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domingo, julio 26, 2009

Tradición y orgullo de barrio: Santa Marina

Como suponemos os habréis percatado, el Húsar siente un cariño especial por el Barrio de Santa Marina, cariño especial que nos lleva a publicar a continuación una Tribuna de Opinión, publicada el pasado 19 de Julio en Diario de Leon, del musicólogo leonés, Héctor Luís Suárez Pérez, natural de "Santa Marina" sobre las fiestas de este emblemático barrio leonés:

Antes que nada, quisiera resaltar a través de este artículo como todavía en la actualidad la celebración de la fiesta de barrio constituye un importante hecho de notable interés para el etnógrafo y el antropólogo, planteado desde múltiples perspectivas. Al tratarse de una manifestación lúdico-social, fruto de un sentimiento y trabajo colectivos y además, caracterizada por su marcado vínculo a un grupo vecinal concreto, su desarrollo genera actividades peculiares que contribuyen a reforzar ese atractivo interés. Y lo hacen tanto por su singularidad en el diseño, hecho diferencial que las caracteriza y distingue frente a otras similares, obra de otros grupos locales, como también inevitablemente, lo hacen en base al desarrollo de los aspectos vivenciales compartidos que desencadenan y que refuerzan los lazos afectivos entre sus protagonistas.

Pues bien, un año más, con el ecuador del verano, el cálido mes de julio acerca la fiesta al Barrio de Santa Marina. Castizo y singular, su angosto espacio físico representa uno de esos pocos reductos de nuestra vieja capital que continúa manteniendo vivo entre muchos vecinos y leoneses ese peculiar y entrañable orgullo de pertenencia al mismo. Sentimiento cuasi tribal que, misteriosamente en nuestra contemporaneidad, todavía allí se siente y palpa vivo como honorífico marchamo de estirpe. Un blasón vigente tanto entre muchos de sus actuales moradores, como por supuesto y por tradición, entre los que en su día lo fueron, allí nacieron y se criaron. Vamos, que con ello nos hallamos ante lo que, en términos técnicos, el profesional del ramo de antropología o de las ciencias sociales valoraría como un aspecto vinculado al “grado de adscripción étnica” de un grupo social. Concepto éste clara y castizamente ejemplificado a través de aquella voz popular que canta: “Somos de Santa Marina, la gente más fina que habita en León…”.

Pues bien, precisamente para el erudito, uno de los marcadores de este tangible “nivel de relevancia social” despertado por tan “identitario” asunto, se fundamentaría en dos diferentes modos de manifestarse. Uno representado por la aludida característica de afirmación en el sentimiento colectivo de “orgullo patrio”. Otro, planteado como consecuencia directa del aspecto anterior, que atiende al hecho por el cual, en la actualidad, algunos entusiastas vecinos del barrio todavía sean capaces de promover y mantener vivas iniciativas y acontecimientos colectivos tradicionales importantes, propios de comportamientos vitales hoy en desuso en entornos urbanos y consiguiendo cierto grado de continuidad.

Por tanto, frente a una realidad tradicional bien distinta no muy lejana en el tiempo y repleta de eventos de este tipo –fiestas de Santa Ana, de San Mamés, de San Lorenzo… -, y en la actualidad ante su escasez dentro de nuestra ciudad, las fiestas del Barrio de Santa Marina constituyen una auténtica reliquia de celebración vecinal. Una realidad casi sublime para el investigador de las tradiciones populares locales, que además surge desde la iniciativa popular y no desde la institucional, en una ciudad de complicado perfil socio-participativo como es el León de nuestros tiempos.

Por ello, vaya un año mas desde aquí mi enhorabuena y el aliento a los organizadores, su Asociación de Vecinos del Barrio, con su presidente Hermenegildo a la cabeza, extensiva también a todos los vecinos en general, a los participantes, activos o pasivos y a los colaboradores tradicionales, como son la Cofradía del Desenclavo o la Asociación de Hosteleros del Romántico, los patrocinadores publicitarios y también al personal colaborador del Ayuntamiento, por hacer bien su trabajo en relación al evento. E incluso también como no, a quienes participen de la fiesta o lean estas líneas y después “comenten la jugada”. Entre todos lograrán que no decaiga la ilusión y que no se interrumpa el natural discurrir festivo anual.

Y expuesto esto, vamos a lo vivencial afirmando que Santa Marina continúa siendo un barrio jaranero por naturaleza, con su centro del jolgorio en la actualidad desplazado hacia las zonas de Torres de Omaña y el romántico Parque del Cid. Gracias a este sentimiento festivo un año mas el Santo Niño Pelayo, martirizado en Córdoba – que no el regio Don Pelayo bastante anterior, como equivocadamente rebautizan algunos despistados – volverá a adornarse con su verde y elegante ramo. Un ramo que, siguiendo un operativo actualizado, hoy en día literalmente resulta “puesto por el Ayuntamiento” y sus técnicos, lógicos sustitutos de los arriesgados mozos trepadores del barrio de antaño.

En aquellos tiempos, la subida a lo alto del Arco implicaba también consigo el ascenso a cuestas de la pesada enramada y las banderas de León y España, sin olvidar el cohete que, ya desde arriba, tirábamos al terminar el adorno. Su explosión marcaba el inicio de la fiesta, momento provocador del aplauso general de los asistentes e inicio oficial del jolgorio. Pero el operativo citado no quedaba en el mero adorno vegetal ancestral, ya que se completaba de otro rito consistente en poner hacia abajo la espada de la pétrea y erosionada mano de nuestro santo niño guerrero, en señal de tregua.

El Arco quedaba de la guisa descrita durante unos días y hasta el final de las celebraciones, momento triste en que regresábamos, también ceremonialmente, para retirar todos los archiperres. Acto seguido, ya en el cercano corralón de San Albito, procedíamos a quemar la descendida y seca enramada en la hoguera tradicional de la noche de cierre de las fiestas de Santa Marina. Era este un acto muy familiar y vecinal, numéricamente no muy concurrido, que se desarrollaba alrededor del canto y baile, del chocolate y la queimada. El broche lo ponía el canto del “Somos de Santa Marina”, despidiendo las últimas brasas. Con la quema del ramo se cerraba el ciclo de este ancestral rito vegetal hasta una nueva edición. Así había sido siempre. Leoneses y vecinos ¡Viva Santa Marina!

Tribuna publicada en Diario de León el pasado 19 de Julio de 2009

viernes, julio 17, 2009

Fiestas en el Barrio de Santa Marina la Real

Llegado el mes de Julio, el Barrio de Santa Marina la Real, uno de los más señeros de nuestra ciudad, celebra sus fiestas que este año comenzaron el pasado sábado, día 11 de Julio con un concierto de órgano en la parroquia.

Estos tres últimos días 14, 15 y 16, y por segundo año consecutivo, la Asociación de Hosteleros del Barrio ha organizado una serie de conciertos en el Jardín del Cid, bajo la denominación de LEÓN ES + en la que participaron grupos de rock y cantautores de León.

Tras estos preliminares, la programación sigue con los siguientes actos:

Viernes, 17 de Julio - 19'30 horas. IX recital poético medieval con cuatro cuadros y el grupo de música medieval RAPAX. El recital comenzará en la Residencia de Ancianos Virgen del Camino, seguirá hasta la Plaza de la Catedral donde se hará un pequeño homenaje a Victoriano Crémer leyendo alguno de sus poemas, y a continuación un baile medieval, una pavana francesa. A continuación, por la Calle Ancha y el Cid, hasta la Plaza de San Isidoro donde, además de algunos poemas recordando a figuras regias de la Basílica como Alfonso VI cuyo noveno centenario se cumple este año, habrá también un recuerdo para Guzmán el Bueno, con motivo del 700 aniversario de su muerte, terminando el recorrido en la Plaza de Santo Martino con nuevos poemas y baile medieval.

Posteriormente tendrá lugar el Pregón de fiestas. Aunque estaba anunciado en el programa el Concejal de Participación Ciudadana, problemas familiares le impiden llevarlo a cabo y será sustituído por el Concejal de Urbanismo Francisco Gutierrez.

A continuación habrá bollos preñaos... a precios populares para finalizar con la discomóvil D.J. Master.

Sábado 18 de Julio - 13 horas. Diana y pasacalles. Cabezudos por el Barrio.
19 horas. Misa solemne en honor a la Patrona Santa Marina
20'30 horas. Tradicional enramado del Pelayo con el grupo de bailes regionales Abesedo
21 horas. Bailes regionales: Abesedo (Homenaje a nuestros mayores)
22 horas. Orquesta Sensación
23 horas. Tradicional chocolatada con churros a precios populares.
23'30 horas. Continúa el baile y cierre de las fiestas

¡ESTAIS TOD@S INVITAD@S!!!

viernes, agosto 15, 2008

Fiestas en El Barrio de Santa Marina la Real - Pregón

Este año, el pregonero de la fiesta de este tradicional barrio leonés fue el Vice-Alcalde del Ayuntamiento de la ciudad de León, D. Javier Chamorro, quien, tras el "enramado del Pelayo", en el Arco de la Cárcel (rito festivo recuperado el pasado año por la Asociación de VV.), y terminada una exhibición de folklore leonés que corrió a cargo del grupo Abesedo, pronunció ante los asistentes el siguiente pregón, como ya es habitual, en la plaza de Santo Martino:

Vecinos de Santa Marina, buena noches. En primer lugar quiero expresar mi agradecimiento a Hermenegildo por sus palabras de presentación y por haber pensado en mi persona para ser el pregonero en la inauguración de vuestras fiestas, lo cual, he de decir, es para mí especialmente agradable, puesto que acercarse hasta este barrio, uno de los más hermosos, y con más encanto de León, y que atesora en sus calles tanta historia, es siempre un motivo de alegría.

Y digo esto porque el barrio de Santa Marina, considerado por muchos como el de más rancio abolengo leoné por la gran cantidad de palacios y casas nobles que en él se encuentran, es en realidad la cuna de nuestra ciudad. Aquí, muy cerca de nosotros, se han encontrado parte de los restos romanos más antiguos del origen de nuestro querido León, de forma que queda probado que el Barrio de Santa Marina es algo más que un barrio, y es que, en realidad, pasa a ser la propia esencia de la ciudad de León puesto que ambas nacieron de la misma madre, en el mismo momento y solo dejaron de ser una misma cosa cuando la ciudad creció hasta más allá de los límites de Santa Marina.

La parroquia de Santa Marina, ubicada inicialmente en el lienzo norte de la muralla, en la calle que hoy lleva su nombre, la plaza del Vizconde de Quintanilla, que tenía silla propia en la iglesia, la calle Descalzos, con su particular encanto, y que rememora la presencia de los frailes que habitaron en el desaparecido convento de San Froilán, o la parroquia de San Pedro, hoy ya desaparecida y que desempeñaba sus servicios en uno de los ábsides de la basílica de San Isidoro, son solo algunas muestras de los tesoros a los que se puede acceder a través del Arco de Puerta Castillo, el único que se mantiene en pie de las antiguas puertas de acceso a la ciudad y cuya edificación data del siglo XVIII, presidido por la figura de Don Pelayo, que como un vigía asociado al inconsciente colectivo de los leoneses, permanece hierático ante el paso del tiempo.

Además, he de deciros que mi corazón y mi mano han estado unidos a la hora de escribir este pregón porque, al igual que estas calles guardan en su corazón una parte muy importante de la historia de nuestra ciudad, también un trozo de mi corazón, el de mi infancia, guarda muy buenos recuerdos de este barrio puesto que en él se encuentra el colegio Ponce de León, antiguamente llamado Colegio Nacional, donde inicié mis estudios, y al que accedía, de la mano de mi madre, he de confesar que casi hasta octavo de EGB (pues mi madre siempre vio muchos peligros en las calles), a través de la Calle de la Abadía, pasando por esta plaza de Santo Martino, para acceder a la Calle de la Hoz, y ello todos los días varias veces durante nueve años de mi vida. Y recuerdo alguna escapada traviesa del Colegio en la cual, fíjense qué atrevimiento, el límite era, a través de la Calle Pablo Flórez, el corral de Villa Pérez, al que siempre, desde muy pequeño, encontré un encanto especial.

En cualquier caso, la celebración de las fiestas es el mejor momento para disfrutar de la convivencia y del propio barrio. Santa Marina la Real tendrá este año la octava edición del Recital Poético Medieval que, por primera vez, se realiza con colaboración de la Asociación de Hosteleros del Barrio Romántico, así como tres días de conciertos especializados de cantautores, folk y rock.

No quiero finalizar este pregón sin hacer un pequeño homenaje, en el doscientos aniversario, a nuestros compatriotas que entregaron su vida para luchar por nuestra independencia en una de vuestras plazas más emblemáticas, el Corral de San Guisán, contra el opresor francés, escribiendo así una página importante de nuestra historia. El Reino de León celebrará dentro de dos años el MC aniversario de su constitución. Por eso, como leonés y como representante del Ayuntamiento, os invito a participar, desde hoy, en los actos que ya se están organizando para la celebración del aniversario de la constitución del Reino de León que fue cabecera de cinco reinos y sede de un emperador, hecho que marcó para siempre la historia de este país.

Pero un pregón son solo palabras de las que se adueña el aire. Vosotros sois los verdaderos protagonistas, vosotros sois los encargados de fijar en el tiempo, con vuestra presencia, el éxito de estas fiestas.

¡¡Buenas noches y felices fiestas!!

Que disfruteis

¡VIVA LEÓN!

lunes, agosto 11, 2008

Fiestas en El Barrio de Santa Marina la Real - Recital poético (algunas muestras)

En fechas pasadas, en concreto el día 18 de julio, tuvo lugar, en el marco de las fiestas del Barrio de Santa Marina la Real, con el que algunos de los miembros de este colectivo están vinculados, el ya tradicional "Recital Poético Medieval". El mismo desbordó este año todas las previsiones; el número de las personas ataviadas a la usanza medieval superó, por primera vez, los cuarenta.

El éxito fue innegable, el baile medieval precioso, la música en directo digna del evento y la calidad de los poemas alabada por todos.

Tuvimos hasta el privilegio de ser acompañados por Josefina, la viuda de Francisco Pérez Herrero, "el poeta del pueblo", de tanta vinculación con su querido barrio de Santa Marina. En su honor se leyeron dos poemas: el que sigue, a la Catedral de León, delante mismo de la Pulchra, y el que dedicó a la Carretera de los Cubos, en la plaza de Santo Martino.

CATEDRAL DE LEÓN

Prodigio de luz y piedra
poema de vidrio viejo,
danzarina iluminada
por el sol y los luceros;
una estrella cada piedra,
cada ventanal un verso.

¡Ay, catedral de León
que quieres subir al cielo!...

Arcón de piedra tallada;
rico joyel de aderezos;
urna de cristal, milagro
de luz, de perlas, de cielo.

¡Ay, Catedral de León
que te levantas del suelo!

Brisa de piedra y aroma
del arte imperecedero,
éxtasis maravilloso
y espíritu del ensueño

¡Ay, Catedral de León
que quieres volar al cielo!

Cien mantones de Manila
se cuelgan desde los flecos
de las piedras de sus bóvedad
que están en constante vuelo.

Las agujas de sus torres
se peinan con los luceros.
La luna alegre y morena
con sus veletas de acero,
como peineta prendida
la satura en un misterio
de purpurina y de embrujo
de marfil y de reflejos.

¡Ay, Catedral de León
que te levantas del suelo!...

¡Ay, danzarina sagrada
milagro de los ensueños!...

Francisco Pérez Herrero

sábado, agosto 02, 2008

Fiestas en el Barrio de Santa Marina la Real - Artículo

El amigo Hector-Luis Suárez Pérez, Musicólogo y profesor del Conservatorio “Cristóbal Halffter” de Ponferrada nos envió el artículo que publicó, al igual que el año pasado, con ocasión de las fiestas, a mediados de Julio, del Barrio de Santa Marina la Real de la ciudad de León:

¡HOGUERA POR SANTA MARINA! Una fiesta importante en muchos sitios.

Un año más se aproxima el ecuador del séptimo mes y con él, la ancestral celebración de las populares fiestas del castizo, Muy Ilustre y Real Barrio de Santa Marina, de la capital legionense. Una cronología anual ésta que, en relación con la devoción a dicha Santa, antaño y en el entorno rural de nuestras comarcas, se ubicaba espacialmente en el calendario del lenguaje coloquial a través de expresiones como “por Santa Marina” o “por Santiago”. Pero, en primer lugar aclaremos ¿quién era Santa Marina?

La joven Marina, con su cacha y su palma de mártir, iconográficamente es conocida también como “la San Miguel femenina” al presentar alegóricamente bajo sus pies un dragón. Fue hija del gobernador romano de Galaecia y Lusitania. Nació en el siglo II, según algunos cerca de Pontevedra y según otros, en el orensano Xinzo de Limia. Cobró vida fruto de un parto múltiple que atemorizó a su propia madre, ante los posibles malentendidos de ilegitimidad que tal circunstancia pudieran ocasionarle. Tal miedo la llevó a encomendar el destino de varias de estas hermanas a una de sus criadas para así procurar su supervivencia. La criada las educaría como cristianas. Pasado el tiempo su padre, enterado de su existencia, les ofreció su aceptación oficial –matrimonio, según otras fuentes- si abjuraban del cristianismo. Ante la negativa, la joven Marina y sus hermanas fueron sometidas a tormentos a los que milagrosamente sobrevivieron, ante lo cual a nuestra protagonista le sería cortada finalmente la cabeza. Según la tradición esto ocurrió en la actual localidad orensana de Santa Marina de Aguas Santas, cercana a Allaríz, así nominada por haber surgido un manantial en el lugar donde la joven fue decapitada. Un lugar donde hoy se alza un templo de origen románico dedicado a ella.

Por ello, hablar de esta arcaica festividad indefectiblemente nos lleva a recordar que muchos son los puntos de nuestra provincia sensibles a dicha devoción, entroncada en el medievo mas lejano. En el caso capitalino, ello se demuestra por medio de la existencia de este entrañable barrio, geográficamente vinculado a parte del perímetro campamental romano y medieval primitivo. No obstante, en la provincia no es menos conocida y así por ejemplo, los coyantinos de pro, todavía recuerdan su advocación gracias a la imagen de su popular “Cristo de Sta. Marina”, venerada talla oriunda de la desaparecida iglesia de tal denominación. Un lugar donde como en la capital se hacía hoguera en esta festividad.

Otras localidades provinciales ostentan igualmente su patronímico como denominación local. Es el caso de la orbigueña Santa Marina del Rey o de Santa Marina de Valdeón, en el cantábrico y famoso valle, por no olvidar a Santa Marina del Sil, en la berciana ribera de dicho río. También en el minero Bierzo Alto se halla Santa Marina de Torre, antaño Santa Marina de Montes y, no lejana, al otro lado de los montes, está la maragata Santa Marina de Somoza, antaño documentada como Santa Marinica de Turienzo, asomada casi al borde del camino jacobeo. Por no olvidar a la propia Santa Marinica, aguas abajo del Órbigo y aunque próxima al mismo, sita ya en el altiplano de la comarca del Páramo. Sin obviar la mención de varios lugares que la tienen por fiesta patronal, como por ejemplo Igueña, también en el Bierzo Alto, o el pueblo maragato de Luyego, que celebra Santa Marina el primer sábado de mayo.

Curiosamente, en lejanos territorios sureños, otrora colonizados por nuestros antepasados, también encontramos rasgos de esta devoción y de esta fiesta patronal. En concreto en la Sierra de Aracena, entre Huelva y Badajoz y en lugares como Cañaveral de León, también aparece la parroquia de Santa Marina Mártir. Pero recordemos igualmente que del S XIII es el gótico templo de Santa Marina de Sevilla, uno de los primeros tras la conquista cristiana. Como también lo es su homónimo cordobés: Santa Marina de Aguas, probablemente así sobrenombrada en recuerdo de las tres fuentes que manaron en el lugar de martirio de la Santa. De fundación en el mismo S XIII y por auspicio del Rey Fernando III El Santo, dicho templo de Santa Marina, como en León, nomina uno de los barrios más antiguos de la ciudad califal.

El cordobés pueblo de Fernán Núñez posee también otro ejemplo similar, pues su templo actual del XVIII sustituye al primitivo del XIII. En la provincia de Jaén, hay una localidad así denominada, como también en la de Salamanca y en varios territorios asturianos y gallegos, que tienen otro tipo de emplazamientos con este nombre, como ocurre en Ribadesella con la playa de Santa Marina. Muchos de ellos, celebran sus fiestas patronales coincidiendo asimismo con esta fecha del 18 de Julio. Es el caso de Xinzo de Limia.

En León tenemos nuestras fiestas de Santa Marina y afortunadamente, tras años sin celebración, podemos de nuevo disfrutar de las mismas gracias al empuje y abnegada labor de la asociación de vecinos y su universitaria cabeza visible Hermenegildo, ayudada por otros socios, vecinos y colectivos como la cofradía del Desenclavo, también del Barrio, así como en esta ocasión también con la colaboración de la asociación de hosteleros de nuestro barrio, y esperemos que además con el correspondiente apoyo municipal.

El pasado año, muy acertadamente, se recuperó la tradición del enramado “del Pelayo”, relacionada con arcaicos cultos vegetales, y año tras año irá adaptándose y mejorándose en su realización uniendo tradición y nuevas realidades de toda índole. Este año y en relación con estas tradiciones ancestrales, probablemente no sería difícil rescatar la famosa “hoguera de Santa Marina”, donde cada vecino contribuía echando como combustible trastos viejos, con todo lo que conllevaba tal acción a nivel de interpretación simbólica y antropológica. Una hoguera que se encendía en el Espolón o en la “Era del Moro”, cerca de la presa y del mítico “Molino Sidrón” -cuyo edificio por fortuna todavía se conserva como algo único en el casco urbano y esperemos que por tiempo, aunque muchos todavía desconozcan su existencia-. Como digo una hoguera que, allá a principios del XX, según el alcalde Eguiagaray Pallarés, año tras año rivalizaba en dimensiones y popularidad en nuestra ciudad con su otra célebre competidora: la de Santa Ana. Pero, si no es para estas fiestas, sin duda lo será para otra entusiasta edición, como también lo serán la distribución del típico arroz con leche, “la carrera de la rosca” en Puerta Castillo, o el enorme “mazapán de más huevos…”, por mencionar algunas.

Felices fiestas anticipadas para todos los nacidos, “criaos” y actuales vecinos del barrio. Gracias a la comisión, colaboradores y patrocinadores. Y que, además de este año, el que viene una vez mas todos podamos cantar también codo con codo el tradicional “Somos de Santa Marina, la gente mas fina que habita en León…”.