lunes, enero 14, 2008

A los Reyes de León

Este es el título del artículo publicado ayer, 13 de Enero de 2008, en La Crónica de León y firmado por José-Magín González. Su evidente actualidad y su oportunidad nos animan a publicarlo para conocimiento de nuestros amigos y visitantes, sobre todo de aquellos que, por encontrarse en la diáspora, no tienen acceso fácil a la prensa local leonesa, ya que La Crónica no dispone de hemeroteca digital.

Algunas de las reflexiones y propuestas del autor serían de "obligado cumplimiento", en otras regiones, mucho mejor tratadas por los políticos estatales, autonómicos y locales.

La invitación a la familia real tendría que estar cursada hace ya tiempo, sobre todo, teniendo en cuenta que el Rey actual desciende de la casa real de León, de aquellos reyes-emperadores leoneses que hicieron del Reino de León el más importante reino medieval de la península, cuando Castilla era un condado tributario de León (parte de la historia que cuidadosamente se oculta en los libros de texto de la mano de la "Junta de Castilla contra León", que no duda en manipular los conocimientos impartidos a los más jóvenes para inculcar en ellos su pertenencia a la inventada identidad "castellanoleonesa" que nunca existió.


Huelga añadir que, como es habitual, las negrillas son del Húsar:

Será este año recién estrenado cuando los leoneses volvamos a recordar y celebrar lo mejor de nuestra historia, coincidiendo con los mil cien años del Reino de León. Ya se nos anuncian preparativos por parte de los distintos y mal avenidos gobiernos de los que dependemos, aunque, claro está, haciéndolo cada uno por su cuenta, zancadilleándose y procurando que lo de «Sin León no hubiera España» se cante en voz baja. O sea, lo de siempre.

Suponemos que el Gobierno de la nación tomará la iniciativa invitando a la Familia Real a sumarse a la celebración. De igual modo, es de esperar que el Gobierno autonómico, con el mismo interés que lleva a los colegiales de la Comunidad a visitar el Museo de Arte Contemporáneo, disponga que visiten este año el Panteón de Reyes de San Isidoro. Algo que hace tiempo debiera ser obligatorio, en vista de que el Reino de León ha sido borrado de los libros de texto.

Alguna de las comisiones organizadoras advertirá, por fin, el clamoroso olvido que supone la falta de un monumento digno a los Reyes de León. Para lo que bien puede aprovecharse el pobre y desconocido conato que se erige en la glorieta de Guzmán, junto al puente de los leones, sin otra identificación que una modesta lápida. Buen lugar y mejor ocasión para levantar allí un monumento grandioso que recuerde a propios y extraños la extensión que alcanzó el Reino de León y el nombre de sus regios protagonistas. Sería una lección permanente y una respuesta adecuada a quienes se han empeñado en borrarnos de la Historia de España.

Y ya puestos a hacer las cosas bien, parece obligado solicitar a la Corporación Municipal que aproveche el acontecimiento y sustituya las bandas con los colores de la enseña nacional que sus miembros lucen en los actos oficiales, más propios de diputados y senadores, por los del glorioso Pendón Real de León. Puesto que es a León y sólo a León a quien representan. Y orgullosos debieran sentirse de ello.