mayo de 2010

Dende'l corazón del nuesu Reinu, la ciudá de Çamora "la bien cercada", bierzu'l nuesu cabeiru rei privativu Alfonsu VIII de Llión y Galicia (chamáu IX pula mor dalgunos interes castiellanos, ya nel sieglu XIX, nada nuevu embaixu'l sol cumu podedes pescanciare), queremos cellebrare, cumu merez, el 1100 Cabudañu'l Reinu de Llión, mientas sigimos cuna nuesa demanda d'Autonomía pal Reinu de Llión.


Desde el corazón de nuestro Reino, la ciudad de Zamora "la bien cercada", cuna de nuestro último rey privativo, Alfonso VIII de León y Galicia (llamado IX por causa de algunos intereses castellanos, ya en el siglo XIX, nada nuevo bajo el sol como podéis comprender) , queremos celebrar, como se merece, el 1100 Aniversario del Reino de León, mientras seguimos con nuestra demanda de Autonomía para el Reino de León.


910 - 2010

1.100 Años del Reinu de Llión
1.100 Años del Reino de León