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jueves, marzo 02, 2017

Para que no lo olvides (23ª entrega): El invento "del maligno" sigue sin funcionar

Ahora que "algunos" (evidentemente los que se benefician de ellos) celebran el 34º aniversario del Estatuto de Autonomía (de la vergüenza), bueno es recordar lo que hace nueve años escribía al respecto Jaime Alfaro. (¡Qué victimismo más leonés! O... ¡cielos! ¡¡¡no puede ser cierto!!! Lo escribían desde ¡¡¡Castilla!!! ¿Será posible que no piensen así sólo los "cavernarios leonesistas"?

Bueno, dejémonos de sarcasmos (dirigidos especialmente a los leoneses serviles) y sigamos con el artículo de hace nueve años pero que podría estar escrito ayer, con la advertencia de que, como en otras ocasiones, las negrillas son del Húsar.

¡¡Que vos preste!!


Castilla y León, 25 años después...el invento sigue sin funcionar (http://breviariocastellano.blogspot.com/2008/03/castilla-y-len-25-aos-despusel-invento.html)

Por Jaime Alfaro

Nos encontramos desde hace unos años en la vorágine política de la aprobación de nuevos estatutos de autonomía, que han traído como consecuencia fuertes tensiones. Hace unos días se conocía la noticia sorprendente de la posible paralización momentánea de la tramitación del nuevo estatuto de Castilla y León. ¿Las razones? La posible inclusión de una cláusula en el preámbulo que reconociera la existencia de dos regiones distintas en esa autonomía.

Así pues polémica servida. Tuvimos ocasión de asistir a un lamentable espectáculo protagonizado por la clase política de Castilla y León con grandilocuentes declaraciones acerca de "mapas cerrados","polémicas zanjadas","provincialismos" y demás. Muy demócratas estos señores. Defensa histérica de sus poltronas y de la "institución" que les da de comer.

En el origen de toda esta polémica se encuentra el pacto de gobierno suscrito en el ayuntamiento de León entre el PSOE y la Unión del Pueblo Leones, de marcado carácter leonesista, que ha provocado un giro del PSOE leonés a favor de las posiciones de reconocimiento de la dualidad del engendro autonómico.

El agua no llegará al río. La burocracia de la Jjunta” con base en Valladolid se encargara de que el nuevo estatuto no admita la más mínima disidencia en cuanto al posible cuestionamiento de la inventada autonomía.

En todo caso, su histerismo es nuestro regocijo. 25 años después, con un lavado de cerebro a la población constante empleando para ello una cantidad incontable de dinero , las cosas siguen como al principio El invento no se consolida y la oposición en León es incontestable.

A favor de la Junta está el hecho de que la oposición a la autonomía solo esta organizada políticamente en la provincia de León y en una medida mucho menor en la de Zamora. Es hora del despertar del resto de las provincias de León y de Castilla. Evitemos que puedan celebrar otro aniversario....en eso estamos algunos.

miércoles, abril 03, 2013

Para que no lo olvides (22ª entrega): Identidad útil

Cuceando por la red y por diversos papeles que guarda por su indudable interés, encuentra el Húsar un artículo (¡mira que tiene manía...!), de fecha 27 de Septiembre de 2009, firmado por las iniciales S. E., publicado en El Norte de Castilla y que llevaba por título:


con el siguiente subtítulo: ”Las conclusiones del foro sobre 'La identidad útil' de Castilla y León resaltan la «amalgama de ventajas» de vivir en una comunidad que debe huir de complejos".

Han pasado más de tres años y medio, y van treinta desde que se inventaron el engendro, y las cosas siguen igual, erre que erre: la Junta dilapidando nuestro dinero para, sin éxito, inventarse una identidad, y nosotros, por lo menos algunos, denunciando unas prácticas, cuasifascistas (o sin el cuasi) y etnocidas con las que, con todo el poder que da el dinero, producto del saqueo de nuestros impuestos, tratan de hacer desaparecer de la faz de la tierra cualquier atisbo de identidad leonesa.

Por ello, no nos resistimos a copiar el artículo en cuestión, intercalado, no podíamos dejar pasar la ocasión, con nuestros comentarios:


La identidad se hace, no nace (iluminado que es el buen hombre, ¿no?; ¡y nosotros que creíamos que era lo contrario...! y seguramente el resto del mundo) y la de Castilla y León debe abandonar complejos y «evitar visiones pesimistas o mortificadoras». Ésta es una de las conclusiones del Banco de Expertos (no me haga usted contarle la fábula del burro asesor del hombre del tiempo...) promovido por la Consejería de la Presidencia tras el primer seminario público que celebró el viernes, en Valladolid, y que dio vueltas a la idea de la identidad de la comunidad como algo útil, pragmático (ni tanto que ha convertido esa ciudad en un agujero negro que lo engulle todo...).

«Las identidades se construyen, se crean y se recrean, no son entes preexistentes», apuntan los expertos. Ésta es la idea que da el primer empujón a la tarea de los pensadores, que reconocen que parten de una conciencia regional «modesta», marcada por una querencia provincianista y local que se impone a la autonómica. Esa identidad recatada, humilde, sobria, de hoy, se fundamenta en la histórica vinculación de «la vieja Castilla» con el «todo unitario de España» y un regionalismo que surge «a la defensiva», frente «a las pretensiones autonomistas y lo que se consideraban privilegios de las regiones periféricas». Poco contribuyeron a fortalecer el sentimiento de región los pensadores de la Generación del 98, al identificar Castilla con España, y el nacionalcatolicismo franquista, «que terminó por difundir una imagen poderosa y excluyente de estas tierras, a modo de macizo de la raza plena e intransigentemente identificado con la dictadura», apunta el elenco de conclusiones del foro.

Hay que reconocer que estos dos párrafos no tienen desperdicio ya que, no solamente confiesan que van a “fabricar” una identidad, lo que presupondría su inexistencia sino que, por si hubiera dudas, admiten expresamente que parten de una “conciencia regional modesta”. Pero lo que es auténticamente para enmarcar o para que alguien les suelte una coz en pleno cerebelo, a ver si despiertan de sus sueños imperiales, es que para hablar de “identidad regional” se refieran, únicamente, a la “vieja Castilla”, olvidando, interesadamente, a las tres provincias que constituyen el País Leonés y que, además, en esta autonomía inventada, la vieja Castilla está incompleta (faltan las provincias de Santander y Logroño). Claro que, de tan "vieja" ya chochea, está atacada de demencia senil o la persigue insistentemente, un alemán, con aviesas intenciones, llamado Alzheimer... ¿Por qué no se toman la pastilla adecuada y nos dejan a los demás en paz?

La situación actual de una comunidad autónoma que no surge por la reivindicación de sus gentes, sino que tiene en las élites de los partidos políticos a «sus verdaderos creadores» y las causas históricas que cimentan el «escaso papel que desempeñan los elementos identitarios como motores de la autonomía» sirvieron a los expertos que promovieron el debate para plantear las líneas que deben dirigir la 'construcción' de esa «identidad práctica», de futuro.

¡Con esto ya se han salido y hasta podríamos decir que han hecho pipi fuera del campo! ¡Y mira que ya es difícil, con lo grande que es...! Un lugar de honor, en la antología del disparate, merece esto que acabamos de leer; se pregona y se reconoce, sin ningún tipo de rubor, que la comunidad autónoma que padecemos tiene «en las élites de los partidos políticos a sus verdaderos creadores» , además de que confiesan haber promovido el debate para «plantear las líneas que deben dirigir la 'construcción' de esa ‘identidad práctica’, de futuro». Luego acusarán a los “nacionalismos periféricos” de ¡¡¡inventarse la historia y manipular a la sociedad!!! ¡Tipejos así merecerían ser exiliados lejos, donde no pudieran seguir emponzoñando a la sociedad, a cambio de vivir como señoritos de cortijo extremeño del siglo XIX. Como vulgarmente suele decirse “Ningún cagau se huele”.

Reorientar el trabajo

El primer paso es huir del «pesimismo congénito» y las «ideas preconcebidas» sobre realidades como la despoblación, el paro o «la supuesta debilidad del carácter emprendedor del castellano y leonés». El mensaje es fuera complejos.

Con presencia de ánimo alta, el segundo paso será reorientar los trabajos de construcción de esa identidad. La trabazón entre lo español y lo castellano y leonés es tan estrecha que minará cualquier intento de edificar una identidad para la comunidad basada en la diferencia. Bastan dos ejemplos, la lengua y la riqueza del patrimonio histórico y natural abanderan las señas de identidad autonómica, pero también las de España. Los expertos aconsejan encarrilar los trabajos hacia una identidad «integradora» y abandonar la línea «excluyente».

Otra prueba más de que algunas mentes “pensantes” creen posible seguir con sus inventos. Parece que se dicen: “Si fue posible inventarse una comunidad autónoma ¿por qué no vamos a inventarnos una identidad para dicha comunidad?" Y como tienen el poder, el dinero y el BOCYL, boceras o vocero, que tanto le da al Husar, pues ¡hale! a ello que andamos desocupados...

En este nuevo campo, Castilla y León es toda «potencialidades» para el 'banco de pensadores'. La lengua común, el patrimonio, la naturaleza, la gastronomía, la extensión territorial, el diálogo social, «e incluso rasgos culturales propios, a veces un tanto vulgarizados, como la lealtad y la reciedumbre», conforman una «amalgama de ventajas» para «reactivar la confianza de la gente de Castilla y León, fortalecer los perfiles de una comunidad interior y amplia, diversa y abierta, tolerante, con capacidad de recepción y muchas vecindades». Nueve regiones españolas y dos de la vecina Portugal rodean Castilla y León. Y como aglutinadores, el Duero en el interior y la montaña en los bordes regionales. Y con eso, a trabajar.

No deja de ser curioso, viendo este párrafo, que un programa de ordenador sea más inteligente que un “caterva de sabios”, llamada “banco de pensadores” a sueldo de la Junta. Tal vez se pregunte el avispado lector del por qué de este comentario del Húsar y la respuesta es muy sencilla. El “es” que aparece tras “Castilla y León” aparece subrayado como error. Es bastante evidente que para Word, como para la gramática española, dos sujetos unidos por una conjunción copulativa, Castilla Y León, siguen siendo DOS sujetos y por lo tanto deben llevar el verbo en plural. Pero ¿qué mas da? Si me apetece, cambio la gramática, la historia, la geografía y hasta las matemáticas. Mira tú que si en Vayadolor uno más uno sigue siendo uno... o puede que uno y medio. A saber.

Y por si a alguien le quedan dudas, adjunto al propio artículo, nos facilitan las líneas maestras que proyectan seguir para fabricar una identidad de nuevo cuño. Ríase Ud. de las manipulaciones de los “malos, malotes” nacionalistas periféricos a los que tanto critican y a los que, en su fuero interno, envidian como el que se quedó tuerto para que el otro se quedara ciego:


IDENTIDAD PROPIA

Línea de meta: El objetivo final es construir una identidad de Castilla y León «pragmática» que ponga en valor «las oportunidades de futuro» de la comunidad «en la España de las autonomías».

Punto de partida: Se parte de una conciencia regional «modesta» en un territorio con «querencias provincianistas» y locales que provoca «serias dificultades» para generar en la ciudadanía una vinculación afectiva hacia la comunidad. No ayuda «el pesimismo congénito» sobre la «supuesta debilidad» de Castilla y León.

Causas históricas: El tímido regionalismo que se generó aquí surgió «a la defensiva», frente a los supuestos privilegios de la periferia, por la vinculación de «la vieja Castilla» a la idea de España. A esa identificación contribuyeron los pensadores de la Generación del 98 y luego el nacionalcatolicismo franquista.

Padres políticos: Con esos mimbres, el nacimiento de Castilla y León como comunidad autónoma fue fruto del empeño de la élite política, no de una reivindicación ciudadana.

Integradora, no excluyente: No tiene cabida una identidad excluyente al compartir señas de identidad como la lengua o el patrimonio histórico con España. Hay que reorientar el trabajo hacia una conciencia integradora que conjugue «la riqueza de la diferencia con las ventajas de la lealtad constitucional».

«Amalgama de ventajas»: El diálogo social, la calidad de vida, la lengua, el patrimonio histórico y natural, la gastronomía, la extensión y rasgos «culturalmente propios», a veces «vulgarizados», como la «reciedumbre y la lealtad», pueden afianzar una identidad que reactive «la confianza de la gente» en una comunidad «diversa, tolerante y con capacidad de recepción».

Efecto frontera: Nueve regiones españolas y dos lusas abrazan la comunidad. Esa vecindad debe traer ventajas económicas y sociales.

El Duero y la montaña: El Duero es elemento integrador en el interior y la montaña, en los bordes.

Por último, y por si faltaba algo, tenemos que resaltar la “independencia” de El Norte de Castilla y su “gran respeto” por la libertad de expresión puesto que, pese a indicar en el encabezamiento de la noticia que ésta tenía 25 comentarios, todos han sido borrados. ¡El crimen siempre deja huella, señor manipulador...! Mucho se teme el Húsar que serían del mismo tenor que el dejado por el mismo Húsar (previsoramente guardado) y que también ha desaparecido. Os lo dejamos a continuación para terminar este artículo que esperamos os haya prestado, aunque, justo es reconocerlo, nos pone de un mal café que ríase usted de la leche... que ya ni les nombro para no hacerles el juego:

Desde luego, para semejante viaje ¡no necesitaban albardas! ¡¡Hay que tener arrancadeiras para decir «Las identidades se construyen, se crean y se recrean, no son entes preexistentes» y luego quejarse de que “los nacionalismos periféricos” manipulan e inventan la historia!! ¿Cómo llaman estos “expertos asalariados” a la invención de una identidad si no es manipulación?

Lo único que nos queda claro es que en esa búsqueda de identidad los leoneses de las tres provincias estamos totalmente fuera de lugar ya que la identidad que, según confesión propia, tratan de inventar se fundamenta en la histórica vinculación de «la vieja Castilla» con el «todo unitario de España», así que por nosotros, los leoneses, los restos de Castilla la Vieja que quedan en esta Comunidad pueden inventarse lo que les dé la gana (aunque duda mucho el Húsar de que burgaleses, sorianos, abulenses y segovianos estén muy por la labor y no le queda clara la postura palentina) pero que nos dejen a nosotros tranquilos con nuestra identidad, nuestra cultura y nuestra lengua ya que, por mucho que se empeñen, seguiremos siendo lo que siempre fuimos: LEONESES Y ORGULLOSOS DE SERLO.

¡Y ahora vas y lo cascas!

domingo, diciembre 30, 2012

Para que no lo olvides (21ª entrega) ¡Qué peligroso es el ocio…!

No se me asusten; me refiero, únicamente, a que, en estos días en los que algunos estamos liberados del trabajo fuera del hogar, disponiendo de más tiempo libre, nos dedicamos a la necesaria tarea de hacer orden en los papeles que, como coleccionistas compulsivos, hemos ido amontonando sin, en muchos casos, encontrarles una futura utilidad. No obstante, ello supone, al ojearlos, la posibilidad de despertar una serie de sentimientos que van desde la ternura o la compasión, hasta el desprecio más absoluto o la más aplastante indefensión, sin olvidar la rabia o el desprecio, el hastío y el desapego, productos de la saturación de tanta mediocridad cabalgando a lomos del poder más desbocado, abstruso y estúpido que nos gobierna; desde el nivel más bajo de representación hasta donde ustedes quieran llevarlo.

Uno llega a quedarse perplejo ante el enorme potencial de olvido de los políticos, ante su falta de seriedad, su capacidad de supervivencia y hasta de su más que demostrada cara dura. La presencia, por cierto, de un profesional versado en estas cuestiones de la custodia y manejo de la documentación debería ser de obligado cumplimiento en partidos y sindicatos; ello nos ahorraría, a los ciudadanos, muchos cabreos y la sensación de que nos toman por lelos, y a ellos, estos aprendices del sofisma, trituradores de palabras, meros repetidores de frases sin sentido, imitadores de loros de repetición, cotorras desmemoriadas y periquitos de todo a cien, les evitaría caer en un ridículo que, al menos por sus hechos, parece no preocuparles en absoluto. Siguen cacareando sus miserias y subidos en un muladar, como el gallo de una casa de pueblo leonesa de hace 30 años.

Y vamos a ello; ¿qué les parecen estas perlas entresacadas de entre las muchas que podríamos aportar?


-         La Crónica, el día 28 de marzo de 2010, se hacía eco de que “JJ.SS apuesta en el debate de la Región Leonesa por la convivencia de entidades”. Terriblemente mal escrito por alguien que, a no dudar, era una víctima de la LOGSE... La cosa, sin embargo, se aclara un poco más abajo cuando habla de que “La cita contaré con varias mesas de trabajo, una centrada en las señas de identidad de la Región Leonesa”. Y la cosa se termina por un esperanzador: “De esta ‘I Conferencia’, se extraerá una ponencia política que servirá como guía de actuación de las JJ. SS, pero con aspiraciones a que sea asumido por el PSOE a nivel autonómico, en defensa, en este caso, del territorio de la Región Leonesa”.
Permítasenos una sonrisa tierna aunque no exenta de sorpresa. Y una pregunta: ¿Han podido llegar a celebrarse las “II Jornadas”? Aún más; ¿qué consecuencias positivas ha traído esa ponencia que iba a hacer suya el PSOE? Si hemos de constatarlo por las obras: NINGUNA. Pura demagogia, fuegos de artificio dirigidos desde la cúpula del partido, búsqueda de votos descarriados o simple cuestión de incordio al enemigo político. Pero, al fin y al cabo, tomadura de pelo a los leoneses que siguen queriendo creer en cualquier chamarilero que les venda una burra coja.

-          ¿Y qué me dicen de las declaraciones del inefable Otero, hoy definitivamente mudo, quizás atragantado por culpa de las lentejas (¿o será incluso más?) que le sirve para almorzar a diario su amito castellano? Todo ello, claro está, en pago a la traición contra una idea, unos votantes, algo que le dio, no solo de comer (opíparamente, hay que confesarlo) sino un estatus de notable entre los padrecitos de la patria pequeña, de este conglomerado desvencijado de provincias con vocación, sueño o pesadilla de Región (que de todo encontraremos en la viña). Hay gente a quien, por los resultados constatados, no le importa decir una cosa, hacer la contraria e incluso ciscarse en ambas a la vez. Sus afirmaciones, en un mitin de campaña, que recoge el Diario de León (25/05/2007), a día de hoy no encuentran calificativos: “En España se llevan los partidos de la tierra. La España más rica, que se desarrolla y tiene mejores condiciones y calidad de vida que el resto es la que cuenta con partidos de la tierra fuertes...” ¿De libro, verdad? Pues no se pierdan la siguiente: “la UPL es un partido unido internamente y que proyecta una imagen de sensatez”. Un par de meses más tarde ya sería algo muy distinto, ¿no, Sr. Otero? Y, para terminar, aunque nos queda mucho más en nuestra particular hemeroteca, pásmese el lector ante la capacidad adivinatoria del sujeto: “El sentido común dice que la UPL va a salir reforzada”. De tan reforzada, entre los unos y los otros, casi la hacen desaparecer.

Otro día más... que refrescar la memoria nunca está de más; hasta puede que se aprenda algo, al menos a desconfiar de ciertos personajillos y a contribuir a que sus fechorías no caigan en el silencio y el olvido; las fechorías han sido tan graves que no podemos permitirlo.

domingo, febrero 26, 2012

Para que no lo olvides (20ª entrega): Híbridos infecundos

Interesante artículo publicado en "Informativo Castilla nº21" de Octubre-Noviembre de 1983 y que hemos encontrado en el Blog "Breviario Castellano" (http://breviariocastellano.blogspot.com.es/) con el que no estamos de acuerdo al 100%, lógicamente en razón de nuestra muy diferente procedencia pero con el que, sin duda alguna, compartimos totalmente el deseo de que esta autonomía, mal parida y peor cosida, desaparezca, dando paso, por un lado, a la Comunidad Autónoma Leonesa (provincias de Zamora, Salamanca y León) y por otro, a la Comunidad Autónoma Castellana (en la forma y manera que decidan todos los castellanos, repartidos en estos momentos en cinco comunidades autónomas).

N.B. En el momento de escribirse este artículo el nombre del "engendro" era Castilla-León con un guión en lugar del actual y más correcto de Castilla Y León, con una "y" copulativa que, no obstante, muchos políticos y medios de comunicación se esfuerzan en ignorar.


DESCONFIAD DE LOS HIBRIDOS, recomendaba Goethe. Consejo que no ha sido escuchado entre nosotros por la clase política cuando ha diseñado el mapa autonómico de España, con tanta prisa como desconocimiento y arbitrariedad en lo que a Castilla se refiere.

Dos híbridos han engendrado los detentadores del poder político en el que llaman "Estado de las autonomías": Castilla-León y Castilla-La Mancha. Híbridos estériles, conglomerados infecundos cuya falta de autenticidad les hace inviables y condenados al fracaso.

Esos dos entes carecen de sentido, son mero fruto del arbitrismo del poder, regiones
inventadas, sin ningún respaldo popular y que, desgraciadamente, sólo tienen eficacia para contribuir a la disolución y despersonalizaclón de los pueblos afectados -el leonés, el castellano y el manchego-, ya dificultar aún más el despertar y la recuperación de la conciencia de su identidad colectiva.

En el extensísimo territorio que abarcan esos dos conglomerados artificiales, existen tres regiones históricas: León, Castllla y el reino de Toledo-La Mancha. Regiones de España que,conforme proclama y garantiza el artículo tercero de la Constitución, tienen derecho a verse reconocidas ya conseguir su propia autonomía, exactamente como las demás regiones del conjunto español.

Este derecho constitucional ha sido negado a los leoneses, a los castellanos y a los
manchegos, extraña y confusamente amalgamados en esos dos híbridos, producidos por la más torpe elucubración ignorante de las realidades españolas.

Las contradicciones que inevitablemente se generan por la falacia de esos entes, les han estallado en las manos a sus inventores. Ineficacia congénita, disputas por la capitalidad, indiferencia y apatía de los pueblos. Las provincias de León y Segovia tienen planteada ante el Tribunal Constitucional su pretensión de desvinculación de la llamada «Comunidad Castellano-Leonesa". La provincia de Burgos, Cabeza de Castllla, marginada por el centralismo vallisoletano, se agita en la misma dirección. Guadalajara protesta y la Diputación Provincial de Cuenca -ciudad netamente castellana- acuerda separarse de la mescolanza "castellano-manchegal".

Ante esta situación, que patentiza la esterilidad de esos híbridos, el ministro de
Administración Territorial, señor De la Quadra, declara recientemente que las divisiones territoriales a veces "son un poco aleatorias" (?), y que aunque las cosas «pueden ser de otro modo», al final se ha tomado una postura y hay que atenerse a ella «por responsabílidad de Estado»; es decir, que a su entender, los pueblos no cuentan y tienen que pasar por el aro de los errores en que en esta materia-liquidación de tres regiones históricas españolas- ha incurrido la clase política.

Y los recursos de Segovia y León ante el Tribunal Constitucional, cree que «no tienen
viabilidad y no van a prosperar». Nada nos inquieta esta creencia del Sr. ministro, ya que, como míembro que fue de la «Comisión de expertos», en buena parte responsable de los pactos autonómicos -LOAPA, CASTILLA-LEON, SEGOVIA, etc.-, tiene bien acreditada su amplia capacidad de equivocarse en materia de aplicación de la Constitución Española.

sábado, febrero 18, 2012

Para que no lo olvides (19ª entrega): Prólogo a "El Antiguo Reino de León" por Anselmo Carretero

No podemos estar de acuerdo con todo lo que dice Anselmo Carretero, (principalmente con el regalo envenenado de Pucela), pero nos parece importante que tanto leoneses, como castellanos, como el resto de los españoles, "desmemoriados" desde hace 30 años, recuerden lo que un segoviano de pro, como Anselmo Carretero escribió en 1994. Nadie es más que nadie, pero tampoco menos y la ocultación y menosprecio del Reino de León/País Leonés solo puede conducir al aumento de las tensiones políticas en todo el país porque "algunos" seguimos teniendo memoria, vamos a continuar divulgando nuestros conocimientos y, mal que les pese a muchos "estómagos agradecidos" cada día hay más jóvenes en las provincias leonesas que conocen su verdadera historia y su verdadera identidad:

Podría parecer poco serio que en pleno siglo XXI, cuando España se encuentra participando activamente en un proceso de integración europea, se pretenda llamar la atención sobre la Historia del Reino de León y de la identidad leonesa, pero citando a Carmen Parga, es necesario hacerlo “antes de que sea tarde”.

Si un pueblo sin historia es un pueblo sin identidad, el pueblo leonés –y no precisamente porque carezca de historia- lleva camino den enterrar su identidad en el olvido. No deja de ser una triste paradoja que, después de haber sido –la leonesa- la nacionalidad histórica que mas contribuyó (en lo bueno y en lo malo) a la vertebración del Estado español actual, sea precisamente esta la que vaya a tener su fin en el arcón de los recuerdos. Pero, mas triste aún, es que todo ello se produzca, en gran medida, gracias a la ignorancia en la que, permanentemente, ha estado sumido el pueblo leonés.

¿Cómo ha sido esto posible? ¿A que se debe esta amnesia histórica del pueblo leonés? La respuesta tiene un aparente carácter contradictorio: nuestra propia historia. Analizándola podremos descubrir cómo, especialmente desde mediados del siglo XIX, somos nosotros mismos –los leoneses- quienes propiciamos la ocultación de nuestro pasado histórico. Mas concretamente, fueron las oligarquías cerealistas de la planicie del Duero, con foco principal en Valladolid, quienes, en su enfrentamiento con todo lo que representaba la industria textil catalana, no dudaron en recurrir a medios espurios para defender sus intereses. Así, de una pura invención torticera, emerge una imagen de Castilla que viene a apropiarse del corazón mismo de León, la Tierra de Campos, una tierra permanentemente defendida por los reyes leoneses de las ambiciones de navarros y castellanos. Y al propio tiempo y sin ningún rubor, quisieron hacernos creer –y desgraciadamente son muchos los que así lo vienen creyendo desde entonces- que una ciudad leonesa por excelencia, Valladolid, era y había sido siempre la capital de Castilla. ¿Qué tiene que ver en su origen con Castilla una ciudad que fue fundada por el mas fiel de los vasallos del rey leonés Alfonso VI y el mas acérrimo enemigo de los castellanos: Pedro Ansúrez, Conde de Carrión?

Sobran testimonios escritos que, sin ninguna duda, dejan sentado que Valladolid surge en la historia como un baluarte para la defensa de los intereses de León frente a Castilla. Pero fueron los propios leoneses, que no los castellanos, los que originaron el confusionismo histórico actual.

Así lo cuenta Luis Carretero y Nieva, quien ofrece una visión de León desde Segovia, desde la auténtica Castilla.

“A pesar de que León es un Estado de muy vieja tradición y de personalidad histórica no solo defendida sino sobresaliente entre todos los de España, de actuación guerrera intensa y triunfante, que ha contribuido más que ninguna otra de las nacionalidades peninsulares a la formación de la monarquía española y por tanto del Estado Español moderno; y aún cuando Castilla era un grupo agregado y discordante, tan en desacuerdo con el núcleo original de la monarquía en sus esencias políticas y sociales que se aparta de ella por un movimiento separatista de carácter nacional; se toma el nombre de Castilla como expresión de un conjunto de pueblos y estados en la que ella es precisamente la parte extraña”.

(L. Carretero y Nieva, Las Nacionalidades Españolas, México 1952, págs. 156-157)

domingo, enero 08, 2012

Para que no lo olvides (18ª entrega): Por la unidad de Castilla

Este es el título de un interesante artículo publicado el miércoles, 5 de Octubre de 2011, festividad de San Froilán, patrono de la Diócesis de León, en el blog "Desde la Tierra de Uceda (http://blogdejosemanuelsanz.blogspot.com).

Afortunadamente queda gente con memoria, ya que se trata de un blog castellano que propugna la unidad de Castilla pero con las ideas claras puesto que se refiere a las dos Castillas, Vieja y Nueva pero, lógicamente, sin incluir al Reino de León, como podéis ver en el mapa adjunto que copiamos de dicho blog:


También en dicho blog hemos encontrado una Acción promovida en Actuable por la Asociación Socio-Cultural Castilla que lleva por título "Por la unidad de Castilla" y os animamos a apoyar dicha petición en el siguiente enlace: (http://actuable.es/peticiones/por-unidad-castilla)

Y sin más, os dejamos el artículo mencionado:

Desde los archivos: León y Castilla la Vieja

En esta ocasión voy a tratar un tema meramente de erudición historicista, pero que me resulta interesante y por ello inicié mi particular "pequeña gran investigación" al respecto: se trata de la identidad histórica y los límites de los Reinos de León y Castilla. Mucho se ha debatido al respecto, y a buen seguro se seguirá debatiendo en el futuro, pero cada uno en esta vida ha de forjarse su visión, particular y personalísima, con aquellas fuentes que haya consultado al respecto. Y en mi caso no las creo malas.

Centraré el origen del estudio en el periodo 1158-1230. La elección de este periodo no es casual, y es que ya por aquél entonces las fronteras del territorio castellano se encontraban relativamente consolidadas; resaltando aquí la gran similitud del marco castellano heredado por Fernando III en 1217 con los territorios que han venido considerándose tradicionalmente "las dos Castillas": Castilla la Vieja y Castilla la Nueva.

Es por ello que podemos considerar a este periodo comprendido entre 1158 y 1230 como el espacio donde Castilla se configuró definitivamente como entidad política claramente diferenciada dentro del contexto peninsular y desarrolló plenamente su personalidad histórica.

Desmontaremos (con relativa contundencia) la "indefinición" aparente de Valladolid y Palencia, en cuanto tierra de frontera. Esa indefinición no es tal, sino que se produjo en el siglo XVI tras la creación de las provincias fiscales y la ruptura del ordenamiento jurídico castellano.

Es comúnmente sabido que las ciudades de Valladolid y Palencia estaban ya en manos castellanas en tiempos de Alfonso VIII. No solo eso, sino que así permanecieron durante toda la Edad Media. Los archivos nos desvelan que no cabe duda alguna en la pertenencia de ambas provincias actuales a Castilla.

La frontera entre los Reinos de León y Castilla fueron, en todo caso y durante toda la Edad Media, las delimitadas al oeste de las merindades de Liébana-Pernía, Saldaña, Carrión, Campos, Infantazgo de Valladolid y Comunidades de Villa y Tierra de Medina, Arévalo, Ávila y Béjar.

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¿En qué fuentes me apoyo para hacer esa afirmación?

En primer lugar, en el Tratado de Fresno-Lavandera (1183), rubricado por Fernando II de León y Alfonso VIII de Castilla, donde fijan los límites de ambos reinos. El contenido del mismo puede seguirse en el siguiente enlace: http://www.ceinos.com/fresno_lavandera.htm

En segundo lugar, en el Tratado de Tordehumos (1194), rubricado esta vez por Alfonso IX de León y Alfonso VIII de Castilla, donde restablecen los límites de sus reinos, ya que tras unas escaramuzas, ofensivas y contraofensivas, algunas plazas habían cambiado de dueño. El Tratado de Tordehumos viene a restaurar la situación de forma práctica a las fronteras definidas en el anterior de Fresno-Lavandera.

En tercer lugar, el Libro Becerro de las Behetrías de Castilla (1352). En este caso nos encontramos con que los reinos de León y Castilla se habían unido en la misma Corona en 1230, por lo que llevaban 122 años unidos. Sin embargo, el Rey Pedro I encarga en 1352 un censo que inicialmente se intituló "Becerro de las Merindades de Castilla", aunque algún copista posterior lo cambió de nombre. Este censo establecía los territorios situados en el Reino de Castilla como tal. Y en él se siguen incluyendo dentro del Reino de Castilla las merindades de Liébana-Pernía, Saldaña, Carrión, Campos y el Infantazgo de Valladolid. Asimismo, las Comunidades de la Tierra de Medina, Arévalo, Ávila y Béjar siempre han estado en Castilla y nadie ha puesto en duda tal extremo.

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En las imágenes que se ven he realizado una identificación municipal de todos los lugares, villas y despoblados que definen los tratados de Fresno-Lavandera, Tordehumos y el Becerro de las Behetrías de Castilla. Con toda esa información es posible saber cuál es la frontera histórica de León y Castilla, no sin esfuerzo, ya que la labor identificatoria municipio a municipio es tremendamente ardua.

Se puede además afirmar que, tras la unión de ambos reinos en la Corona junto con Galicia, Asturias, Vascongadas, etc, ambos reinos mantuvieron sus límites, como bien se nos indica en el Becerro de las Behetrías.

Todas las merindades existentes (incluidas las de la frontera) se agrupaban en otra entidad mayor que las englobaba, la Merindad Mayor de Castilla, donde al frente se situaba el merino, nombrado directamente por el Rey. Las anteriores merindades (Carrión, Saldaña, etc) se llamaban por tanto merindades menores. La Merindad Mayor de Castilla fue una institución que estuvo vigente durante toda la Edad Media.

En tal caso, y ya que hemos podido comprobar que ambos reinos de León y de Castilla mantuvieron su clara delimitación durante todo el medievo, ¿Cuándo comenzó la confusión? Estudiando otras fuentes también es posible ver el momento de la maraña: la ruptura de los ordenamientos jurídicos leonés y castellano por parte de los Reyes Católicos con la creación en 1502 de las "Provincias Fiscales", o lo que es lo mismo, la amalgama de distintas merindades, comunidades de villa y tierra y señoríos puestos de forma un tanto confusa bajo la égida recaudatoria de una ciudad, donde se situaban los funcionarios reales.

 
Los Reinos de León y Castilla, 1760.
La distribución de las provincias fiscales del siglo XVI se puede consultar en: http://books.google.es/books/about/Censo_de_Poblacion_de_Las_Provincias_Y_P.html?id=XC94FY7YNjMC&redir_esc=y

La única función que se persigue en este caso es fiscal, y por ello poco a poco se va desmantelando toda la estructura institucional castellana para dar apetito a las nuevas necesidades recaudatorias de los Austrias.

Por tanto, sin referencias oficiales ni acceso a información posible, los geógrafos y los posteriores intendentes reales vuelven a fijar por error la frontera en el río Pisuerga, dejando las ciudades de Valladolid y Palencia de la parte del Reino de León, como cuando Castilla era todavía un condado. Supone por tanto un retroceso de medio milenio. Así, las merindades de las actuales Palencia y Valladolid, instituciones típicamente castellanas, aparecen "como por ensalmo" incluidas en diversos mapas y provisiones de los siglos XVI, XVII y XVIII dentro del Reino de León. Recordemos que con estos "deslices" se está violando un ordenamiento jurídico que llevaba vigente nada menos que 300 años, el de la Merindad Mayor de Castilla, que comprendía la práctica totalidad de las actuales Palencia y Valladolid.

Se llega así al siglo XIX con una ensalada geográfica que es como para tomarse una tila, y cuya responsabilidad no es de nadie más que de los Habsburgo, que permitieron este desbarajuste territorial con tal de esquilmar más eficazmente hasta el último real de los campesinos, ya fueren leoneses o castellanos, que a efectos del retintín de las monedas, lo mismo daba.


Sin embargo, en 1833 se crean las actuales provincias en España de forma cierta y en vigor (hubo proyectos anteriores que no pasaron de la hoja del papel). Así, el Ministro de Fomento Javier de Burgos, que tuvo muchísimos errores en la creación de las provincias actuales (separó Comunidades de Villa y Tierra y municipios unidos durante siglos adscribiéndolos a provincias diferentes, lo que supuso un trauma social para buena parte del campesinado), sin embargo, no anduvo tan errado a la hora de llevar a cabo la regionalización de la meseta norte. Y esto es así porque, en el fondo y con las fuentes bibliográficas en la mano, podemos decir sin temor a equivocarnos que vino a restituir en gran medida lo que por derecho había sido la personalidad de las gentes del centro de la submeseta norte durante siglos.

sábado, diciembre 03, 2011

Para que no lo olvides (17ª entrega): La creación del "Engendro"

Cuando se aproxima un nuevo aniversario de la invención del Engendro que padecemos, no podemos resistir la tentación de hacernos eco de un texto que, con motivo del 25 Aniversario del malhadado invento, apareció publicado en el Blog "Breviario Castellano" (http://breviariocastellano.blogspot.com/search/label/El%20engendro%20de%20Castilla%20y%20Leon).

Con algunas salvedades que comentaremos a continuación, podríamos firmar casi todo el artículo en cuestión pero, aunque no lo compartamos al 100%, lo traemos aquí como palpable demostración de que esa especie, abundantemente esparcida por la Junta, de que los únicos que no estamos contentos en este invento somos "cuatro leonesistas trasnochados" es totalmente falsa puesto que hay muchos castellanos que, desde otra visión de la realidad, comparten totalmente nuestro deseo de "partición" del Engendro.

No podemos acabar esta introducción sin reseñar las dos salvedades más importantes que hacemos al artículo:

  • "Castilla-León" NO existe (parece que lo de ser castellano imprime carácter pues incluso los contrarios al Engendro y que reconocen la existencia de León caen en la trampa de olvidar la "y" y llamar "región" a una comunidad BIrregional) puesto que el nombre de la comunidad lleva, como en tantas ocasiones hemos comentado, una Y copulativa, gracias a la cual la Junta nos "copula" a los leoneses "Once a day and twice on Sundays" que dirían los ingleses (sí queridos lectores, "el Húsar", además de "viajado", conoce lenguas por lo que su acendrada defensa de una Comunidad Autónoma Leonesa, pese a lo que algunos traten de hacernos creer, "no se le va a curar viajando" cosa que lleva haciendo desde su "más tierna infancia").
  • La opción autonómica más respaldada en las tres provincias leonesas no fue nunca ni la de la autonomía uniprovincial, ni la de la unión con Asturias sino que la deseada, en primer lugar, era la de la Autonomía Leonesa TRIprovincial, a pesar de que los políticos de Zamora y Salamanca, con manifiesto desprecio por la voluntad popular, habían integrado a ambas provincias en el ente preautonómico castellano que, entonces sí, se llamaba "Castilla-León" porque, en palabras de un político de la época, no podía ser de otro modo, al formar parte de dicho ente dos provincias leonesas
Y sin más comentarios, indicando simplemente que las negrillas son del Húsar os dejamos el artículo citado:

25 Años de Castilla-León

Por GUSTAVO POSTIGO - El Adelantado de Segovia 14.12.2009

Con motivo de haberse cumplido 25 años de la aprobación del Estatuto Autonómico denominado originariamente de Castilla-León. Como testigo directo de lo ocurrido por aquel entonces, me decido a escribir esto, que va dedicado: a los que por ese tiempo no habían nacido, o eran muy jóvenes, a los que por imbecilidad manifiesta o intereses mezquinos, pasaron del acontecimiento, o le defendieron, y a los que como yo, lucharon para que nuestro pueblo ocupara el lugar que le correspondía y deseaba la mayoría de los segovianos.

Cuando se discutía el Estado de las Autonomías, cómo iban a constituirse y qué provincias iban a integrarlas. Dentro del espacio geográfico que ocupaban las regiones de Castilla y León, colindantes, pero perfectamente diferenciadas en todos los sentidos, la provincia de León, suscitaba muchas controversias entre los responsables políticos encargados del tema. Con los ciudadanos no se contó porque debieron de considerar que en una incipiente democracia, para asuntos de esta trascendencia, no tenían la experiencia y la preparación adecuada para poder opinar. Ahora parece que seguimos más o menos lo mismo.

Unos recomendaban que León, con 15.500 km2 de superficie, 500.000 habitantes, y fundamentos históricos, geográficos, económicos y sociales suficientemente acreditados, debería constituirse en autonomía uniprovincial, a semejanza de Asturias, Navarra y Murcia. Otros se decantaban por la unión con Asturias, su vecina en cuerpo y alma de toda la vida. Tengan en cuenta que la mayoría de los Colegios Profesionales y multitud de sociedades, llevaban y llevan la denominación de Astur-Leonesas. Y en el orden cultural, cuando sólo había una Facultad Universitaria en León, la de Veterinaria, pertenecía al Distrito Universitario de Oviedo, y no al de Valladolid. Y por último los políticos de UCD, no todos, pero sí los más influyentes, a los que al final se unieron, no sé por qué, los del PSOE, que querían, a toda costa, meter a León en Castilla. Supongo que pensando que interesaba al partido porque el reconocido perfil progresista de esta provincia quedaría diluido en la mayoría conservadora minifundista de las de Castilla. De esta forma esperaban que el Gobierno de la Junta estaría en sus manos, y así se mataban dos pájaros de un tiro. Al final, como era evidente, esta opción se impuso, porque las corporaciones municipales, salvo honrosas excepciones, obedeciendo las órdenes del mando, consiguieron, en contra de la voluntad de los ciudadanos reunir los requisitos que exigía la Constitución para alcanzar sus propósitos.

Ante tamaño desbarajuste, pasó lo que tenía que pasar, que a río revuelto, ganancia de pescadores. Y buena pesca se llevaron algunos.

Al amparo del confusionismo reinante, corrientes minoritarias de las provincias de Santander y Logroño, lograron iniciar su desmembración del engendro, al considerarse “regiones históricas” cuando hasta no hace mucho tiempo fueron partidos judiciales de Burgos, la auténtica capital de Castilla, otra víctima del contubernio. Y con el nombre genérico de Cantabria una, y de La Rioja, la otra, que no es el nombre de una región, sino el de una comarca, y encima compartida con otras provincias, sobre todo con Álava iniciaron, como hemos dicho, y al final lo consiguieron, convertirse, ante la sorpresa de todos, en comunidades autónomas. Parece ser, según se comentaba entonces, que este hecho insólito contó con el consejo del asesor técnico en la materia, el ilustre jurista santanderino Don Eduardo García de Entena.

Así que dos provincias con una superficie de 5.000 km2 cada una, la tercera parte que León, Santander, con la misma población, y Logroño, con la mitad, se encontraron con lo que nadie podía pensar.

A la vista del desmadre, Segovia se levantó en armas, y por iniciativa de Comunidad Castellana, abanderada por Manolo González Herrero, un hombre especial, bueno y sabio como yo no he conocido a ninguno, se consideró que nuestra provincia tenía muchos más derechos que Santander y Logroño para constituirse en autonomía uniprovincial No por capricho ¡ojo!, sino porque ni debíamos ni podíamos permitir, que ante una absurda situación se beneficiaran otros con menos argumentos que los nuestros.

Los parlamentarías de UCD, Modesto Fraile y Carlos Gila, así como el presidente de la Diputación, Rafael de las Heras, y otros políticos re1evantes del partido, José María Herrero, Emilio Zamarriego, y algunos más que no recuerdo, hicieron causa común con este sentimiento. Dieron la espalda a las imposiciones del partido, y se alinearon con los intereses de su pueblo, jugándose su carrera política y ofreciendo a sus paisanos un comportamiento ejemplar; que a mi juicio no fue debidamente ni reconocido ni agradecido. Así de claro y así de sencillo.

¿Y qué pasó? Pues que las corporaciones municipales, salvo el Ayuntamiento de la capital y unos cuantos sumisos más, se pronunciaron a favor de la Autonomía uniprovincial (170 ayuntamientos de 204, y más del 50% de la población), es decir, lo que exigía la Constitución, artículo 143, disposición transitoria 7ª, para erigirse en comunidad autónoma.

A la vista de lo que se les venía encima, con el argumento de los reinos de Taifas, la dispersión de la cabaña borreguil, y demás gilipolleces al uso, se quiso dar marcha atrás con Santander y Logroño, pero ya no había remedio, y hasta hubo conatos de sublevación ante el temor de que les quitaran el chollo que les habían regalado.

Segovia, por no sé cuántos pretextos, se quedó marginada, en un compás de espera, y la autonomía de Castilla-León, se constituyó sin ella. Al correr el tiempo, por una Ley Orgánica de Interés Nacional, que se sacaron de la manga, la incluyeron en el invento. Una putada como una casa.

Echen ustedes las cuentas sobre si nos dejaron mejor o peor de lo que legalmente nos correspondía. En mi opinión, nos dieron por donde amargan los pepinos.

sábado, julio 02, 2011

Para que no lo olvides: Recopilatorio (16ª entrega)

Traemos hoy aquí todos los enlaces de esta sección, iniciada hace casi cinco años, concretamente en Agosto de 2006, porque, como su título indica, hay cosas que no hay que olvidar, ni podemos, ni debemos hacerlo ya que si hay algo que nos diferencia de los animales irracionales es la capacidad de razonar, razonemos pues, recordemos actuaciones y declaraciones de "nuestros amados" políticos (parafraseando a las folklóricas "que tanto nos quieren y a quienes tanto debemos") y aprendamos de la experiencia.

Si este recordatorio sirve para recuperar una parte de nuestra memoria, lo daremos por bien empleado:

Nueva Sección: PARA QUE NO LO OLVIDES… o “La ocasión de oro de quedarse callado”
http://husartiburcio.blogspot.com/2006/08/nueva-seccin-para-que-no-te-olvides-o.html

PARA QUE NO LO OLVIDES o … “La ocasión de oro de quedarse callado”
http://husartiburcio.blogspot.com/2006/08/para-que-no-lo-olvides-o-la-ocasin-de.html

Para que no lo olvides (3ª entrega): “NUNCA HABRÍA ACEPTADO SER EL SUPLENTE DE MARIO AMILIVIA”
http://husartiburcio.blogspot.com/2006/12/pelines-en-el-diario-el-28-de-abril-de.html

Para que no lo olvides (4ª entrega): La Constitución de los Estados Unidos y la Regla de los Canónigos de San Isidoro de León
http://husartiburcio.blogspot.com/2007/11/para-que-no-lo-olvides-4-entrega.html

Para que no lo olvides (5ª entrega): Los pueblos de Zamora tañerán las campanas por la tragedia de Ribadelago
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/01/para-que-no-lo-olvides-5-entrega.html

Para que no lo olvides (6ª entrega): Leoneses y Castellanos
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/03/ok-leoneses-y-castellanos.html

Para que no lo olvides (7ª entrega): San Glorio y Castilla
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/08/para-que-no-lo-olvides-7-entrega.html

Para que no lo olvides (8ª entrega): Castilla la Vieja, Castilla la Nueva y... EL REINO DE LEÓN
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/08/para-que-no-lo-olvides-8-entrega.html

Para que no lo olvides (9ª entrega): Lengua leonesa
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/09/para-que-no-lo-olvides-8-entrega.html

Para que no lo olvides (10ª entrega): Refrescando la memoria
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/09/refrescando-la-memoria.html

Para que no lo olvides (11ª entrega): Ciudad de León... hace un siglo
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/11/para-que-no-lo-olvides-11-entrega.html

Para que no lo olvides (12ª entrega): Sentimiento Leonés
http://husartiburcio.blogspot.com/2009/11/sentimiento-leones.html

Para que no lo olvides (13ª entrega): VILLALAR: GRANDEZA Y SERVIDUMBRE
http://husartiburcio.blogspot.com/2010/03/para-que-no-lo-olvides-12-entrega.html

Para que no lo olvides (14ª entrega): El fracaso de la LOAPA
http://husartiburcio.blogspot.com/2010/03/para-que-no-lo-olvides-13-entrega.html

domingo, junio 26, 2011

Para que no lo olvides (15ª entrega): La infinita estupidez humana

Con este título, nuestro amigo y colaborador "despiertaLeon" publicó, en Febreró de 2008, un artículo que, a pesar de los más de tres años transcurridos, sigue estando de total actualidad ya que tanto REE como el Gobierno socialista parecen dispuestos a "morir matando" y a llevar a sus últimos extremos la destrucción de todo lo leonés, sea paisaje natural, cultura, lengua, medioambiente o posibilidades de futuro.

Sin más os dejamos el artículo prometido... "para que no lo olvides":


Nuevamente quiero traer hasta este rincon donde a veces vuelco mis horas de rabia contenida por la inmensa estupidez humana una nota curiosa y un toque de atención para todos.

En estos tiempos en los que casi no sabemos hablar de nada mas que de la crisis que se abate sobre nuestra forma de vida parece que hay pescadores dispuestos a llenarse la cesta pescando en este rio revuelto.

Y en el mencionado papel de "pescadores" tenemos en primer lugar, a los directivos de REE, continuando con el papel protagonista para el Sr. Areces presidente del Principado en el papel de "príncipe de los hipócritas" y para finalizar interpretando (lo ha hecho toda la vida) al "rey de los estafadores" al Sr. Herrera.

Una vez completado el Elenco Protagónico ya puede comenzar el rodaje de esta pelicula de Desastres que es la "Construcción de la Sama Velilla"

Pero en esta ocasión no quiero extenderme y haceros perder el tiempo con mis comentarios, solo quiero llevaros hasta un articulo curioso y muy clarificador publicado en el Periodico digital "La nueva España".

El articulo tiene como protagonista al profesor de la Universidad de León Julio Lago Rodríguez y se estructura en dos partes con los siguienetes titulares:

«La política energética en Asturias va contra la lógica, la línea Sama-Velilla no se necesita»

«El tendido eléctrico dará un golpe irreparable al patrimonio natural»


En él queda patente la "Voluntad" que demuestran los protagonistas de esta pelicula de Cometer este crimen contra la sensatez, la vida y nuestro patrimonio natural y demuestra, a mi modo de ver las cosas, el "Gran Interes" que mueve a todos ellos... $$$$$$.

Solo me cabe destacar y preguntarme por qué en una sociedad que cada vez debería estar más preocupada por su futuro y por su más immediata supervivencia como especie, en lugar de trabajar para reducir el consumo electrico y nuestro impacto sobre el planeta se promueven aberraciones del tipo de una "Autopista electrica" que atraviesa uno de nuestros últimos paraisos naturales.

Os dejo una cita que siempre me ha gustado por lo que (tristemente) tiene de cierta:

...Hay dos cosas infinitas; el Universo y la estupidez humana. Y, del Universo, no estoy completamente seguro.

Albert Einstein (1879-1955).

martes, marzo 16, 2010

Para que no lo olvides (14ª entrega): El fracaso de la LOAPA

Hace apenas cuatro días, en esta misma sección, publicamos un artículo titulado "Villalar: Grandeza y servidumbre" (http://husartiburcio.blogspot.com/2010/03/para-que-no-lo-olvides-12-entrega.html) que habíamos encontrado en el Blog "Breviario Castellano" del que, hoy mismo, sacamos el que publicamos a continuación, procedente, a su vez, del nº 20 de la revista Castilla y publicado en Agosto/Septiembre de 1983.

El artículo de hoy lleva por título "El fracaso de la LOAPA",
(http://breviariocastellano.blogspot.com/2010/03/el-fracaso-de-la-loapa-comunidad.html) encontramos que no tiene desperdicio y únicamente añadiríamos al último párrafo que no sólo la LOAPA, sino también los gobiernos central y autonómico, negaron y siguen negando la identidad y cultura del Reino de León y nuestro derecho a la autonomía sino que 27 años después y mediante instituciones como la Fundación Villalar, la Fundación Siglo, el Banco de Pensadores, etc., etc., la invención de "marcas comunitarias" y la obligación a las casas de León de "reconvertirse" en casas del "Este y León" para poder acceder a las mínimas subvenciones que les permiten sobrevivir, siguen en su empeño de borrar de la faz de la tierra la identidad y cultura leonesas.

Sin más os dejamos el prometido artículo con el consabido aviso de que las negrillas son del Húsar:


La sentencia dictado por el Tribunal Constitucional en el recurso de inconstitucionalidad Interpuesto contra la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), por cuya resolución se anulan 14 de sus 38 artículos, como Incompatibles con el ordenamiento constitucional, y se niega a esa ley la condición de «orgánica» y «armonizadora», constituye un hecho de extraordinaria significación y trascendencia. Tanto en relación con el Tribunal mismo, como respecto al Gobierno y a los «expertos» y políticos -de la UCD (singularmente el señor Martín Villa) y del PSOE- responsables de la política autonómica, de una pretendida RECONDUCCION del proceso autonómico y de la manipulación -desde la perspectiva centralista que les es propia- del llamado Estado de las autonomías.

En primer lugar, la sentencia atestigua, felizmente para la democracia española, la ejemplar Independencia del Tribunal Constitucional y su voluntad de cumplir, por encima de los Intereses partidarios y de las conveniencia* de los gobernantes, su papel de Institución clave del Estado democrático que garantiza la legalidad y el respeto a los derechos y libertades que la Constitución asegura a los ciudadanos españoles, por encima de los errores, excesos o manejos de los detentadores del Poder.

La sentencia, en la otra perspectiva, pone al descubierto y desautoriza la proclividad de cierta clase política a «interpretar» la Constitución conforme a su particular criterio y conveniencia de cada coyuntura, ya que en definitiva la LOAPA, buscándole los vueltas al texto constitucional y mediante el expediente de las nuevas lecturas, aspiraba de hecho a una reforma solapada del título VIII de la Constitución por vías encubiertas, transitables por la «listeza» de algunos políticos versátiles y al socaire del celestineo jurídico proporcionado por acomodados Informes de los «expertos», cuya ciencia y sentido del derecho han quedado ahora más que en entredicho. De entre esos expertos, el actual ministro de Administración Territorial, señor De la Quadra, uno de los fautores técnicos de la LOAPA, no ha sabido encajar deportivamente el fiasco jurídico y, ante la adversa sentencia del Tribunal Constitucional -único intérprete, institucionalmente legitimado o Inapelable, de la Constitución- ha adoptado una posición pública poco recomendable.

La sentencia viene a descalificar los pactos autonómicos suscritos por la UCD y el PSOE, el 31 de julio de 1981, y que en buena parte infringen las normas constitucionales. Pactos autonómicos que son la fuente de la LOAPA y de otras manipulaciones del proceso autonómico, como la increíble eliminación de Castilla del mapa autonómico de España, la desmembración de las tierra de Cantabria y Ríoja, la imposición de los extraños conglomerados de Castilla-La Mancha y Castilla-León -regiones artificiales, inventadas, falsas y condenados al fracaso-, y esa inconcebible ley orgánica -claramente inconstitucional- por la que se incorpora la provincia de Segovia al ente castellano-leonés, adjudicándolo forzosamente una «autonomía por la fuerza».

Así los autores y responsables de la LOAPA han negado a Castilla su Identidad regional y el derecho a la autonomía que, como región española, le pertenece y le debe ser reconocido, en virtud de lo que se dispone en el artículo 2º de la Constitución.

miércoles, marzo 10, 2010

Para que no lo olvides (13ª entrega): VILLALAR: GRANDEZA Y SERVIDUMBRE

En esta ocasión traemos hasta aquí un artículo publicado en Abril de 1979 en "Informativo Castilla" y que hemos recuperado a través del blog Breviario Castellano (http://breviariocastellano.blogspot.com/2010/03/villalar-grandeza-y-servidumbre.html).

Bueno es recordar las cosas que se dicen en el artículo que lleva por título "Villalar: Grandeza y servidumbre". Es posible que muchos de los que nos llaman radicales, o cosas mucho peores, cuando desde León decimos que los comuneros no eran castellanos sino que las comunidades existieron por casi toda la geografía española, lo acepten de mejor grado si dicha afirmación les llega desde Castilla.

Así que os dejamos el artículo prometido con el conocido aviso de que las negrillas son del Húsar:


VILLALAR: GRANDEZA Y SERVIDUMBRE

Ante la próxima conmemoración del aniversario de la derrota de Villalar, reiteramos los términos de la Declaración de Arévalo, suscrita el pasado año por el Grupo Autonómico Leonés (GAL) y Comunidad Castellana.

Reafírmamos nuestra plena y profunda identificación con el alzamiento comunero, que forma parte indisoluble de la historia de nuestros pueblos en su lucha por las libertades, y proclamamos nuestra solidaridad con la conmemoración de la derrota de Villalar y con el perenne recuerdo de los líderes comuneros, Juan de Padílla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, y demás víctimas sacrificadas por la represión ímperial

Pero Villalar no puede reducirse a un exclusivo símbolo de los pueblos de León y de Castilla -ni de su actual regionalismo-, ni debe atribuirse sólo y particularmente a Castílla la gloria de la revolución comunera,- sino que pertenece a todas las regiones y países de los antiguos reinos que se alzaron contra el cesarismo imperial.

En especial, rechazamos el propósito que por algunos se persigue de secuestrar el significado de Villalar, en beneficio de intereses partidarios y centralistas, y de vincularlo a la afirmación de la supuesta región "castellano-leonesa", y de un pretendido e inexistente "pueblo castellano-leonés".

Contrariamente, y en base a la realidad de nuestros dos pueblos, sostenemos que hay dos regiones, la leonesa y la castellana, cuya amalgama implica la disolución de la identidad de ambas. Para esto no puede utilizarse el nombre de Villalar, y por ello instamos a los pueblos de León y de Castilla a reivindicar su verdadera significación.

A este respecto, parece oportuno recordar aquí lo que acaba de publicar en la prensa una personalidad tan ajena a nosotros como don Amando Represa, director del Archivo Histórico Nacional de Simancas:

"El símbolo Villalar -históricamente también- tiene un contenido mucho más amplio, porque cuando en 1520, 21 ó 22, se hablaba de "Castilla", no se estaba refiriéndose tan sólo a las actuales, decímonánicas y administratívas provincias de Castilla la Vieja, sino al "Reino - a "Corona " de Castilla, que -territorialmente- se extendía desde el Cantábrico a Gibraltar, y desde Galicia a Murcia. De lo que se sigue que el símbolo Víllalar -y esto no es ir contra nadie, sino al hílo, de la historia de las Instituciones- es, incluso, algo más que regional, porque su espacio geográfico de mayor virulencía se extendió desde el Tajo al Duero. Ya dije el año pasado, y por estas mismas fechas, que en la conmemoración villalarense tendría que estar presente, y hasta en puesto de honor, Toledo y su Reíno (uno de esos Integrantes de la Corona de Castílla), .por cuanto Toledo fue la raíz y el ocaso del movimiento comunero, incluso después de Villalar. Y en un examen de zonas comuneras, también tendrían que ser llamados a capítulo extremeños y andaluces, alaveses y guipuzcoanos, que asimismo se sumaron a la rebelión.

jueves, noviembre 26, 2009

Para que no lo olvides (12ª entrega): Sentimiento Leonés

Como puede darse el caso de que este blog pudiera ser leído por personas que piensan que esto del "leonesismo" es una enfermedad de nuevo cuño, solemos traer, de vez en cuando, a estas páginas de libertad algo de lo dicho o escrito en el pasado; pues bien, hoy les copiamos un recorte, amarillento ya, de nuestra colección y que recogimos en el Diario de León del miércoles 22 de febrero de 1984 bajo el título de "Sentimiento leonés". ¡Mira que son reincidentes estos leoneses con su manía de querer a su tierra...!

Permítannos seguir con la costumbre de destacar en negrilla alguna de las ideas que nos parecen importantes... y no es, en absoluto, por intentar manipularles ni guiar su lectura. ¡Que lo disfruten y que algunos aprendan... si pueden y les dejan sus mentes embotadas y sus espíritus aborregados o vendidos!


“Muchas veces se nos ha acusado a los leoneses de tener poco apego a nuestra tierra, a nuestro solar; y realmente nada está más lejos de lo que en el fondo de nuestro corazón y de nuestra alma sentimos. Pero necesitamos estar fuera de nuestro entorno, para que se manifieste de verdad nuestro sentimiento, si bien en muchas ocasiones tampoco somos capaces de exteriorizarlo, ya que la seriedad inherente a nuestro carácter nos lo impide.

Este sentimiento fue sin duda el que experimentó un joven cisternés hace aproximadamente cinco años, cuando se encontraba trabajando muy lejos de su tierra natal, en las Islas Canarias, y vio publicados en “El Eco de Canarias” unos cautivadores versos de Gerardo Colorado Giménez, que llevan por título “Vidrieras de la Catedral de León” y que rezan así:

Bronces de mil campanas ¡tañed victoria!
Latid jubilosos el arpa y el salterio.
Dulce voz del violín toca ya a Gloria
que la “FE” cobra vida en este imperio

Un imperio con cristales evangélicos.
Vidrios vestidos de largas letanías.
Un reino ebrio por cantos arcangélicos
Ventanales góticos de Santas Poesías.

Sombra, hazte luz en la ojiva vidriera
e ilumina los nobles incensarios
narcotizados en sueños de primavera
con fragancias de salves y rosarios.

Arco como listón de siete colores,
el iris empalidece a tu hermosura.
Sois puros cristales un jardín de flores
que extasiados aún soñáis en las alturas.

El “Rosetón” cual celoso centinela
a las flautas del órgano da sus alertas
que se inflaman en mágica pastorela
y vivifican las notas antes yertas.

Prismas policromados de tonos preciosos
sois un festival de gloriosas banderas,
áureos espejos venidos de otros paraísos
en la quietud del templo y tus vidrieras.

Reyes terrenales, los Santos del Cielo,
mitras báculos, cetros, flora ornamental
y coronas forman en el terciopelo
Lujoso de esta “Sinfonía de Cristal”

Ante estos versos, no podemos menos de sentir el orgullo de ser leoneses, incluso en nuestro propio suelo, cuanto más hemos de imaginarnos la sensación experimentada por nuestro paisano, cuando hace cinco años deambulaba por tierras canarias.”

Hasta aquí la literalidad de este pequeño y sentido texto que aparece sin nombre pero que hemos querido rescatar del olvido; se lo merece aunque solo sea por ese sentimiento leonés que predica y del que hace gala, ahora que parece estar mal visto amar a la Tierrina y pelear por ella. (Eso sí, únicamente en el caso de los leoneses. ¿Qué se habrán creído, que tienen los mismos derechos que los españoles?)

jueves, noviembre 12, 2009

Para que no lo olvides (11ª entrega)

Ciudad de León... hace un siglo

Por una vez, y sin que sirva de precedente, no pretendemos denunciar nada, simplemente esta entrada es un recordatorio de cómo era nuestra ciudad a principios del siglo XX. No tengáis complejos, cambios mayores que estos se han producido en otras muchas ciudades, españolas y europeas y, desde luego, lo principal (San Isidoro, Catedral de Santa María de Regla, San Marcos, Plaza Mayor, Plaza del Mercado...) ya estaban con nosotros.

¡Que vos preste!



Por cierto, el enlace nos ha llegado a través de una amiga catalana, si conocéis algún otro enlace similar de otras ciudades de cualquiera de las tres provincias leonesas no dudéis en enviárnoslo.

miércoles, septiembre 16, 2009

Para que no lo olvides (10ª entrega)

Refrescando la memoria

Reconozco que son un poco largos pero merece la pena recordar estos dos artículos. Di con ellos escarbando tras un comentario incluido en la web de la Plataforma Pro Identidad Leonesa.

De El País

TRIBUNA: JUAN PEDRO APARICIO, LUIS MATEO DIEZ, ERNESTO ESCAPA, JOSE LUIS GUTIERREZ, JOSE MARIA MERINO - 03/11/1979

La autonomía leonesa: entre el desconcierto y lo inevitable / 1

Del Grupo de Estudios Gumersindo de Azcárate. El PSOE de Laciana (León) ha abierto una suscripción para erigir un busto a Baldomero Lozano, diputado por León, recientemente fallecido. En el homenaje que le rindieron los mineros de Villablino intervino Felipe González, que, entre otras cosas, dijo: Los socialistas no se entierran, se siembran. Pero aquellas palabras, dichas para consolar, desconsolaban. Porque lo que sus electores más apreciaban en Baldomero Lozano era su receptividad, su carácter de recogedor, de recolector de ideas, de vivencias, de problemas, para luego exponerlas con pasión y tenacidad, para defenderlas con toda la mucha energía de que era capaz. Baldomero Lozano, nacido en Albacete, que sorprendentemente no conoció León hasta que no figuró en sus listas para diputado, entendió de verdad al pueblo que le votó. Exceptuando al Grupo Autonomista Leonés (GAL), él fue el obstáculo más importante que impidió a la derecha leonesa integrar a León en el ente preautonómico castellano.

Decir esto es importante, sobre todo ahora, cuando la derecha leonesa parece definitivamente volcada a la consecución de un estatuto para León solo. Porque en el tema de la pretendida autonomía castellano-leonesa, de cuyo nacimiento, al menos sobre el papel, da fe el decreto 20-1978, la tradicional correlación de fuerzas izquierda-derecha se rompe y se enmaraña, a veces de modo ciertamente pintoresco, en tomo a la disyuntiva Castilla-León y León solo. Y es que para una parte de la izquierda leonesa todo partidario de la autonomía de León es defensor de actitudes reaccionarias y caciquiles, o, dicho de otro modo, es un tonto útil. Y la paradoja llega a su cénit cuando quien preside el Grupo Autonomista Leonés, que todavía espera su legalización, es nada menos que un miembro del Partido Comunista. La contradicción y el confusionismo superan cualquier comprensión, porque aparentemente, para el Partido Comunista de España, León no existiría. Cualquiera que se diera estos días una vuelta por las calles de Madrid pudo ver los carteles anunciadores de la fiesta comunista. En ellos, el símbolo de la hoz y el martillo se rodeaba de todas las banderas de las nacionalidades y regiones. Ahí estaban Cataluña, Valencia..., Castilla, etcétera. Todas, menos León.

Se comprende que en tamaño contexto la tarea de Baldomero Lozano no fuese fácil ni grata. Primero la soledad de su única acta de izquierdas; luego, en la segunda legislatura, con otro diputado del PSOE en el Parlamento y la mayoría de los principales ayuntamientos de la provincia, las incomprensiones y los ataques, incluso dentro de su propio partido.

Y es que un sector pequeño, pero conspicuo, de la izquierda leonesa, siempre se negó a entender que cuando Baldomero Lozano se decidió a defender la autonomía de León, no estaba cayendo en oportunismos, ni hacía el juego a nadie, sino que obedecía a los dictados de su vocación democrática. Porque el fallecido diputado demostró con creces que, lejos de buscar imponerse a sus electores, era de los que se esforzaban por encontrar la forma y la voz que expresase los sentimientos, las creencias y la voluntad populares, no siempre de fácil enunciado. Y para él el sentimiento del pueblo leonés estaba muy claro.

Este afán, que ni sus más agrios rivales podrán negarle, le llevó a buscar la colaboración de diversos intelectuales leoneses, con el propósito de procurar fijar en el terreno de las ideas lo que él creyó advertir en el pulso del pueblo que le eligió: el hondo, arraigado y profundo sentimiento de lo leonés. Sus opositores en la izquierda estaban dispuestos -y siguen las paradojas- a comprender no importa qué irracionalidad afectiva, siempre que se produzca en las denominadas nacionalidades del Estado.

Ante tal despropósito, ¿qué hacer? ¿Caer en disparates mayores, buscando una Diada anticastellana para León, que diera luz a quienes exigen a los pueblos que legitimen sus sentimientos mediante complicadísimas y pomposas teorías? Ocasión no faltaría. Risco describe con estas palabras un episodio de la batalla de Tamarón. Don Vermudo presentó la batalla a los dos hermanos (los navarros García, rey de Navarra, y Femando, rey de Castilla) en un valle que se dice Tamarón, pero sucedió que trabándose un combate muy porfiado y sangriento, hirió su caballo, que era famoso por su ligereza, con ánimo de romper y desordenar el ejército enemigo, y no pudiendo los suyos seguirle, se vio solo y sin defensa, metido entre los contrarios, cuyas lanzas le derribaron muerto del caballo. Este fue el fin desgraciado de la sangre varonil de los gloriosos reyes de León.

Lo que sigue después es sabido por todos, porque así se produjo la primera unión de Castilla con León. Femando, el rey castellano, uno de los dos hermanos coaligados contra León, ocupó el trono leonés, que desde entonces quedó vinculado para siempre a este linaje navarro. Las separaciones posteriores, de índole testamentaria, obedecían al criterio patrimonial que del Estado tenían los monarcas castellanos. Más significativo es que mientras las ciudades de Castilla mantuvieron un ritmo demográfico favorable, Tordesillas, Medina, Valladolid, Burgos, con una industria lanera que tuvo en Bilbao su puerto exportador, la capital del antiguo reino leonés, su ciudad más importante, en principio, no consiguió superar los 5.000 habitantes ni siquiera durante los siglos del esplendor imperial español (siglos XVI, XVII y XVIII).


De El País

TRIBUNA: JUAN PEDRO APARICIO, LUIS MATEO DIEZ, ERNESTO ESCAPA, JOSE LUIS GUTIERREZ, JOSE MARIA MERINO - 02/05/1980

La desintegración de la región leonesa, una razón de Estado

"El proceso de las autonomías y la desintegración del Estado» son, según sus propias declaraciones, los fenómenos que, de modo especial, preocupan últimamente a Rodolfo Martín Villa. En virtud de esas «razones de Estado», y haciendo explícito un maquiavelismo sin paliativos, el partido de Gobierno, a través del señor Martín Villa y tras una peripecia penosa, aparentemente sembrada de contradicciones e incoherencias, ha resuelto integrar León en Castilla.

También de modo sólo aparente, se trataría de un error, como en el caso andaluz. Pero aquí no hay error alguno, sino escarnio: acaso el mayor escarnio de toda la historia «autonómica». Porque, junto a la justificación estatista, UCD, a través del señor Martín Villa, ha declarado también que en el caso leonés es necesario proscribir «los sentimientos», esos «sentimientos» que, sin embargo, han sido escrupulosamente respetados para todo el, resto de los pueblos españoles, incluso cuando se han manifestado con desaforada crispación, y que no han sido tampoco preteridos por UCD para consentir autonomías tan «racionales» e históricamente indiscutibles (frente a la de León) como la de Cantabria, Rioja o Murcia.

En el ejemplo leonés, siendo demasiado el escarnio, no, hay error alguno. Es curioso constatar ahora, cuando las cartas están encima de la mesa, cómo, mientras los partidos de la izquierda no acabaron de aclarar sus ideas sobre el perfil autonómico de las provincias o regiones sin tradición regionalista o nacionalista, el señor Martín Villa ha encontrado, por fin, el huevo primordial: se trata de conseguir una estructura «autónoma» en que persistan, sin embargo, las mismas diputaciones provinciales, con una organización similar a la actual y, por supuesto, sin poner en entredicho el sistema electoral que permitió a UCD conseguir, en abril del año pasado, el monopolio del poder en el ámbito del llamado «ente preautonómico castellano-leonés».

Y es curioso comprobar cómo UCD parece haber logrado despistar a los partidos de la izquierda, que han estado optando (también con coherencia relativa) por la autonomía castellano-leonesa, como la genuina reivindicación (la autonomía separada de León era, para ellos, «hacerle el juego a los caciques »), olvidando la exigencia que, como previa a cualquier descentralización de competencias, debería haber sido motivo principal de su lucha en este terreno: la democratización auténtica de la vida local en regiones que, como la leonesa, y por muchas causas que también parecen encontrarse en período de liquidación histórica, carecían de tradición y de voluntad «autonomista». Pero todas las opiniones en este sentido fueron desoídas, cuando no tachadas de reaccionarias.

Piénsese que, en la provincia de León, el ámbito municipal capitalino, que representa a más de un 20% de la totalidad de la población provincial, sólo contó en las elecciones municipales con un 7% en la asignación de concejales. Esto, llevado al peculiar sistema legal de acceso a las diputaciones (no mediante sufragio directo, sino en función del número de concejales de cada partido judicial, previa aplicación del sistema proporcional a cada grupo electoral) motivó que UCD fuese (y sea) reina y señora en la corporación provincial.

Después, ya con la Constitución en la mano y esperando la fecha decisiva del 26 de abril de 1980, UCD fue desarrollando en León, a través de la astuta trama del señor Martín Villa, una serie de operaciones de distracción, para mantener firmemente en contra de su postura a los partidos de la izquierda y, al tiempo, impedir la aparición dé posibles competidores: así, se declaró partidaria de la fórmula «León sólo» y, aún más, llevó a cabo en la provincia, a través de la diputación, una encuesta oficial entre los ayuntamientos y entidades representativas para conocer su opinión autonómica, encuesta en que, por cierto, la mayoría de los municipios se declararon partidarios de la autonomía separada para León, y sólo un 7%, de la integración de León en Castilla, siendo incluso superior a éste el porcentaje de los que se manifestaron a favor de una posible unión con Asturias.

¡Asombrosa estrategia! ¡Admirable sangre fría! El propio legado de UCD en León lo confiesa sin reservas en las citadas declaraciones: «La encuesta de la Diputación Provincial fue una operación de "entretenimiento". Se necesitaba cubrir el espacio de las posibles preocupaciones autonómicas leonesas con algo que evitase la intromisión de grupos de escasa o nula responsabilidad y que produjeran un estado de absoluta confusión». Y el señor Martín Villa parece muy ufano de una política trazada con tan peculiares líneas de diafanidad, de ética y de respeto a su electorado y a la opinión pública en general... el pueblo, burlado. Pero los concejales y alcaldes de UCD no estaban al tanto de las complejas operaciones urdidas por el señor Martín Villa. Por eso, cuando la estrategia llegaba a sus últimos objetivos, fueron convocados, hubieron de rectificar, acaso con dolor, lo que habían opinado en la encuesta, y apoyar el novísimo, y al parecer concluyente, cambio de rumbo decretado por sus líderes.

Ese desencanto que algunos escritores civiles reprochan severamente a sus conciudadanos parece tener aquí bastante justificación. Todo viene a ser un tejemaneje de partidos, entre partidos e incluso dentro de los propios partidos. El pueblo queda olvidado, burlado. Sobre todo, en este caso, el pueblo leonés, cuya vocación de autonomismo separado (un autonomismo que debiera significar principalmente descentralización de competencias y democratización de la vida local), tras las vacilaciones de la izquierda y la marrullería del llamado centro, puede resultar manipulada desde esa derecha que, reticente con las iníciales manifestaciones populares de leonesismo, pretendería ahora abanderar la frustración.

El pueblo leonés está desconcertado y piensa que el Gobierno, a través de UCD, ha jugado con él, sacrificado a exclusivos intereses de poder y de partido, a cínicas «razones de Estado», los signos de una identidad que, aunque por parte de León nunca ha sido esgrimida como arma arrojadiza frente a los, demás pueblos fraternos de España, permanecía como sustancia de su personalidad popular e histórica, hasta que el destino le deparó al señor Martín Villa como insoslayable compatriota.

Los autores de este artículo son miembros del Grupo de Estudios "Gumersindo de Azcárate", dedicado a temas leoneses. "