viernes, abril 23, 2010

Veintitrés de Abril... ¡Día del LIBRO!

Puesto que el 23 de Abril celebramos el Día del Libro, instituído así en honor a dos grandes genios de la Literatura Universal, Miguel de Cervantes y William Shakespeare que (aunque hay alguna controversia sobre la fecha) fallecieron el 23 de Abril de 1616, quiere el Húsar aprovechar la fecha para ilustrar a sus amigos y visitantes sobre lo que fueron y representaron los comuneros, más allá de la "mitología" que en los últimos años les acompaña.

Cierto es que "el papel lo aguanta todo" pero no deja de resultar, cuando menos curioso, que una división administrativa de nuevo cuño, se arrogue la paternidad de "las Comunidades" cuando hubo movimiento comunero en Toledo, en Murcia, en Madrid, etc., que, por lo menos hasta la fecha, nada tienen que ver con la autono-suya que padecemos, sin olvidar, por otra parte, que no puede decirse, precisamente, que Burgos fuera un prodigio de lealtad a las comunidades, sino todo lo contrario.

Así que aprovechando que el Día del Libro debiera ser un día para la reflexión y el aprendizaje, vamos a dejaros una Entrevista realizada a Francisco Iglesias Carreño, miembro del Instituto de Estudios Zamoranos Florián De Ocampo y Presidente del PREPAL (Partido Regionalista del País Leonés).

Y sin más os dejamos la prometida entrevista, esperando que sirva para romper uno de los falsos mitos (a los que la Junta ya nos tiene acostumbrados) y contribuir al esclarecimiento de lo que, realmente, fueron los Comuneros y la Guerra de las Comunidades, cuya verdadera naturaleza poco o nada tienen que ver con la "mitología" propiaciada desde la Junta, en un intento de apropiación, totalmente indebida, de un episodio de la historia relacionado con un ámbito territorial mucho más amplio que la división administrativa de nuevo cuño que trata de apropiárselo.


COMUNEROS

(1ª) ¿Sostiene Vd. que los ejércitos de los comuneros eran ejércitos mercenarios?

R- La cuestión estriba no solo en sostener tal contenido sobre tan concretos ejércitos de los comuneros, lo importante es situarlos en la misma dinámica de los otros ejércitos, es decir, sostenidos, todos ellos, mediante remuneración o estipendio a sus respectivas mesnadas y/o tropas.

(2ª) ¿Y con ello que pretende destacar?

R- Pues que tales ejércitos no son ejércitos del pueblo, o de los pueblos correspondientes, y asisten a un patrón común, cual es el salario, y ello con independencia de estar al servicio de unas ciudades, cuyos concejos son los contratadores de tales tropas.

(3ª) ¿Señala Vd,. que los comuneros es un acción de la burguesía de las ciudades?

R- Ello está indicado por todos aquellos que han investigado las acciones de los comuneros. El liderazgo de las comunidades está ejercido por individuos pertenecientes a la nobleza y o clase dirigente en cada una de las ciudades donde surge, son gente muy preparada y constituyen la elite de sus respectivas ciudades. No tienen nada de individuos del pueblo llano.

(4ª) ¿O sea que en tal situación no existiría la revolución comunera?

R- Disponemos de un binomio formado por tropas mercenarias dirigidas por la nobleza y adscritas a un programa que se sintetiza en el proyecto de Ley Perpetua. Intentar sacar de tal convergencia una revolución, por muchas variedades que adosemos a tal vocablo, es harto complicado, y por supuesto, no tienen nada que ver, en nuestro criterio particular, con lo que ahora, después de la revolución francesa o de la revolución rusa, se puede asumir como hechos o aconteceres revolucionarios.

(5ª) ¿Señala Vd. que los comuneros tenían esclavos?

R.- La esclavitud esta instalada en tal momento histórico de la península Ibérica (sea en las diferentes y distintas Coronas de la España de entonces y de Portugal), y los comuneros, como otros no comuneros, poseían esclavos, la cuestión es que al caminar desde la generalidad (todos con esclavos) a la particularidad (los comuneros si tienen esclavos), eso choca, casi frontalmente, con quienes, situados en una posición laudatoria al hecho comunero, tienen que conjugar: una pretendida defensa de unas supuestas libertades de las ciudades, con la existencia real, verídica y cierta de la esclavitud en tales ciudades y, más en concreto, en la utilización de esclavos por los dirigentes de las comunidades.

(6ª) ¿Dice Vd. que se utiliza erróneamente el vocablo Castilla en las comunidades?

R- No solo con respecto a las comunidades, también en otros momentos del proceso histórico, ya que según los intervinientes, se hincha o desinfla su amplitud geográfica a voluntad del sujeto que lo utiliza como si de un globo se tratase.

En 1521 la Corona de Castilla tienen unas delimitaciones, como las tiene la Corona Leonesa, o la Corona Aragonesa, y son muy concretas.

(7º) ¿Entonces?

R- En 1521 todo la actual Extremadura forma parte de la Corona Leonesa como lo hace también la actual Asturias, y lo que son las tres provincias actuales del Reino Leonés y Galicia, y eso, guste o no guste, es, además de histórico, antropológicamente cierto, esas tierras no son, ni han sido nunca, de una pretendida/supuesta/fabulada Corona de Castilla.

En la ciudad de Cieza del Reino de Murcia se instala el hacer comunero y esta población no pertenece a la Corona de Castilla, como tampoco la de Alicante que es del Reino Valenciano y adscrita, en términos más amplios, a la Corona Aragonesa que también participa de las comunidades.

(8ª) ¿Es importante tal delimitación?

R- Si lo es, ya que en la misma se rompe una situación que, anómala y pertinazmente, se quiere interesadamente propagar, diciendo que: ser comunero es ser castellano y ser castellano es ser comunero y ello no es correcto.

(9ª) ¿Entonces se trata de una rentabilización instrumental que se quiere hacer ahora?

R-En nuestro parecer particular se estaría en ello. La prueba es que la ciudad más importante del hecho comunero es la ciudad de Toledo y no vemos, por ningún lado, peregrinaciones políticas y/o pretendidamente culturales hacia tal urbe por el motivo comunero.

(10ª) ¿De donde la actual importancia de la población de Villalar?

R. En nuestra opinión, y, entiéndase muy claramente, con el mayor de los respetos para tal población y sus habitantes, es que dicha urbe se encuentra en la provincia de Valladolid.

(11ª) ¿Pero no se ajusticiaron allí a los dirigentes comuneros?

R.- Si y no, ya que no todos fueron ajusticiados en tal localidad, sabido es el caso de uno de los lideres de las comunidades que se ajustició más tardíamente, pues su familia logro parar el ajusticiamiento en Villalar pero, al no obtener el perdón real, fue ajusticiado posteriormente.

(12ª) ¿Y que fue de la batalla de Villalar?

R- Llegados a este punto los relatos se centran en la captura vivos de los lideres/capitanes de un ejército, o restos de un ejército, que huye y/o escapa de la persecución de las tropas reales, pero donde las bajas militares de la presunta batalla, en el bando real, no alcanzan cifras significativas como para haber sido resaltadas.

Esta dando la impresión, salvo documentación en otro sentido, que las tropas comuneras han quedado muy mermadas (desde Torrelobatón parecen dirigirse hacia la ciudad de Toro) y por abandono de su integrantes (por falta de haberes para los soldados u otros condicionantes) y que tal situación llegó a conocimiento del ejército real que, al estar a al acecho, resolvió el lance de forma rápida y efectiva.

Da toda la impresión de no tratarse de una batalla y si, como mucho, de una escaramuza.

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